El otro día pensaba cómo sería un libro hecho sólo con letras de canciones y me dieron la una, y las dos, y casi las tres de la madrugada, sin poder luego coger el hilo del sueño pensando en ellas. Es lo que tiene abrir la caja de Pandora de la memoria. Y es que no siempre una misma canción te suena dos veces igual al cabo de los años. Ya dijo Heráclito que no nos bañamos dos veces en el mismo río, como tampoco leemos dos veces el mismo libro, porque nunca somos los mismos y nada tiene que ver una lectura o una audición a los 18 que a los 44 años pero bueno, dentro de algunos años tal vez lo veremos todo de otra manera. O con lentes progresivos.
Hay un tema de Springsteen de 1987 “Brilliant Disguise” en el que canta: “Sí, es muy difícil estar seguro de algo cuando todo parece ser un disfraz brillante” bueno, él lo dice en inglés y rima mejor, pero no me negaréis que puede ser un buen inicio para una novela. ¿Qué quiero decir exactamente? Nada. Precisamente se trata de no decir nada exactamente. Ahí está la gracia. Las piezas redondas rebotan y ser redondo y rebotar es como ser una pelota de basket, y nadie quiere ser una pelota de basket, es mucho mejor ser una percha de abrigo que una pelota de basket. Una pelota no puede agarrar nada ni tiene con qué agarrarse. ¿Habéis tratado de envolver una pelota para regalo? Es algo tan tonto como hacer un libro solo con textos de canciones, las acabas matando.
La comunicación que se establece entre lo que uno dice y lo que los demás entienden queda en ocasiones frenada por el impacto de la interpretación que cada uno hace de las palabras, de las ideas, de los textos... Si traspasamos la cuarta pared el diálogo será más fluído. Que todo fluya pues...
viernes, 30 de noviembre de 2018
viernes, 23 de noviembre de 2018
GH... ¿VIP?
Imaginemos un concurso de televisión, o mejor dicho, un juego con premio para el triunfador y de reglas mutantes… En él existe un tipo a quien lo normal le hace el daño que a otra gente le causa sólo lo extraordinario. Cuenta que tras miles de desengaños se auto impuso una serie de normas como el no besar jamás a una mujer sin un corte en una ceja, sin una marca en un costado, sin un corte de pelo estrambótico, sin una pena en forma de mirada, sin un rasgo de locura. Desde afuera, podríamos decir que este pobre individuo había sustituido en su vida el amor por el interés y que la belleza para él era algo reducido a una cuestión de fracturas. Como el agua de lluvia, resbala indolente por la fachada perfecta de los edificios en busca de las grietas. Como el agua de la lluvia, desprecia las superficies pulidas y sólo encuentra refugio en las heridas… y es que da igual si en un concurso, la cola del pescadería o un Comité de Empresa: Existe gente así, parecen regocijarse ante su desgracia en busca de una misericordia que no merecen pues no existe peor mal que pretender trasmitir pena y tratar de negociar con ella. En el juego no todo vale, en el amor tampoco.
viernes, 16 de noviembre de 2018
Elegancia
En escritura, como en otros ámbitos, es muy común confundir elegancia con ajustarse al canon, como si por el hecho de seguir unas normas pautadas se alcanzara de por sí armonía estética. Nada más lejos de la realidad. La elegancia se alcanza sólo en tanto, conociendo las reglas básicas de la armonía, de la estética, de la narrativa, se consigue al retorcerlashasta crear algo que se amolde a la perfección al cuerpo por vestir; no hay dos cuerpos iguales sean de novelas, personas o películas. ¿Quién cree que tiene sentido, para armonizar, el vestir la misma ropa todo el mundo? Nadie, salvo la “industria” cultural. Existen géneros como existen patrones: para ajustar las necesidades con las posibilidades. Eso no significa que elegancia sea sinónimo de esperpento. Quien quiebra las reglas por romperlas, sin intencióndetrás más allá de hacer lo que le venga en gana, sólo consigue hacer reinar el caos en el frágil mundo de la armonía; la elegancia suele tener un toque de extravagancia, pero incluso para la extravagancia hay que conocer las reglas básicas del juego. Parecido, no lo mismo. ¿Qué es la elegancia? La cortesía del buen escritor. Yo posiblemente nunca seré un tipo elegante, pero por lo menos seré honesto.
