La comunicación que se establece entre lo que uno dice y lo que los demás entienden queda en ocasiones frenada por el impacto de la interpretación que cada uno hace de las palabras, de las ideas, de los textos... Si traspasamos la cuarta pared el diálogo será más fluído. Que todo fluya pues...
viernes, 26 de octubre de 2018
Sin Título
¿Qué se siente cuando uno se aleja de la gente y ésta retrocede en el plano hasta que se convierte en motitas que se desvanecen? Eso es que el mundo que nos rodea es demasiado grande, y es el adiós. Pero nos lanzamos hacia delante en busca de la próxima aventura disparatada bajo los cielos, porque estrellarnos es un precio pequeño si podemos volar y ese intervalo de tiempo, suspendidos en el aire, es ese instante en que uno parece que lo sabe todo y todo queda decidido para siempre. Aunque ese siempre no sea eterno.
viernes, 19 de octubre de 2018
Cultivar La Diferencia
Desde muy joven traté no ser como los demás. No ser uno más. Casi nunca me gustaron las soluciones fáciles, ni los atajos, y en esas sigo algunas décadas después. De crío jugaba a indios y vaqueros a escasos cien metros de mi casa, en un lugar en el que decían que había caído una bomba durante la guerra civil. Yo hacía de indio casi siempre. Ya desde entonces, con unos 10 años, me dedicaba a inventarme las historias de los personajes que veía desfilar por el Poble Sec, mi barrio, práctica que sigo haciendo ahora desde el metro, donde paso unas dos horas y media al día. Cuando alguien me pregunta procuro contestar erguido, con levísimos movimientos de cara; cuando enfatizo, arqueo las cejas, y muevo mucho las manos. Creo que mis dedos hablan también. Aunque los años no pasen en balde, intento no perder ni un ápice de ese sentido del humor irónico que mucha gente no acaba de entender. Mis textos son mini espacios en los que la insolencia, el día a día, la nostalgia, la lágrima y la sonrisa encuentran acomodo. La rebeldía y la sorna siguen vivas. Hablo demasiado deprisa, tengo tantas preguntas y tan poco tiempo; el tiempo se apaga, pero las preguntas siguen ahí. Uno busca respuestas durante toda su vida… Aún no conozco siquiera las preguntas que tendré mañana. Creo que soy más listo cuando uso el instinto que cuando intento ser inteligente. La gente debería aprender a vivir con su instinto. En la sociedad informática actual está quedando relegado. Internet sofoca la intuición. Y no se puede aprender a confiar en ella con una app. Así, en resumen, sé que parezco simplemente un tipo más, pero no es cierto, el hecho diferencial son las personas con y en quienes me reflejo, que me inspiran, me miman, me enseñan, me apoyan y me aman. Es esa sutil y maravillosa diferencia la que quiero cultivar. Las preguntas que esperen...
