viernes, 31 de julio de 2020

Amistades

El vaho en el cristal y la formidable seriedad de nuestro dedo al escribir en él lo importante, o al menos con desvergonzada importancia. De críos eso era una puta gozada. El afán por descubrir y descubrirnos, el impulso natural de imaginarnos de maneras formidables, sin el rencor que inevitablemente produce el constatar la cifra real de lo que finalmente somos. Supongo que esa dedicación primera por el descubrimiento de las cosas es lo que convierte un tiempo en importante y que el cansancio posterior va robándole a cada cosa su alma hasta que la amistad se convierte en casi el único consuelo. La vida adulta se va llenando de amistades hasta hacerse soportable, el tiempo entre personas amigas parece lo que cuenta y la soledad tan útil antaño aparece de pronto inaceptable. Si antes nos recluíamos lejos de los amigos para abordar tareas que nos parecían esenciales, ahora el cansancio nos devuelve a los amigos y no deseamos escamotearle nada a los momentos dedicados al disfrute de los otros, y por reflejo a lo mejor de nosotros. Imagino que es por eso por lo que suponemos el cielo entre otras almas y sin más ocupación, ni más pasiones, que la mera compañía. De hecho, ni siquiera el infierno resulta aterrador si se asegura uno de una compañía agradable.

viernes, 17 de julio de 2020

Hablar

Me gusta hablar con Sergi, es un soñador, un deportista, es un perezoso hijo de puta que vive en un traje de piel, en un traje cosido a base de sentimientos y piel, y eso no acostumbra a estar de moda. Pero dice lo que yo le digo, aunque no siempre esté de acuerdo ni mis palabras sean bien recibidas, él no tiene la libertad para negarse. Tampoco la necesita. A veces tan poco que decir y tan urgente decirlo.
Mis amigos me dicen que no me preocupe, que tarde o tempranos se cansará y se irá, pero el tío llega y me insiste en que le acompañe al terrado y me cuenta su plan de falsificar la luna. Dice que ella es la única que sabe que el amor verdadero es lo que pasa entre dos personas que ya no necesitan conocerse. Tal vez tenga razón y estas cosas sea mejor que no lleguen a saberse.

viernes, 3 de julio de 2020

Amor De Verano

Ya está aquí el verano y con él sus enamoramientos. ¿Cómo se reconoce ese verdadero amor del que nos cantan los poetas? De pronto caes de la piel al alma. Cesa la duda. Tienes la certeza total de que tu pareja es el complemento que desde siempre te había estado reservado. Decía Camus: "No ser amados es una simple desventura; la verdadera desgracia es no amar'"... Vale, pero ¿Podemos prepararnos para amar? A ver, puedes trabajar tus ideas, tal como trabajas para crear una espada. Los sentimientos no los creas ni los eliminas, son. La fruta crece en la rama, naturalmente. Todos amamos, pero no todos damos ese amor. Gran cantidad se queda encerrado en un búnker cardíaco, intercambiando imitaciones de amor.
El sexo, separado del sentimiento y del espíritu, es una necesidad animal, pero sin ánima. Al amor humano se llega avanzando por grados: compañía animal, hecha de costumbres; goce sexual egoísta, nunca satisfecho, que pide más y más; angustia emocional, que comienza por pedir ser amad@ o por ser el único amado; ilusiones mentales, que desean, en un mundo donde todo es ilusión, encontrar la ilusión más bella. Hasta que un día surge, venido de las profundidades del Cosmos, el Amor Mágico, inimaginable, impensable, intransformable. Capital, total, sin límites, eterno. Inundación de la belleza divina, bálsamo que nos consuela de parecer morir, convenciéndonos que nada comienza ni nada termina, que el amor es un fluir eterno.
En definitiva, el amor verdadero es el encuentro de dos amores. No confundamos el amor con el esfuerzo que haces para que exista. Una chica me susurró hace años: "Antes de encontrarte ya eras el hombre de mi vida" yo sonreí y le susurré entre besos y gemidos de placer: "Tú eres la mujer de todas mis vidas"... Fue una etapa bonita. Pero no era verano.