viernes, 9 de noviembre de 2018
Amanecer
Entonces me desperté, en ese instante del día en el que el sol se va vistiendo de tonos rojos y el cielo con sus nubes se mueven como a cámara lenta. Recuerdo ese instante como quien observa una antigua filmación casera, te ves pero no te reconoces, y así durante unos segundos yo no supe quién era… Estaba muy lejos de casa, tratando de aislarme de todo aquello que me habría llevado a estar allí, un hostal de costa muy modesto del que jamás había oído hablar, oyendo el silbido del viento que me llegaba de fuera, el crujido de la vieja madera del edificio y las voces del pasillo. Miré hacia el alto techo de vigas agrietadas y por un breve espacio de tiempo me sentí alguien extraño... No sentí miedo. Sencillamente era otro, un desconocido, y mi vida entera era una vida en blanco, la vida de alguien sin su texto aún escrito… Estaba camino de encontrar mi Gran Ola, entre el Norte de mi madurez y el Sur de mi futuro, y tal vez por eso me sucedió precisamente allí, en aquel lento atardecer rojo...
viernes, 2 de noviembre de 2018
Victimismo
Hay gente que te viene con sus problemas, te los suelta sobre la mesa como quien te deja un postre y espera a que se los soluciones mientras les sirves un café. Si lo haces, desaparecen hasta que vuelven a tener otro y si tú los tienes te los comes, sin café, y te jodes. Así suele funcionar. Yo nunca he sido de irle llorando a la gente con mis problemas porque entiendo que cada uno tiene bastante con lo suyo y que además a nadie (casi) le importa realmente lo que le pase a otro que no es él. La gente hace como que le importa mucho lo de los otros pero no me creo que sea verdad, ni aquí, ni en ningún otro sitio. Eso de la confesión me parece una especie de frontón en el que los beatos pretenden limpiar su conciencia, tal vez sería mejor no haberla ensuciado. Tampoco creo que les importe una mierda a los curas, de hecho, si es que existe me parece un alarde que Dios nos conozca a todos por el nombre, se pasaría el puto año pasando lista. Claro que tal vez en esa ocupación vaya descuidando otras labores, eso explicaría bastantes cosas… Supongo que existir es un trajín de mil pares de pelotas sobre todo si olvidamos que a quienes de verdad importamos no es necesario pedirles ayuda, están incondicionalmente, es algo que va implícito en el término AMISTAD, todo lo demás son sucedáneos. Rechaza imitaciones.
viernes, 26 de octubre de 2018
Sin Título
¿Qué se siente cuando uno se aleja de la gente y ésta retrocede en el plano hasta que se convierte en motitas que se desvanecen? Eso es que el mundo que nos rodea es demasiado grande, y es el adiós. Pero nos lanzamos hacia delante en busca de la próxima aventura disparatada bajo los cielos, porque estrellarnos es un precio pequeño si podemos volar y ese intervalo de tiempo, suspendidos en el aire, es ese instante en que uno parece que lo sabe todo y todo queda decidido para siempre. Aunque ese siempre no sea eterno.
viernes, 19 de octubre de 2018
Cultivar La Diferencia
Desde muy joven traté no ser como los demás. No ser uno más. Casi nunca me gustaron las soluciones fáciles, ni los atajos, y en esas sigo algunas décadas después. De crío jugaba a indios y vaqueros a escasos cien metros de mi casa, en un lugar en el que decían que había caído una bomba durante la guerra civil. Yo hacía de indio casi siempre. Ya desde entonces, con unos 10 años, me dedicaba a inventarme las historias de los personajes que veía desfilar por el Poble Sec, mi barrio, práctica que sigo haciendo ahora desde el metro, donde paso unas dos horas y media al día. Cuando alguien me pregunta procuro contestar erguido, con levísimos movimientos de cara; cuando enfatizo, arqueo las cejas, y muevo mucho las manos. Creo que mis dedos hablan también. Aunque los años no pasen en balde, intento no perder ni un ápice de ese sentido del humor irónico que mucha gente no acaba de entender. Mis textos son mini espacios en los que la insolencia, el día a día, la nostalgia, la lágrima y la sonrisa encuentran acomodo. La rebeldía y la sorna siguen vivas. Hablo demasiado deprisa, tengo tantas preguntas y tan poco tiempo; el tiempo se apaga, pero las preguntas siguen ahí. Uno busca respuestas durante toda su vida… Aún no conozco siquiera las preguntas que tendré mañana. Creo que soy más listo cuando uso el instinto que cuando intento ser inteligente. La gente debería aprender a vivir con su instinto. En la sociedad informática actual está quedando relegado. Internet sofoca la intuición. Y no se puede aprender a confiar en ella con una app. Así, en resumen, sé que parezco simplemente un tipo más, pero no es cierto, el hecho diferencial son las personas con y en quienes me reflejo, que me inspiran, me miman, me enseñan, me apoyan y me aman. Es esa sutil y maravillosa diferencia la que quiero cultivar. Las preguntas que esperen...