viernes, 5 de octubre de 2018
Otro Mundo
Tal vez todo se reduce a que no soy de este mundo… que mi verdadero lugar está latiendo en la luna. Sinceramente no tengo miedo de morir; tengo miedo de dejar sinprotección a los míos en esta tierra ajena, chismosa, agresiva… Cierro los ojos y no logro pensar en cosas concretas; no me interesan. Tampoco sé hablar como todos. Abro la boca y mis palabras suenan extrañas, vienen de lejos, de donde no es, de los encuentros con nadie… ¿Qué pasará si un día me sumerjo en mis sueños y no logro despertar? Porque alguna vez va a tener que suceder. Me iré y no sabré volver. Es más, no sabré siquiera que hay un “saber volver”. O no lo querré tal vez. Seguramente todo se reduce a queno soy de este mundo. Tú tampoco, por eso sonríes al ver lo que te estoy contando…
viernes, 28 de septiembre de 2018
Suerte
La suerte es una cuestión de tiempo, así que deja ya de lamentarte, eres patético. Y ya sé que te jode que acuda a tus sueños pero, mira, yo tampoco estoy aquí por voluntad propia. Y no es que sea el fantasma de las navidades futuras pero voy a revelarte un par de cosas. Te consideras desgraciado porque esta mañana no sonó el despertador, justo del día de la entrevista. Pero ven, dame la mano y mira en lo que te hubiera convertido ese trabajo en menos de un año ¿Sigues pensando que has tenido mala suerte, o que no activar la alarma del despertador te ha salvado de ser un desgraciado? No te confundas, tampoco des gracias, porque si avanzamos unos meses observa a quien hubieras conocido, lástima que ya no vaya a pasar ¿Eh? pero te aviso que la tortilla vuelve a girar. Una y otra vez. Miras donde señala cada momento la aguja de la ruleta pero no tienes en cuenta que nunca deja de girar. Falta de perspectiva, la buena o mala suerte solo es falta de perspectiva. Un pinchazo en la rueda te puede salvar de llegar a un cruce donde la muerte te espera debajo de un camión que se salta un semáforo. ¿Quién coño lo sabe? Se feliz cuando algo te cause alegría y llora cuando algo te cause pena. Pero no te lamentes por un mañana que puede no venir ni agradezcas a no sé quién por un futuro que quizá no te concedan. Cuestión de Suerte, tú decides.
viernes, 21 de septiembre de 2018
Felices
La búsqueda de la felicidad es un engaño. El señuelo del éxito nos hace correr más y en ese tiempo somos menos nosotros, somos nuestra versión desesperada. ¿Para qué? Tal vez el diccionario necesita una actualización en cuanto a algunos términos. No sé, algo así:
- Alegría: Sensación que cambia dependiendo de lo que quieras conseguir. Alegre es, por ejemplo, no haberte colgado a pesar de las cosas horribles vividas.
- Euforia: Otra sensación, ésta con la edad se va abandonado. El éxito, las experiencias más extremas, las drogas…
- Amistad: Acaba siendo lo que más importa. Al principio también debería ser así.
- Amor: En sus múltiples formas está en todo. Es una complicación enorme pero hermosa. Te da mucho más de lo que te roba.
- Sexo: Junto con la música y el cine es lo más entretenido. Es sentirse vivo y muerto a la vez. Como encajar las piezas de un puzle.
- Felicidad: Como obligación parece la causa de los males, una especie de condena. Como anhelo no es mala, de hecho es un camino necesario.
Ya es de noche y el televisor, que estaba mudo, recobra el sonido al empezar el programa de Chicote. Entran varios mensajes al móvil al mismo tiempo y sonrío. Mientras se desarrolla el programa los comentarios con un grupo de amigos sobre él nos devuelve a esa sensación agradable de la infancia, cuando jugábamos en la calle al salir del cole y con ello éramos felices.
- Alegría: Sensación que cambia dependiendo de lo que quieras conseguir. Alegre es, por ejemplo, no haberte colgado a pesar de las cosas horribles vividas.
- Euforia: Otra sensación, ésta con la edad se va abandonado. El éxito, las experiencias más extremas, las drogas…
- Amistad: Acaba siendo lo que más importa. Al principio también debería ser así.
- Amor: En sus múltiples formas está en todo. Es una complicación enorme pero hermosa. Te da mucho más de lo que te roba.
- Sexo: Junto con la música y el cine es lo más entretenido. Es sentirse vivo y muerto a la vez. Como encajar las piezas de un puzle.
- Felicidad: Como obligación parece la causa de los males, una especie de condena. Como anhelo no es mala, de hecho es un camino necesario.