viernes, 19 de junio de 2020

Noche

Saltamos de fase en fase entre confusos y encogidos.
Es solo miedo, miedo lento y largo, dentro de una larga noche... cuando la noche debiera ser una sábana bordada. Cuando alguien con cara de preocupado, nos dice que hay que estar tranquilos parece evidente que hay que preocuparse. Tomar todas las precauciones posibles.
Las malas noticias destruyen el ánimo y el ánimo destruido no genera sino malas noticias, y así a esa pescadilla infernal se le va acabando primero la cola y después el cuerpo de tanto meterlo en la boca.
Vale que no es todo ilusión, pero la ilusión cuenta. Y no me refiero a la ilusión de los susodichos mandatarios, sino a la de cada uno y cada cual.
A pesar de lo que nos quieren hacer creer en sus discursos, la vida de cada uno la ha resuelto siempre cada uno desde que a un mono le dio por estirar las piernas, y es la capacidad individual la que fortalece o desintegra un colectivo. Cada uno debe ser responsable de sus cosas y de no joder al prójimo.
Después de esta pandemia, con un poco de suerte, tal vez podamos responder algún día cada uno de nosotros "Hice lo correcto". Es lo más cerca que podremos llegar a estar de una conciencia tranquila.
No es una sábana bordada, pero servirá para conciliar el sueño.

viernes, 12 de junio de 2020

Trencadís

La mente humana es una especie de microscópico conjunto de piezas enlazadas entre si, al estilo de los mosaicos de Gaudí. Cuando vives en confinamiento acabas por hacer cosas que ni imaginabas hacer. Al cabo de unas semanas le vas dando vueltas a casi todo. Yo al final he comprendido que somos sordos y ciegos, que venimos de la noche para volver a la noche sin saber nada de nuestro destino. Ahora he sentido por vez primera la intuición profunda de que el pasado no es un lugar estable sino cambiante, permanentemente alterado por el futuro, y de que por tanto nada de lo ya acontecido es irreversible, ni tan siquiera el destino. Hay personas que incluso en pleno bullicio, viven confinadas en lo más profundo de su mente y que ya no salen de allí jamás, tampoco entra nadie pero que en su único y solitario mundo logran ofrecer luz a alguien más.

viernes, 5 de junio de 2020

Lecturas

Me apasiona leer pero me confieso algo torpe para las lecturas sociológicas, hay cosas que no sé cómo leer, como todos estos asesinatos de género, el racismo, la prostitución infantil que se da en un mundo que se considera ultracivilizado: Joder, es aterrador. No sé cómo relacionarlo con lo real, si son unos dementes aislados o si es algo que se genera socialmente auspiciado por las mentes de fantoches como el que preside Estados Unidos, o de otros muchos políticos de países más cercanos. Luego está el tema de los prejuicios, eso de que te traten como un criminal por el hecho de no tener un aspecto que agrade. El tabú del sexo que aún existe. Me revienta y me revelo contra el sexo de anuncio: suena una música y dos personas empiezan a follar, a agarrarse a las lámparas con unas posturas tan sofisticadas. Tampoco  entiendo que en pleno siglo veintiuno a las mujeres se las  considere el sexo débil. Lo que sucede es que a ellas se las sigue maltratando social y físicamente y eso debilita, joder! Soy un combativo defensor de la igualdad absoluta, y no creo que las mujeres tengan que convertirse en algo "similar a".  A la igualdad se llega respetando la diferencia, no imponiendo una estúpida clonación. Por eso me cuesta leer a esta Sociedad, tiene capítulos preciosos pero también auténtica basura llena de injusticia, opresión y cobardía emocional, todo eso a mí me revienta. No sé si después de esta crisis sanitaria, social y económica saldremos más reforzados como sociedad, lo que sí sé es que saldremos muy jodidos y, viendo los comportamientos egoístas de estos días, lo haremos sin haber aprendido nada nuevo salvo el nombre de algunos fármacos y de un montón de series de Netflix. 