viernes, 5 de octubre de 2018
Otro Mundo
Tal vez todo se reduce a que no soy de este mundo… que mi verdadero lugar está latiendo en la luna. Sinceramente no tengo miedo de morir; tengo miedo de dejar sinprotección a los míos en esta tierra ajena, chismosa, agresiva… Cierro los ojos y no logro pensar en cosas concretas; no me interesan. Tampoco sé hablar como todos. Abro la boca y mis palabras suenan extrañas, vienen de lejos, de donde no es, de los encuentros con nadie… ¿Qué pasará si un día me sumerjo en mis sueños y no logro despertar? Porque alguna vez va a tener que suceder. Me iré y no sabré volver. Es más, no sabré siquiera que hay un “saber volver”. O no lo querré tal vez. Seguramente todo se reduce a queno soy de este mundo. Tú tampoco, por eso sonríes al ver lo que te estoy contando…
viernes, 28 de septiembre de 2018
Suerte
La suerte es una cuestión de tiempo, así que deja ya de lamentarte, eres patético. Y ya sé que te jode que acuda a tus sueños pero, mira, yo tampoco estoy aquí por voluntad propia. Y no es que sea el fantasma de las navidades futuras pero voy a revelarte un par de cosas. Te consideras desgraciado porque esta mañana no sonó el despertador, justo del día de la entrevista. Pero ven, dame la mano y mira en lo que te hubiera convertido ese trabajo en menos de un año ¿Sigues pensando que has tenido mala suerte, o que no activar la alarma del despertador te ha salvado de ser un desgraciado? No te confundas, tampoco des gracias, porque si avanzamos unos meses observa a quien hubieras conocido, lástima que ya no vaya a pasar ¿Eh? pero te aviso que la tortilla vuelve a girar. Una y otra vez. Miras donde señala cada momento la aguja de la ruleta pero no tienes en cuenta que nunca deja de girar. Falta de perspectiva, la buena o mala suerte solo es falta de perspectiva. Un pinchazo en la rueda te puede salvar de llegar a un cruce donde la muerte te espera debajo de un camión que se salta un semáforo. ¿Quién coño lo sabe? Se feliz cuando algo te cause alegría y llora cuando algo te cause pena. Pero no te lamentes por un mañana que puede no venir ni agradezcas a no sé quién por un futuro que quizá no te concedan. Cuestión de Suerte, tú decides.
viernes, 21 de septiembre de 2018
Felices
La búsqueda de la felicidad es un engaño. El señuelo del éxito nos hace correr más y en ese tiempo somos menos nosotros, somos nuestra versión desesperada. ¿Para qué? Tal vez el diccionario necesita una actualización en cuanto a algunos términos. No sé, algo así:
- Alegría: Sensación que cambia dependiendo de lo que quieras conseguir. Alegre es, por ejemplo, no haberte colgado a pesar de las cosas horribles vividas.
- Euforia: Otra sensación, ésta con la edad se va abandonado. El éxito, las experiencias más extremas, las drogas…
- Amistad: Acaba siendo lo que más importa. Al principio también debería ser así.
- Amor: En sus múltiples formas está en todo. Es una complicación enorme pero hermosa. Te da mucho más de lo que te roba.
- Sexo: Junto con la música y el cine es lo más entretenido. Es sentirse vivo y muerto a la vez. Como encajar las piezas de un puzle.
- Felicidad: Como obligación parece la causa de los males, una especie de condena. Como anhelo no es mala, de hecho es un camino necesario.
Ya es de noche y el televisor, que estaba mudo, recobra el sonido al empezar el programa de Chicote. Entran varios mensajes al móvil al mismo tiempo y sonrío. Mientras se desarrolla el programa los comentarios con un grupo de amigos sobre él nos devuelve a esa sensación agradable de la infancia, cuando jugábamos en la calle al salir del cole y con ello éramos felices.