Ya es de noche y el televisor, que estaba mudo, recobra el sonido al empezar el programa de Chicote. Entran varios mensajes al móvil al mismo tiempo y sonrío. Mientras se desarrolla el programa los comentarios con un grupo de amigos sobre él nos devuelve a esa sensación agradable de la infancia, cuando jugábamos en la calle al salir del cole y con ello éramos felices.
viernes, 14 de septiembre de 2018
Miedo
El infierno no fue un invento del cristianismo. Ya quinientos años antes de nuestra era, existían “charlatanes” que pretendían acojonar al personal con un lugar así. “La religión es una fuente de miedo” enseñaba el griego Epicuro unos 300 años a.c. y por ello mismo aconsejaba: ”Por encima de todo vivir para evitar el miedo”. Su doctrina se basaba en la búsqueda del placer, por lo cual tiene mi voto a su favor, a través de la prudencia… lo que me retorna ese voto. El miedo que acostumbra a residir dentro de cada uno de nosotros suele venir por algo que nos rodea, ya sea o no real. Algo interno que carece de exteriorización no puede ser algo interno. Cada cual tiene sus teorías y sus creencias, yo creo que si por lo que dicen Dios nos ama, quien realmente nos muestra su interés es el diablo, o ninguno de los dos existe. Al final la filosofía nos suele dejar más colgados que una pera en su peral, claro que al final madura y cae, sin miedo.
viernes, 7 de septiembre de 2018
Ladridos
Amo a los animales. Siento especial debilidad por perros, caballos, osos y lobos. También hay algunas personas, selecta y muy especiales, a las que amo. Luego hay gente a la que no, esa que siempre protesta, perjudica, lastra, critica, miente, roba… esa gente que intenta ladrar pero no se le da bien. Mi perrilla ladra en varias tonalidades y nunca es para hacer daño a otro ser vivo, una vez más la lección de vida es clara: Procurar aprender honestidad y nobleza de otros seres vivos más inteligentes que nosotros. Qué patética toda esa gente que se cree en posesión de la verdad a costa de sus propias estupideces.
Debemos neutralizar el prejuicio romántico contra la exactitud y, sobre todo, contra la cantidad, porque entumece el cerebro y obstaculiza la exploración y el control de la realidad. Y de paso a ver si poquito a poco vamos atando cabos que vinculan ciertos ladridos con ciertos perros. Más que nada para ir aclarando el campo de batalla, porque tonterías las justas pero peleas todas las necesarias mientras sea para defender lo que consideremos justo y desprotegido. Al final del día, cansados y felices para con nosotros mismos, se nos escapará algún suspiro y moveremos felices el rabo. Guuaaau!!
Debemos neutralizar el prejuicio romántico contra la exactitud y, sobre todo, contra la cantidad, porque entumece el cerebro y obstaculiza la exploración y el control de la realidad. Y de paso a ver si poquito a poco vamos atando cabos que vinculan ciertos ladridos con ciertos perros. Más que nada para ir aclarando el campo de batalla, porque tonterías las justas pero peleas todas las necesarias mientras sea para defender lo que consideremos justo y desprotegido. Al final del día, cansados y felices para con nosotros mismos, se nos escapará algún suspiro y moveremos felices el rabo. Guuaaau!!
viernes, 31 de agosto de 2018
Madurar
Imagina una ciudad de cristal donde no hay espacio para la intimidad. Un lugar donde, hagas lo que hagas, todo el mundo puede seguir cada uno de tus movimientos. Sería terrible, sería como colgar en las redes sociales tu vida momento a momento… Nací vergonzoso y tímido pero tuve que improvisar. Mis padres me apuntaron a arte dramático para que me fuese soltando y de paso aprendiese a vocalizar mejor. Pienso mucho y deprisa y hablo a juego con esas ideas. Todo requiere de su “tempo”. Después la vida me educó, contra mi naturaleza, como pareja, como señor, como padre… Lo hizo a veces despacio y otras deprisa, de manera dulce y brusca en muchas otras, pero siempre con firmeza. Creo que no hay nada que marque más a un ser humano que tener hijos. Aprendes a quedar relegado a un segundo plano pero no por ello menos importante, solo como entre bambalinas, siendo un parte importante de la trama pero no el protagonista principal de la historia.