viernes, 29 de mayo de 2020

Pequeños Vicios

No considero que sea malo tener algunos pequeños vicios. De hecho creo que ser angelitos está sobrevalorado, en el fondo eso de tener unas alas blancas pegadas a la espalda y manejar con destreza una harpa tampoco suena de lo más … divertido.  Tampoco es del todo sano aferrarse demasiado a las cosas. A ver, qué importa en realidad que las canciones también se acaben y los cariños se abandonen, cualquier cosa que nos distraiga del  aburrimiento o de la rutina puede llegar a ser suficiente.  En contra de la creencia popular y sé que tal cosa no existe, pero me mola cómo suena esa expresión, el encanto es una cosa muy seria. Las crías de todas las especies lo utilizan, sin ir más lejos, para protegerse de la muerte, y la vida, bien mirada, no es sino el triunfo del encanto entre las fieras. Y ¿que fiera que se precie no tiene su lado salvaje? Pues eso, pequeños. Inofensivos y necesarios vicios.
No se me escapa que no todo se soluciona con una noche de cañas, un fin de semana de polvos, y aquí cada vicioso que lo tome de la manera que le plazca, pero está claro que una noche de cañas, un fin de semana de fiesta o un viaje alrededor de un tronco de árbol, no empeoran casi nunca nada. Y no es un asunto pequeño, teniendo en cuenta que la mayoría de las cosas que tenemos que arreglar nos las hemos cargado antes nosotros. Nos venimos fácilmente arriba y no hemos inventado más que la raya de los pantalones y todas las grandes palabras no valen lo que un cuchicheo cerca de la nuca adecuada.  ¿Quién no prefiere el sabor de un beso sincero al runrún de las cadenas que arrastran los fantasmas? Vicios pequeños, sí, pero honestos. Noche de cañas!! Después de tres meses ya toca.

viernes, 22 de mayo de 2020

Sonidos

Voy a confesarte algo: no sé contar chistes. Puedo usar una cantidad razonable de ironía, y puedo ser incluso divertido en conversación, y desde luego tengo sentido del humor y todo eso, pero no hay manera de que pueda contar un buen chiste. Nunca he sabido hacerlo. ¿Y sabes por qué? Porque suelto la broma clave demasiado temprano y así llego al final del chiste con rumor de decepción.  El sonido de la decepción es un ruido sordo, como una botella acabando de vaciarse. Si se presta atención, puede oírse el sonido de la decepción. Es como escuchar un alma yéndose por el desagüe. Nada que ver con el alegre descorchar de una botella o la pereza con la que la chapa sale del botellín de cerveza sabiendo que irá a parar al suelo o a la basura sin opción de continuidad.  Solo espero que nadie se piense que soy un cortador de venas o una alma triste y solitaria. Alma si, solitario a veces , creo que es bueno saber disfrutar de ello, pero triste no, al menos no por costumbre. Sólo soy un tipo que no sabe contar chistes porque si son muy bueno me río antes de acabarlos y la cago, y si son malos… joder!! Quien diablos quiere escuchar un chiste malo, eso sería como arrancar la anilla de la lata y que se quede rota sin abrirse… Qué ganas de terracita en la playa, música suave de fondo, atardecer y... escuchar el sonido del mar, él nunca decepciona.

viernes, 15 de mayo de 2020

Intuición

"Gracias por dudar" , que decía David Bowie. Y aparte, entre comillas, porque las comillas son esenciales. ¿Qué significa ésto? Pues que la duda no dispara. Lo que disparan son las certezas mal aprendidas. "Tengo una intuición". Y esta cita ya la ha dicho mucha gente y muchas veces. Creo que la intuición es inteligencia acelerada. Y es importante tenerla en cuenta. Parece que no lo estás pensando, pero tienes un plan. Se llama intuición acelerada.
Una idea, una intuición, es como un barco. Si te metes, tienes que no salir. Eso es lo que le pides a una idea, a una intuición. Que te hable de su camino. Y una vez que te atrape, que te deje al final en un puerto, el que sea. Por eso es como un barco. Que durante esa singladura no te deje salir, por mucho que dudes a lo largo del recorrido. Vivimos en tiempo de dudas, que la intuición nos guíe.

viernes, 8 de mayo de 2020

Temas

Siempre he tenido el defecto o la manía de dedicar mis textos a cosas y estilos distintos. Lo de encasillarse lo veo jodido, igual que limitarnos a hablar de lo que ocurre justo ahora. Eso pasa y es asi, pero también lo será mañana y Seguramente que con más datos.
No creo que la literatura tenga que estar a la altura de los tiempos, sino a la altura de lo escrito. Kenzaburō Ōe, por ejemplo, un escritor japonés que me encanta, escribe siempre de la Segunda Guerra Mundial. Podrían decir que ese tema ya no sé qué… pero a mí me encanta por cómo está escrito. No creo que la literatura tenga que ser urbana o representar su época, todo eso son valores añadidos que te pueden gustar más o menos. De la guerra civil, que hay millones de libros, hay literatura maravillosa y otros que no me interesan un carajo. La literatura no tiene que estar de acuerdo con ningún tiempo o acontecimiento en concreto. Si entretiene llegándote adentro, es buena literatura. Hable de lo que hable y sea de la época que sea. Te late o no lo hace y ya está.