- Alegría: Sensación que cambia dependiendo de lo que quieras conseguir. Alegre es, por ejemplo, no haberte colgado a pesar de las cosas horribles vividas.
- Euforia: Otra sensación, ésta con la edad se va abandonado. El éxito, las experiencias más extremas, las drogas…
- Amistad: Acaba siendo lo que más importa. Al principio también debería ser así.
- Amor: En sus múltiples formas está en todo. Es una complicación enorme pero hermosa. Te da mucho más de lo que te roba.
- Sexo: Junto con la música y el cine es lo más entretenido. Es sentirse vivo y muerto a la vez. Como encajar las piezas de un puzle.
- Felicidad: Como obligación parece la causa de los males, una especie de condena. Como anhelo no es mala, de hecho es un camino necesario.
Ya es de noche y el televisor, que estaba mudo, recobra el sonido al empezar el programa de Chicote. Entran varios mensajes al móvil al mismo tiempo y sonrío. Mientras se desarrolla el programa los comentarios con un grupo de amigos sobre él nos devuelve a esa sensación agradable de la infancia, cuando jugábamos en la calle al salir del cole y con ello éramos felices.
viernes, 14 de septiembre de 2018
Miedo
El infierno no fue un invento del cristianismo. Ya quinientos años antes de nuestra era, existían “charlatanes” que pretendían acojonar al personal con un lugar así. “La religión es una fuente de miedo” enseñaba el griego Epicuro unos 300 años a.c. y por ello mismo aconsejaba: ”Por encima de todo vivir para evitar el miedo”. Su doctrina se basaba en la búsqueda del placer, por lo cual tiene mi voto a su favor, a través de la prudencia… lo que me retorna ese voto. El miedo que acostumbra a residir dentro de cada uno de nosotros suele venir por algo que nos rodea, ya sea o no real. Algo interno que carece de exteriorización no puede ser algo interno. Cada cual tiene sus teorías y sus creencias, yo creo que si por lo que dicen Dios nos ama, quien realmente nos muestra su interés es el diablo, o ninguno de los dos existe. Al final la filosofía nos suele dejar más colgados que una pera en su peral, claro que al final madura y cae, sin miedo.
viernes, 7 de septiembre de 2018
Ladridos
Amo a los animales. Siento especial debilidad por perros, caballos, osos y lobos. También hay algunas personas, selecta y muy especiales, a las que amo. Luego hay gente a la que no, esa que siempre protesta, perjudica, lastra, critica, miente, roba… esa gente que intenta ladrar pero no se le da bien. Mi perrilla ladra en varias tonalidades y nunca es para hacer daño a otro ser vivo, una vez más la lección de vida es clara: Procurar aprender honestidad y nobleza de otros seres vivos más inteligentes que nosotros. Qué patética toda esa gente que se cree en posesión de la verdad a costa de sus propias estupideces.
Debemos neutralizar el prejuicio romántico contra la exactitud y, sobre todo, contra la cantidad, porque entumece el cerebro y obstaculiza la exploración y el control de la realidad. Y de paso a ver si poquito a poco vamos atando cabos que vinculan ciertos ladridos con ciertos perros. Más que nada para ir aclarando el campo de batalla, porque tonterías las justas pero peleas todas las necesarias mientras sea para defender lo que consideremos justo y desprotegido. Al final del día, cansados y felices para con nosotros mismos, se nos escapará algún suspiro y moveremos felices el rabo. Guuaaau!!
Debemos neutralizar el prejuicio romántico contra la exactitud y, sobre todo, contra la cantidad, porque entumece el cerebro y obstaculiza la exploración y el control de la realidad. Y de paso a ver si poquito a poco vamos atando cabos que vinculan ciertos ladridos con ciertos perros. Más que nada para ir aclarando el campo de batalla, porque tonterías las justas pero peleas todas las necesarias mientras sea para defender lo que consideremos justo y desprotegido. Al final del día, cansados y felices para con nosotros mismos, se nos escapará algún suspiro y moveremos felices el rabo. Guuaaau!!
viernes, 31 de agosto de 2018
Madurar
Imagina una ciudad de cristal donde no hay espacio para la intimidad. Un lugar donde, hagas lo que hagas, todo el mundo puede seguir cada uno de tus movimientos. Sería terrible, sería como colgar en las redes sociales tu vida momento a momento… Nací vergonzoso y tímido pero tuve que improvisar. Mis padres me apuntaron a arte dramático para que me fuese soltando y de paso aprendiese a vocalizar mejor. Pienso mucho y deprisa y hablo a juego con esas ideas. Todo requiere de su “tempo”. Después la vida me educó, contra mi naturaleza, como pareja, como señor, como padre… Lo hizo a veces despacio y otras deprisa, de manera dulce y brusca en muchas otras, pero siempre con firmeza. Creo que no hay nada que marque más a un ser humano que tener hijos. Aprendes a quedar relegado a un segundo plano pero no por ello menos importante, solo como entre bambalinas, siendo un parte importante de la trama pero no el protagonista principal de la historia.