Un hombre tendría que poder viajar de un lugar a otro de sus etapas sin perder su alma. Supongo que la madurez viene por aquí, no hay drama ni tragedia, se trata de una historia contada desde la neutralidad, desde la esperanza de no dejar marchar nunca al niño que tenemos dentro para, con su ayuda, regular al adulto que se llena de cargas, encontrando así algo parecido a un equilibrio y manteniendo algunas paredes y puertas para preservar la intimidad. Lo de madurar de manera tajante se lo dejaremos a la fruta, para algo cada estación del año tiene la suya y a campo abierto.
Un hombre tendría que poder viajar de un lugar a otro de sus etapas sin perder su alma. Supongo que la madurez viene por aquí, no hay drama ni tragedia, se trata de una historia contada desde la neutralidad, desde la esperanza de no dejar marchar nunca al niño que tenemos dentro para, con su ayuda, regular al adulto que se llena de cargas, encontrando así algo parecido a un equilibrio y manteniendo algunas paredes y puertas para preservar la intimidad. Lo de madurar de manera tajante se lo dejaremos a la fruta, para algo cada estación del año tiene la suya y a campo abierto.
viernes, 24 de agosto de 2018
Camaleonicos
Aprendemos a ser camaleónicos, así nos podemos sentir igual de cómodos tapeando en Las Ramblas, de vinos en la Cava Baja; zampándonos una tortilla de patatas frente a Las Cíes o de etiqueta, pero con botas que para eso aún somos “rockeros”, en un Estrella Michelín. Que parezca que al final son los sitios los que se adaptan a nosotros. O sea: si tú estás allí es que el sitio mola y punto. Nuestra misión es realizar el deseo que encarnamos, lograr ser mucho más que una ilusión agotada.
Aprendemos a no hacer regalos por fechas. Nada de regalar por regalar sino regalar por sorpresa, porque sí, porque ha pensado en ti escuchando esa canción de Robbie Wilimas, o porque he visto esa marca de cerveza que tanto nos gusta o… Eso, hacer de la improvisación y de la adaptación un entorno camaleónicamente agradable.
Pienso que en este mundo de certezas relativas, de verdades a medio cocinar, de mentiras al uso, de amistades por interés y de amistades que son tu segunda o incluso primera piel, lo mejor es saber disfrutar de cada momento, mezclarse bien en todos los entornos sin anclarse a nada ni a nadie que no te aporte, te sume, te valore y te respete. Por eso cuando alguien te cite a hacer algo, tal vez deberías sopesar el plantarle en el WhatsApp un rotundo: Hoy no nos veremos. Quizás mañana. Quizás siempre…Y es que la vida, lo que hacemos con ella y durante ella, es así: Igual te calza una hostia que te enamora. Porque las hostias llegan, pero el amor existe. No estaba nada seguro de ésto antes, pero os garantizo que sí, existe. Y yo lo sé muy bien.
Aprendemos a no hacer regalos por fechas. Nada de regalar por regalar sino regalar por sorpresa, porque sí, porque ha pensado en ti escuchando esa canción de Robbie Wilimas, o porque he visto esa marca de cerveza que tanto nos gusta o… Eso, hacer de la improvisación y de la adaptación un entorno camaleónicamente agradable.
Pienso que en este mundo de certezas relativas, de verdades a medio cocinar, de mentiras al uso, de amistades por interés y de amistades que son tu segunda o incluso primera piel, lo mejor es saber disfrutar de cada momento, mezclarse bien en todos los entornos sin anclarse a nada ni a nadie que no te aporte, te sume, te valore y te respete. Por eso cuando alguien te cite a hacer algo, tal vez deberías sopesar el plantarle en el WhatsApp un rotundo: Hoy no nos veremos. Quizás mañana. Quizás siempre…Y es que la vida, lo que hacemos con ella y durante ella, es así: Igual te calza una hostia que te enamora. Porque las hostias llegan, pero el amor existe. No estaba nada seguro de ésto antes, pero os garantizo que sí, existe. Y yo lo sé muy bien.