viernes, 1 de mayo de 2020

De Paraguas

A veces, mientras paseamos por una ciudad extranjera disfrazados para el calor, estrafalariamente preparados para el ocio, nos sorprende una tormenta. Curiosamente, y al contrario de lo que sucede con la otra lluvia, la de invierno, la que nos pilla en mitad de nuestras diversas obligaciones, esta lluvia de verano no nos causa fastidio alguno; es más, como casi todo lo inesperado que sucede durante las vacaciones, es casi un divertimento, un momento que rompe la rutina del descanso y que nos obliga a dar una carrerita, a hacer aspavientos, a reír sin saber por qué, y entonces, mientras tenemos baja la guardia, aparecen los paraguas de verano. Los paraguas de verano no existen un segundo antes de que caiga la primera gota al suelo, pero en cuanto rompe a llover, se colocan solos en los puestos de souvenirs, en los quioscos de prensa, en la puerta de las tiendas de electrodomésticos, artesanía local y hasta en las de comestibles. Se diría que crecen de manera espontánea,  como las setas, y si no se decide uno a cruzar la calle en su busca o se encuentra refugiado bajo un soportal, un andamio o un puente, le serán ofrecidos por esas personas  sin empleo fijo, que de pronto se convierten en vendedores callejeros de paraguas para desaparecer después o simplemente cambiar de oficio en cuanto las nubes negras se marchan y el sol nos devuelve la normalidad. Nada que objetar, vivimos en la sociedad del bienestar, o al menos allí vivíamos hasta hace nada, y en la sociedad del bienestar la oferta persigue amablemente a la demanda, y así tras la lluvia aparecen los paraguas. Nada extraño.
El problema llega al regresar y ver los planes del Gobierno y los planes de la oposición para protegernos de las lluvias que se avecinan. El problema no es comprar paraguas de verano durante el verano; el problema es que te los vuelvan a colar en invierno. Ojo si salimos de casa, se avecinan tormentas de verano. Seamos prudentes y no temerarios, a mano siempre el paraguas.

viernes, 24 de abril de 2020

Realismo y Realidad

Siempre hemos sido muy de saber de todo y de todos y de opinar sobre cualquier cosa sentando cátedra. Últimamente todos sabemos de epidemias, de virus, de daños colaterales, de sociologia infantil, de economía empresarial, por supuesto de fútbol y de realidades tan reales como que mañana, si no lo cambian será sábado habida cuenta de que hoy es viernes.
Un día mi entrenador de fútbol,  que había jugado con el Córdoba en primera, me dijo que, en el fútbol, entre un genio y un imbécil existe un abismo de cinco milímetros, los que separan un regate exitoso de un regate frustrado, un gol de un tiro al palo. Me tengo más por despistado que por genio, así que no me extrañaría nada tener una visión desviada de este realismo actual.
Si algo hemos aprendido de la historia es que en política no existen milagros, santos griales ni salvapatrias, y que además es conveniente que no los haya. Los que así se presentan siempre esconden no un conejo, sino nada o como mucho un arma, en la chistera. La constatación de este hecho, lejos de provocar escepticismo, debe promover el entusiasmo ante cualquier propuesta que incluya nuevos jugadores y tal vez nuevas reglas para el difícil juego de convivir todos juntos entre parámetros de justicia y decencia aceptables. Porque esto requerirá de un volver a empezar que no se lo salta un gitano.
Así es el realismo... cuando la medicina hace enfermar al paciente, el médico le dobla la dosis. A veces la historia se nos escapa de las manos.