Un hombre tendría que poder viajar de un lugar a otro de sus etapas sin perder su alma. Supongo que la madurez viene por aquí, no hay drama ni tragedia, se trata de una historia contada desde la neutralidad, desde la esperanza de no dejar marchar nunca al niño que tenemos dentro para, con su ayuda, regular al adulto que se llena de cargas, encontrando así algo parecido a un equilibrio y manteniendo algunas paredes y puertas para preservar la intimidad. Lo de madurar de manera tajante se lo dejaremos a la fruta, para algo cada estación del año tiene la suya y a campo abierto.
Un hombre tendría que poder viajar de un lugar a otro de sus etapas sin perder su alma. Supongo que la madurez viene por aquí, no hay drama ni tragedia, se trata de una historia contada desde la neutralidad, desde la esperanza de no dejar marchar nunca al niño que tenemos dentro para, con su ayuda, regular al adulto que se llena de cargas, encontrando así algo parecido a un equilibrio y manteniendo algunas paredes y puertas para preservar la intimidad. Lo de madurar de manera tajante se lo dejaremos a la fruta, para algo cada estación del año tiene la suya y a campo abierto.
viernes, 24 de agosto de 2018
Camaleonicos
Aprendemos a ser camaleónicos, así nos podemos sentir igual de cómodos tapeando en Las Ramblas, de vinos en la Cava Baja; zampándonos una tortilla de patatas frente a Las Cíes o de etiqueta, pero con botas que para eso aún somos “rockeros”, en un Estrella Michelín. Que parezca que al final son los sitios los que se adaptan a nosotros. O sea: si tú estás allí es que el sitio mola y punto. Nuestra misión es realizar el deseo que encarnamos, lograr ser mucho más que una ilusión agotada.
Aprendemos a no hacer regalos por fechas. Nada de regalar por regalar sino regalar por sorpresa, porque sí, porque ha pensado en ti escuchando esa canción de Robbie Wilimas, o porque he visto esa marca de cerveza que tanto nos gusta o… Eso, hacer de la improvisación y de la adaptación un entorno camaleónicamente agradable.
Pienso que en este mundo de certezas relativas, de verdades a medio cocinar, de mentiras al uso, de amistades por interés y de amistades que son tu segunda o incluso primera piel, lo mejor es saber disfrutar de cada momento, mezclarse bien en todos los entornos sin anclarse a nada ni a nadie que no te aporte, te sume, te valore y te respete. Por eso cuando alguien te cite a hacer algo, tal vez deberías sopesar el plantarle en el WhatsApp un rotundo: Hoy no nos veremos. Quizás mañana. Quizás siempre…Y es que la vida, lo que hacemos con ella y durante ella, es así: Igual te calza una hostia que te enamora. Porque las hostias llegan, pero el amor existe. No estaba nada seguro de ésto antes, pero os garantizo que sí, existe. Y yo lo sé muy bien.
Aprendemos a no hacer regalos por fechas. Nada de regalar por regalar sino regalar por sorpresa, porque sí, porque ha pensado en ti escuchando esa canción de Robbie Wilimas, o porque he visto esa marca de cerveza que tanto nos gusta o… Eso, hacer de la improvisación y de la adaptación un entorno camaleónicamente agradable.