viernes, 17 de agosto de 2018
Almas Solitarias
Nueva York es el hábitat perfecto donde vivir para las almas solitarias, así es como te sientes allí la mayor parte del tiempo. Esa experiencia no la tiene el turista, aunque en algún momento esté capacitado para imaginarlo. Todo se confabula para que la relación con los otros sea corta y fugaz: Hay demasiada movilidad en la población, los negocios aguantan poco en el mismo sitio, los dependientes o los camareros duran poco tras los mostradores, la gente se concentra en su ir y venir, camina rápido, bufa al que va lento y, encima, la soledad no está mal vista. Lo irónico es que al otro lado del océano te imaginen sociabilizando sin parar en ambientes culturales. Seguramente que artistas como Truman Capote contribuyeron con su versión alocada sobre el asunto y en eso es con lo que nos hemos quedado. Da igual que sepamos que al final fue víctima de la soledad que queda tras una fiesta…
viernes, 10 de agosto de 2018
Vulnerables
Hace muchos años llegó a Tossa una chica prometida en matrimonio; dicen que cayó en el engaño de un falso enamorado para ser luego burdamente despreciada; y dicen también que sus lágrimas trajeron hasta ella a su verdadero amor, que vengó la afrenta matando al traidor antes de despedirse de su amada que murió con el corazón destrozado sin saber de su vengador...
Parece que esté de moda ser cínico, almacenar sentimientos y bunquerizarlos, pero todo puede funcionar si le pones corazón. Aunque en el otro extremo de la balanza haya miedo, las cosas siempre pueden acabar por salir bien. No sé si el amor es la respuesta, la pregunta o la clave, pero estoy seguro de que es bueno hacer saber que amamos y que somos vulnerables porque siempre tenemos algo que perder cuando tenemos la vida por ganar. Dichosas leyendas...
Parece que esté de moda ser cínico, almacenar sentimientos y bunquerizarlos, pero todo puede funcionar si le pones corazón. Aunque en el otro extremo de la balanza haya miedo, las cosas siempre pueden acabar por salir bien. No sé si el amor es la respuesta, la pregunta o la clave, pero estoy seguro de que es bueno hacer saber que amamos y que somos vulnerables porque siempre tenemos algo que perder cuando tenemos la vida por ganar. Dichosas leyendas...
viernes, 3 de agosto de 2018
Límites
Somos bichos de costumbres y a veces olvidamos que lo sorprendente puede ajustarse al cariño por lo ya conocido sin que se establezca conflicto alguno. El secreto está en consiguirlo con una naturalidad que desarme todo prejuicio. Abrir la mente a lo nuevo sin dejar de conocer nuestro pasado.
A poco que uno indague en cualquier tipo de arte o de materia te das cuenta de que hay grandes dosis de tecnología punta asociadas servicio de la sorpresa y la memoria. Se llama imaginación.
La misma que había en Verne, o en Méliès, o en el mismísimo primer viaje real a la Luna. Aquel que puso el pie de un hombre donde ya había llegado antes la imaginación de otros muchos. Cuestión de no ponerse límites.
A poco que uno indague en cualquier tipo de arte o de materia te das cuenta de que hay grandes dosis de tecnología punta asociadas servicio de la sorpresa y la memoria. Se llama imaginación.
La misma que había en Verne, o en Méliès, o en el mismísimo primer viaje real a la Luna. Aquel que puso el pie de un hombre donde ya había llegado antes la imaginación de otros muchos. Cuestión de no ponerse límites.
viernes, 27 de julio de 2018
Ahora
Todo es ahora, eso hace que mañana seguirá siendo ahora. Así no tendremos edad solo sueños. Texto corto que mi asesora se ha ido de vacanciones y la musa debe haberse colado en su maleta. Imposible decirle que no, durante el año lo ha dado todo... Como ahora. Feliz Verano. Feliz Vida.
viernes, 20 de julio de 2018
Marte
Da un poco de rabia ese afán por copiar todo lo americano, sus películas, su literatura o su modo de vivir. Será que soy mediterráneo, claro. Pero no deja de tener su puntito que una sociedad con la que es imposible no estar familiarizado resulte a menudo, sin embargo, tan incomprensible.