viernes, 17 de abril de 2020

Superficie

Tendemos a no prestar demasiada atención a la superficie de lo habitual, al fin y al cabo no parece sino el escenario de nuestros males, solo la oscuridad de la mina en forma de pandemia y que ahora tenemos que vivir nos recuerda de una hostia su importancia.
En la literatura de fantasmas, los espíritus errantes anhelan algo que nosotros consideramos con frecuencia un castigo o la razón primera y última de todos nuestros desvelos: la vida real. Lo que los fantasmas desean por encima de cualquier otro premio es regresar a la superficie, volver al pasar de las horas, al vulgar contacto con las cosas, a ese día repetido y monótono que con tanta frecuencia despreciamos. Cualquiera que haya sentido alguna vez el miedo a no poder volver nunca al lugar y al estado previo a la catástrofe conoce esa añoranza y sabe que bajo la tierra, en el exilio, la enfermedad, o sepultado bajo cualquiera de las otras miserables experiencias que el destino tiende a diseñar, la normalidad se ve tan lejana como la cumbre de la montaña más alta y tan hermosa como el palacio mejor provisto de riquezas que se pudiera imaginar.
A veces y con frecuencia, nuestro sueño más noble, nuestra ambición más grande no es la luna, ni el cielo, ni las estrellas, sino ese lugar en el que precisamente muchos estábamos todavía sin ser capaces de apreciar su valor.
Aquella vieja, rutinaria y sólida superficie.


sábado, 11 de abril de 2020

Volantazista

Volantazo: Giro brusco y repentino dado al volante de un vehículo en movimiento. En escritura un “Volantazo” es un texto de Elena Briones en el que mediante frases que son música, ideas que son semillas y complicidad que es compañía, nos demuestra que existe una grieta en todo, y que es así como entra la luz. Darle sentidos diferentes a las palabras de siempre, jugar con la etimología de los conceptos, despeinarse contra el viento para despegar hacia las estrellas, sumergirse en las calderas del infierno, en definitiva pegar volantazos de tinta en folios blancos.

A base de leerla, de escucharla y de hacerle un sitio en el sofá de mi alma, me he ido afianzando en lo que soy: “Volantazista”. No esperes entender el 100 % de la idea lo que ello representa. Mira, debes intentar afinar vista y oído para distinguir las palabras de las letras, aunque no siempre sepas lo que significan en un primer momento, si lees varias veces uno mismo de sus textos, te darás cuenta de que la idea se va aclarando en tu cabeza. Otras muchas veces con la primera lectura es bastante, incluso la última frase la acabaría tú y es que, y aquí viene el gran secreto de todo esto, Volantazista se nace, aunque no te hubieses dado cuenta.

viernes, 10 de abril de 2020

Bowie

Hablo casi cada mes  con David Bowie. Hablo con él y él me contesta. Aunque se haya muerto, él me contesta. Cuando estaba vivo, también lo hacía. Bowie se murió hace cuatro años, era enero de 2016. Hablo con él. Hablo con la imagen que ilustraba algunos de sus trabajos. Una amiga me regaló la biografía y claro, en la portada estaba su foto. Así que, lo siento en un lado del sofá de la sala de mi casa, esperando la ocasión para servirnos un trago y charlar. Luego, lo subo a la  librería, allí permanece apoyado en Rayuela, y nos quedamos suspendidos, a ratos, en el tiempo delicuescente, en que nos emborrachamos con metáforas y analogías, buscando siempre entrar al sentido de las letras del pulcrísimo señor británico. Para entrar a través de esas ventanas de las canciones de David Bowie. “Heroes", "Ashes to ashes", "China girl"...  Ven, no vengas, hacemos lo que dicen las canciones, buscando siempre entrar, acercándonos a la ventana, manteniéndonos lejos, viajando en la ceguera, en la ceguera de nuestra propia odisea espacial.  Yo me siento en el sofá, frente a la librería, delante de Rayuela y de la foto del libro, cuyo lugar es ahí y le cuento y le pido consejo, y él siempre me responde. No es fácil hacer creer a la gente que hablo con Bowie y que él me responde, pero es verdad. Yo lo digo y, poco a poco, la gente me va creyendo porque está bien que se diluyan las lindes convencionales, cuando las lindes son convencionales, entre las metáforas y analogías y todo lo demás... Al final me guiña su ojo verdoso y me dice:  Creo que un artista ha de ser siempre fiel a los dictados de su corazón. En ese momento sé que nuestra charla del día ha concluido.

viernes, 3 de abril de 2020

El Diablo

Se puso de moda hará unos diez años escribir historias de Vampiros. Tal variante a ritmo de videoclip y azucarada buscaba un público juvenil acostumbrado a hermosos vampiros en los que, desde luego, no logramos ver qué desventaja tiene su condena… Quitando su sufrimiento, claro, porque ellos sufren. Siempre he pensado que el Infierno debe ser un lugar divertido y el demonio, el malo perfecto, casi un casero, un especulador de almas que juega con los desastres. Creo que aquí he encontrado un territorio estimulante dentro de un marco en el que me obligo a respetar las reglas de los géneros populares y, a la vez, me permito tirar para mi terreno. Lo que más me gusta de tratar de escribir una historia sobre el Diablo, es el juego que supone coger un género y utilizarlo como caballo de Troya para esconder dentro lo que me interesa contar. A fin de cuentas el Diablo, a su manera, siempre dice la verdad, por eso dice que no existe.