Pienso que en este mundo de certezas relativas, de verdades a medio cocinar, de mentiras al uso, de amistades por interés y de amistades que son tu segunda o incluso primera piel, lo mejor es saber disfrutar de cada momento, mezclarse bien en todos los entornos sin anclarse a nada ni a nadie que no te aporte, te sume, te valore y te respete. Por eso cuando alguien te cite a hacer algo, tal vez deberías sopesar el plantarle en el WhatsApp un rotundo: Hoy no nos veremos. Quizás mañana. Quizás siempre…Y es que la vida, lo que hacemos con ella y durante ella, es así: Igual te calza una hostia que te enamora. Porque las hostias llegan, pero el amor existe. No estaba nada seguro de ésto antes, pero os garantizo que sí, existe. Y yo lo sé muy bien.
viernes, 17 de agosto de 2018
Almas Solitarias
Nueva York es el hábitat perfecto donde vivir para las almas solitarias, así es como te sientes allí la mayor parte del tiempo. Esa experiencia no la tiene el turista, aunque en algún momento esté capacitado para imaginarlo. Todo se confabula para que la relación con los otros sea corta y fugaz: Hay demasiada movilidad en la población, los negocios aguantan poco en el mismo sitio, los dependientes o los camareros duran poco tras los mostradores, la gente se concentra en su ir y venir, camina rápido, bufa al que va lento y, encima, la soledad no está mal vista. Lo irónico es que al otro lado del océano te imaginen sociabilizando sin parar en ambientes culturales. Seguramente que artistas como Truman Capote contribuyeron con su versión alocada sobre el asunto y en eso es con lo que nos hemos quedado. Da igual que sepamos que al final fue víctima de la soledad que queda tras una fiesta…
viernes, 10 de agosto de 2018
Vulnerables
Hace muchos años llegó a Tossa una chica prometida en matrimonio; dicen que cayó en el engaño de un falso enamorado para ser luego burdamente despreciada; y dicen también que sus lágrimas trajeron hasta ella a su verdadero amor, que vengó la afrenta matando al traidor antes de despedirse de su amada que murió con el corazón destrozado sin saber de su vengador...
Parece que esté de moda ser cínico, almacenar sentimientos y bunquerizarlos, pero todo puede funcionar si le pones corazón. Aunque en el otro extremo de la balanza haya miedo, las cosas siempre pueden acabar por salir bien. No sé si el amor es la respuesta, la pregunta o la clave, pero estoy seguro de que es bueno hacer saber que amamos y que somos vulnerables porque siempre tenemos algo que perder cuando tenemos la vida por ganar. Dichosas leyendas...
Parece que esté de moda ser cínico, almacenar sentimientos y bunquerizarlos, pero todo puede funcionar si le pones corazón. Aunque en el otro extremo de la balanza haya miedo, las cosas siempre pueden acabar por salir bien. No sé si el amor es la respuesta, la pregunta o la clave, pero estoy seguro de que es bueno hacer saber que amamos y que somos vulnerables porque siempre tenemos algo que perder cuando tenemos la vida por ganar. Dichosas leyendas...
viernes, 3 de agosto de 2018
Límites
Somos bichos de costumbres y a veces olvidamos que lo sorprendente puede ajustarse al cariño por lo ya conocido sin que se establezca conflicto alguno. El secreto está en consiguirlo con una naturalidad que desarme todo prejuicio. Abrir la mente a lo nuevo sin dejar de conocer nuestro pasado.
A poco que uno indague en cualquier tipo de arte o de materia te das cuenta de que hay grandes dosis de tecnología punta asociadas servicio de la sorpresa y la memoria. Se llama imaginación.
La misma que había en Verne, o en Méliès, o en el mismísimo primer viaje real a la Luna. Aquel que puso el pie de un hombre donde ya había llegado antes la imaginación de otros muchos. Cuestión de no ponerse límites.
A poco que uno indague en cualquier tipo de arte o de materia te das cuenta de que hay grandes dosis de tecnología punta asociadas servicio de la sorpresa y la memoria. Se llama imaginación.
La misma que había en Verne, o en Méliès, o en el mismísimo primer viaje real a la Luna. Aquel que puso el pie de un hombre donde ya había llegado antes la imaginación de otros muchos. Cuestión de no ponerse límites.
viernes, 27 de julio de 2018
Ahora
Todo es ahora, eso hace que mañana seguirá siendo ahora. Así no tendremos edad solo sueños. Texto corto que mi asesora se ha ido de vacanciones y la musa debe haberse colado en su maleta. Imposible decirle que no, durante el año lo ha dado todo... Como ahora. Feliz Verano. Feliz Vida.
viernes, 20 de julio de 2018
Marte
Da un poco de rabia ese afán por copiar todo lo americano, sus películas, su literatura o su modo de vivir. Será que soy mediterráneo, claro. Pero no deja de tener su puntito que una sociedad con la que es imposible no estar familiarizado resulte a menudo, sin embargo, tan incomprensible.