No entiendo que en cualquier momento pregunten si tienen hambre, en lugar de comer a su hora. No entiendo los coches con franjas de madera. No entiendo que cambien de domicilio como de ropa, y puedan estar años sin ver a un hermano y, cuando se encuentran, le recuerden una deuda de veinte dólares. Ni que en cualquier pueblo perdido haya una atracción turística y dos moteles y tengan visitantes. Ni el proceso por el que un iraní, un keniata o un mexicano llegan a sentirse tan patriotas americanos como los tíos de camisas de cuadros que los perseguirían en su pickup con bates de baseball. Ni que alguien trabaje en una inmobiliaria, después sea profesor y luego abra un restaurante. No entiendo esa manera de vivir hacia sí mismos; porque no es cierto que se crean el centro del mundo: para ellos, Estados Unidos es el mundo.
Es como si mis películas favoritas, la música que más he escuchado y mucha de la literatura que más me gusta procediesen de Marte. Supongo que querría saber qué cojones pasa en Marte.
No entiendo que en cualquier momento pregunten si tienen hambre, en lugar de comer a su hora. No entiendo los coches con franjas de madera. No entiendo que cambien de domicilio como de ropa, y puedan estar años sin ver a un hermano y, cuando se encuentran, le recuerden una deuda de veinte dólares. Ni que en cualquier pueblo perdido haya una atracción turística y dos moteles y tengan visitantes. Ni el proceso por el que un iraní, un keniata o un mexicano llegan a sentirse tan patriotas americanos como los tíos de camisas de cuadros que los perseguirían en su pickup con bates de baseball. Ni que alguien trabaje en una inmobiliaria, después sea profesor y luego abra un restaurante. No entiendo esa manera de vivir hacia sí mismos; porque no es cierto que se crean el centro del mundo: para ellos, Estados Unidos es el mundo.
Es como si mis películas favoritas, la música que más he escuchado y mucha de la literatura que más me gusta procediesen de Marte. Supongo que querría saber qué cojones pasa en Marte.
viernes, 13 de julio de 2018
Ojalá
Da igual si más temprano o más tarde: A la vida de las personas llegamos sin paracaídas. Así mientras que al nacer se hace constar, lugar, fecha y hora; en las relaciones personales cuesta saber en qué momento pasamos de un “casual” a un “vengo para quedarme” o a un “anda y que te la pique un pollo”. Y de esta guisa aparecemos de cara, de culo o de bruces (pero no Sprinsteen, que de Boss solo hay no) y vamos desarrollando eso que se llama vínculos que no dejan de ser piruetas en el tiempo y en el espacio a modo de “prueba/error/acierto/whaaala/Cagoentó”. Entramos y salimos de las vidas de la misma manera que entran y salen de las nuestras. Nos ilusionamos, nos montamos historias y le damos vueltas al círculo en busca de alguna esquina en la que dejar nuestro hatillo y dar un abrazo. Somos seres itinerantes cargados de manías, de energía, de fuerza, de ideas, de problemas y de miles de cosas más. Todos.