viernes, 27 de marzo de 2020

Momentos

Déjame que te hable de los momentos. Mira todas las cosas bajo el aspecto del momento. Es bueno aprender a dejar ir tu yo a merced del momento. Y tener respeto por todos y cada uno de ellos, y no tender lazos entre las cosas. No hay que resistirse a la naturaleza. No apoyar contra las cosas los pies de tu alma. Vivir en paz con la luz roja de la mañana y el resplandor gris del anochecer. Ser el alba mezclada al ocaso. Mezclar la vida con la muerte y dividirla en momentos. No pensar: vivo ahora, moriré mañana. No partir la realidad entre vida y muerte. Pensar: Ahora vivo y muero. No esperes la muerte: ella está en ti. Se su camarada y tenla contra ti; es como tú mismo…

viernes, 13 de marzo de 2020

Bajo Los Párpados

Al parecer, los gatos duermen entre dieciséis y dieciocho horas al día ¡Joder!. Tengo perra pero no tengo gato, así que no he podido comprobarlo (tampoco está nada mal las horas que duerme Nala), pero me parece una buena manera de despistar al demonio y encarar con la debida desconfianza el difícil oficio de vivir. Durmiendo más tendríamos menos tiempo de jodernos los unos a los otros, al margen de otras muchas ventajas para el cutis y para la piel de dentro, y por si eso fuera poco, como decía aquella canción que cantaban a coro Tom Waits y Keith Richards, "eres inocente cuando sueñas".
Los sueños se encadenan, como bien deben saber los gatos, que, demonios o no, disfrutan de más horas a ese otro lado de las cosas que estos pobres nosotros tan empeñados siempre en madrugar para ver si cae la breva de que algún Dios nos ayude.
La vida bajo los párpados es todo un Universo, que viene a completar la vieja creencia establecida que sujeta que los sueños sólo se descascarillan en contacto directo con la realidad. O lo que es lo mismo, que los sueños sólo pierden su importancia al abrir los ojos y darse de bruces con nuestras ridículas ambiciones diurnas. Supongo que es por eso por lo que resulta tan monumentalmente aburrido escuchar a alguien contar sus sueños, o hablar de sus gatos para el caso, y tan entretenido soñar o ser un gato.  Tampoco resulta muy ameno este texto, disculpadme, no sé que pasa que últimamente duermo poco. 

viernes, 6 de marzo de 2020

De Locos

Este tiempo de locos es paradójicamente de lo más normal, al menos para aquellos que siempre han escuchado su propia voz con un rastro de desconfianza hacia las propias intenciones, un paisaje menos extraño de lo que pudiéramos suponer. El misterio de nuestro “Yo” más interior. Los muchos que tienden a ver siempre la felicidad cercada por los otros son corregidos en cierta medida por los pocos que conocen de primera mano al monstruo posible de nosotros mismos, y para estos pocos, el tiempo de locos en el que vivimos no es desde luego nada nuevo, ni sorprendente, ni mucho menos extraordinario. “Mis sueños son de lo más normales”, que decía en una entrevista el viejo David Lynch con su habitual sorna.

Si uno hace el pequeño ejercicio de aguantar en la cama, aproximádamente, 10 minutos después de que el despertador haya sonado, para así recuperar la memoria de lo soñado, se dará cuenta enseguida de que el resto del día no es ni por asomo tan oscuro, y de que las piezas de la pesadilla encajan mejor de lo que en ocasiones la vigilia nos permite comprender.

La locura solo parece sorprender a aquellos que mostrando una capacidad sobrehumana han desterrado la posibilidad de la locura, a quienes con más imaginación que fortuna han inventado el mundo normal. Un edificio plagado de grietas, debidas, seguramente, a un apresurado diseño y aún no muy sensato cálculo de estructuras. Desde las habitaciones de los hoteles y en soledad, cualquier comportamiento de esos otros que vemos en las no tan lejanas ventanas de sus vidas adquiere un matiz inquietante. Es en lugares así y por reflejo, donde nuestro propio comportamiento nos produce a su vez desconfianza. Basta con saberse o imaginarse observado para empezar a dudar seriamente de todos y cada uno de nuestros gestos y más aún de nuestras verdaderas intenciones.