No entiendo que en cualquier momento pregunten si tienen hambre, en lugar de comer a su hora. No entiendo los coches con franjas de madera. No entiendo que cambien de domicilio como de ropa, y puedan estar años sin ver a un hermano y, cuando se encuentran, le recuerden una deuda de veinte dólares. Ni que en cualquier pueblo perdido haya una atracción turística y dos moteles y tengan visitantes. Ni el proceso por el que un iraní, un keniata o un mexicano llegan a sentirse tan patriotas americanos como los tíos de camisas de cuadros que los perseguirían en su pickup con bates de baseball. Ni que alguien trabaje en una inmobiliaria, después sea profesor y luego abra un restaurante. No entiendo esa manera de vivir hacia sí mismos; porque no es cierto que se crean el centro del mundo: para ellos, Estados Unidos es el mundo.
Es como si mis películas favoritas, la música que más he escuchado y mucha de la literatura que más me gusta procediesen de Marte. Supongo que querría saber qué cojones pasa en Marte.
No entiendo que en cualquier momento pregunten si tienen hambre, en lugar de comer a su hora. No entiendo los coches con franjas de madera. No entiendo que cambien de domicilio como de ropa, y puedan estar años sin ver a un hermano y, cuando se encuentran, le recuerden una deuda de veinte dólares. Ni que en cualquier pueblo perdido haya una atracción turística y dos moteles y tengan visitantes. Ni el proceso por el que un iraní, un keniata o un mexicano llegan a sentirse tan patriotas americanos como los tíos de camisas de cuadros que los perseguirían en su pickup con bates de baseball. Ni que alguien trabaje en una inmobiliaria, después sea profesor y luego abra un restaurante. No entiendo esa manera de vivir hacia sí mismos; porque no es cierto que se crean el centro del mundo: para ellos, Estados Unidos es el mundo.
Es como si mis películas favoritas, la música que más he escuchado y mucha de la literatura que más me gusta procediesen de Marte. Supongo que querría saber qué cojones pasa en Marte.
viernes, 13 de julio de 2018
Ojalá
Da igual si más temprano o más tarde: A la vida de las personas llegamos sin paracaídas. Así mientras que al nacer se hace constar, lugar, fecha y hora; en las relaciones personales cuesta saber en qué momento pasamos de un “casual” a un “vengo para quedarme” o a un “anda y que te la pique un pollo”. Y de esta guisa aparecemos de cara, de culo o de bruces (pero no Sprinsteen, que de Boss solo hay no) y vamos desarrollando eso que se llama vínculos que no dejan de ser piruetas en el tiempo y en el espacio a modo de “prueba/error/acierto/whaaala/Cagoentó”. Entramos y salimos de las vidas de la misma manera que entran y salen de las nuestras. Nos ilusionamos, nos montamos historias y le damos vueltas al círculo en busca de alguna esquina en la que dejar nuestro hatillo y dar un abrazo. Somos seres itinerantes cargados de manías, de energía, de fuerza, de ideas, de problemas y de miles de cosas más. Todos.
Algunas ocasiones, pocas, escasas, contadas, damos con alguien que no solo no cuestiona nuestras rarezas sino que las entiende, las comparte y las respeta. Es entonces cuando de repente te asusta entender que lo que parecía imposible en verdad lo es. Desde ese día el horizonte se convierte un lugar más lejano y por mucho mar que haya, por mucho mar que tengamos nos volvemos náufragos con un mensaje dentro de una botella que lanzamos a ese mar con una pequeña nota escrita a mano en un cachito de papel: Ojalá…!! (Siempre nos quedará una palabra que lo resuma todo y que abra un pequeña grieta por la que se cuele un “No pasa náaa”)
Algunas ocasiones, pocas, escasas, contadas, damos con alguien que no solo no cuestiona nuestras rarezas sino que las entiende, las comparte y las respeta. Es entonces cuando de repente te asusta entender que lo que parecía imposible en verdad lo es. Desde ese día el horizonte se convierte un lugar más lejano y por mucho mar que haya, por mucho mar que tengamos nos volvemos náufragos con un mensaje dentro de una botella que lanzamos a ese mar con una pequeña nota escrita a mano en un cachito de papel: Ojalá…!! (Siempre nos quedará una palabra que lo resuma todo y que abra un pequeña grieta por la que se cuele un “No pasa náaa”)
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La Vida
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