Algunas ocasiones, pocas, escasas, contadas, damos con alguien que no solo no cuestiona nuestras rarezas sino que las entiende, las comparte y las respeta. Es entonces cuando de repente te asusta entender que lo que parecía imposible en verdad lo es. Desde ese día el horizonte se convierte un lugar más lejano y por mucho mar que haya, por mucho mar que tengamos nos volvemos náufragos con un mensaje dentro de una botella que lanzamos a ese mar con una pequeña nota escrita a mano en un cachito de papel: Ojalá…!! (Siempre nos quedará una palabra que lo resuma todo y que abra un pequeña grieta por la que se cuele un “No pasa náaa”)
Algunas ocasiones, pocas, escasas, contadas, damos con alguien que no solo no cuestiona nuestras rarezas sino que las entiende, las comparte y las respeta. Es entonces cuando de repente te asusta entender que lo que parecía imposible en verdad lo es. Desde ese día el horizonte se convierte un lugar más lejano y por mucho mar que haya, por mucho mar que tengamos nos volvemos náufragos con un mensaje dentro de una botella que lanzamos a ese mar con una pequeña nota escrita a mano en un cachito de papel: Ojalá…!! (Siempre nos quedará una palabra que lo resuma todo y que abra un pequeña grieta por la que se cuele un “No pasa náaa”)
miércoles, 11 de julio de 2018
Todo Incluido
En el Caribe puedes estar bañándote en el mar, tan tranquilo, y de pronto llega un tiburón y te come una pierna. Puede parecer exagerado pero es verdad. Un tiburón puede comerte una pierna o puede comerte entero, eso depende del hambre que tenga. Sinceramente creo que los viajes “Todo incluido con pulserita y vistas al techo del hotel” están sobrevalorados. Claro que cada uno se relaja como quiere. A mí me relaja más hacer que vengan que no verlas venir. Nunca he tenido vocación de “Observar cómo crece la hierba”, en ese sentido soy más del criterio del tiburón. Cuestión de sangre y de hambre...
viernes, 29 de junio de 2018
Vacaciones
Mira a quien te mira con ojos cerrados. Dentro del corazón hay una fuente generadora de luz. Dormidos los ojos, no hay serenidad mayor que estar tumbado frente al mar, con la brisa marina por compañera y las agujas del reloj enterradas bajo la arena. El mar nos ofrece sus olas que lentamente se acercan. Sin sombra de guerra. Sin restos de lágrimas. Mientras, me voy convirtiendo en una fotografía antigua. Antes de que yo me dé cuenta, ya habré desaparecido…
viernes, 22 de junio de 2018
500 Kilómetros
No necesito que nadie me recuerde donde estoy ahora, ni mis aciertos ni mis errores. No necesito a nadie que marque con tiza todas mis caídas ni aplauda mis triunfos. La vida va por rachas y tú sabes lo triste que resulta encontrarse con las sobras sin recordar la comida. Nunca he pretendido tener tierra suficiente para todos mis agujeros. Nunca pensé en caballos rápidos ni en cartas altas. Prefiero pensar que todo lo bueno al final vuelve, con esfuerzo, con ganas y con ilusión. Aunque sea como apostar más de lo que tienes a un caballo cojo. No soy pesimista pero sopeso la pérdida para tener el equilibrio real de lo ganado, intento no salpicar de mis problemas a mi gente y aligerarles de los suyos. Mi cordura llega a través de mi locura. Y ahora, que me conoces, ya sabes que nadie que no esté loco trataría de buscar la felicidad en un mundo donde los violadores pueden salir libres a la calle porque viven a 500 kilómetros de la víctima.
viernes, 15 de junio de 2018
Héroes
Yo escribía canciones. Era feliz, la gente no tanto pero yo sí, me vine arriba y me pasé a escribir relatos. La única manera de hacerse mayor con dignidad en el precioso oficio de autor es la de seguir la escuela de mis héroes, Bowie (EPD), Dylan, Sabina, Serrat… esos “viejos” poetas/cantantes, a los que cada vez veo con más admiración. Los grandes, cuanto mayores son, mejor, como los flamencos. Ese es el camino: un compromiso total con la artesanía de tu oficio, con la honestidad, con la creación. Si sigues fiel a eso habitas el único espacio de la edad en el que envejecer mola. Para el resto de las cosas es una putada. Ya no echo de menos ser un autor joven. No me apetece estar tan acelerado como entonces.
Ahora me toca escoger más los textos y también tratar de alimentar la creatividad de mis hijos. El pequeño tiene una divertida vena artística, al mayor lo veo másterrenal. Echo la vista atrás y veo que mi educación fue humilde pero buena. Mis padres eran responsables y nos miraban las notas y repasaban los deberes. Yo flipaba cuando a mis compañeros sus padres, que jamás les repasaban nada, les echaban la bronca por las notas en el boletín semanal. Entiendo que, sin cortar iniciativas ni alas, hay que organizar un poco la vida de los hijos. Eso nos mantiene jóvenes siempre, no importa la edad.
Ahora me toca escoger más los textos y también tratar de alimentar la creatividad de mis hijos. El pequeño tiene una divertida vena artística, al mayor lo veo másterrenal. Echo la vista atrás y veo que mi educación fue humilde pero buena. Mis padres eran responsables y nos miraban las notas y repasaban los deberes. Yo flipaba cuando a mis compañeros sus padres, que jamás les repasaban nada, les echaban la bronca por las notas en el boletín semanal. Entiendo que, sin cortar iniciativas ni alas, hay que organizar un poco la vida de los hijos. Eso nos mantiene jóvenes siempre, no importa la edad.
viernes, 8 de junio de 2018
Hachas
Sé que las sensaciones no se pueden almacenar, que no son como videos o fotografías. Sé que las sensaciones son cosas que añoramos, como cuando ves a tus hijos irse en el coche del abuelo, van en los asientos de atrás, te miran, te saludan resignados como diciendo por qué no te vienes con nosotros. Te sonríen y se despiden moviendo la mano. Eso es lo que tienes que aprender a manejar con el paso del tiempo para no ir directo al acantilado más cercano y saltar sin pensar demasiado. A veces las emociones son demasiado fuertes para ser contenidas dentro de un cuerpo humano. Estamos tan acostumbrados a no ser imprescindibles para nadie que de repente serlo puede resultarabrumador. Así que ahí iba yo, los días que podía llevar a mis hijos al cole, agarrado de sus manos, aunque ellos pensasen lo contrario. Aprovechando ese contacto que sabía efímero. Se soltaban y esperaba a que volviesen, aún sé que van a volver, aún me necesitan.Sus manos se acoplan a las mías como Koji Kabuto en la cabeza de Mazinguer Z. (Es que tengo una edad, sí).
Ser escritor es como ser leñador y más si la formación surge por vía directa de la vida, de la calle. Luego claro está hay que sacar el hacha, afilarla, y sabercontar la historia, en la economía de la palabra está la fuerza de la historia. No todo el mundo sabe utilizar un hacha. Es normal, no es fácil el manejo. Más difícil es aún utilizar un hacha para tallar cosas complicadas, cosas resistentes al tiempo en su propia “fragilidad”. No, no es fácil el trabajo del creador, has de estar pendiente de demasiadas cosas. La literatura tiene demasiados frentes abiertos y lo que no se te va por el estilo se te va por la forma o por la estructura o por la construcción de los personajes o por la credibilidad de lo que cuentas o por el cierre de la historia. Bufff, dan ganas de pegarle un hachazo al ordenador y mandarlo todo a la mierda…
Ser escritor es como ser leñador y más si la formación surge por vía directa de la vida, de la calle. Luego claro está hay que sacar el hacha, afilarla, y sabercontar la historia, en la economía de la palabra está la fuerza de la historia. No todo el mundo sabe utilizar un hacha. Es normal, no es fácil el manejo. Más difícil es aún utilizar un hacha para tallar cosas complicadas, cosas resistentes al tiempo en su propia “fragilidad”. No, no es fácil el trabajo del creador, has de estar pendiente de demasiadas cosas. La literatura tiene demasiados frentes abiertos y lo que no se te va por el estilo se te va por la forma o por la estructura o por la construcción de los personajes o por la credibilidad de lo que cuentas o por el cierre de la historia. Bufff, dan ganas de pegarle un hachazo al ordenador y mandarlo todo a la mierda…
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La Vida
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