Podría decirse que aquellos a quienes llamamos locos nos aterran por la extraña familiaridad que nos producen sus conductas. Y que estos tiempos locos en los que vivimos no dejan de coincidir con algunas de nuestras recurrentes sospechas. Y sin embargo, ¿por qué tenerle miedo a lo que somos? Y dándole la vuelta a la pregunta, ¿quién nos dijo que éramos, o debíamos ser, normales? Soñando con más atención caeríamos fácilmente en la cuenta de que estos tiempos son los nuestros, y esta locura, por tanto, no nos es ajena. Resulta difícil decir quién es realmente el mejor guardián de la persona, aquel que habita con normalidad entre sus sueños o aquel que pretende comprender sin ellos el resto largo del día.

viernes, 28 de febrero de 2020

Hamelin

Ya pasó. Ahora ya ha sucedido lo que es ley de vida y otra juventud ha ocupado el lugar de la nuestra. Mi cuento de siempre termina y otro empieza. Pero que nadie me de por muerto. Todo lo que soy capaz de recordar parece lejano. La vida de antes se ha terminado, y esta es la vida de ahora. No es un problema, como pudiera parecer, seguramente es una buena solución.
A los que nos rige la luna tenemos síntomas que rozan la locura:  Euforia, depresión, virulenta energía y virulenta tristeza. Algunos listillos apuntan a esa cosa llamada esquizofrenia que se llevó por delante la vida de uno de mis mejores amigos, en Begur, frente al mar. Conozco pues de primera mano los centros psiquiátricos, la herida del alma que no se cura nunca. Ese querer aferrarse a los tiempos buenos de los años juveniles y la hostia al salir de ellos. Comprender esa distancia y perdonarla puede consumir una vida.
Afortunadamente, todo termina. La juventud se acaba y el corazón continúa. No existe flautista de Hamelin alguno para hacer de guía. Pegarse a una parte de la propia vida es morir cada día, ser capaz de recordar e imaginar en la misma medida es seguramente estar vivo.  No hay que llevar ni a los niños ni a las ratas a ningún sitio, que una persona sólo se representa en realidad a sí misma. Que la dignidad sujeta cosas importantes que la ambición se empeña en derrumbar. Que el arte es también y entre otras muchas cosas un oficio de afortunados. Y vivir la vida es un Arte en mayúsculas.
Antes y ahora son dos posiciones muy alejadas, comprender esa distancia y perdonarla puede consumir una vida, pero ni antes ni ahora tienen la culpa, porque se separaron naturalmente en el tiempo, la culpa es nuestra por no haber entendido lo más brutal, lo más sencillo.  Que antes ya no existe y que ahora es justamente esto.

viernes, 21 de febrero de 2020

Carácter

Me he propuesto escribir cada día un mínimo de una hora. Se trata de hacer crecer esta especie de diario en forma de libro con todo lo que se me vaya ocurriendo. Me he convencido de que me hará bien, de que, de algún modo, me servirá de algo. Por un lado, se trata de ahondar en mí, de analizar ciertos aspectos de mi vida para llegar a verbalizar cuál es el auténtico problema. A estas alturas, me he convencido de que tengo un serio problema de carácter. Cuando me cabreo puedo ser realmente insoportable. Últimamente me cabreo mucho.  Me joden las reglas. Sobre todos las reglas estúpidas. Curioso ya que una de las fuerzas que me impulsa a seguir es la continua creación de reglas de escritura: escribir cada día una hora, escribir cada día 500 palabras, escribir porque me he comprometido de manera voluntaria con quienes les gusta leerme, escribir porque  me ha impuesto una fecha límite de escritura, escribir por mantener el puro hábito de escribir y poder llegar a considerarme algún día un escritor. Escribir porque es la manera que tengo de gritar y de romper cosas sin tener que destrozar nada ni alzar la voz.  Lo dicho, tengo  un serio problema de carácter, será cuestión de ascendente, la luna que ya se sabe es muy luna. 

viernes, 14 de febrero de 2020

Prólogos

Confieso, aunque no sea pecado alguno, que nunca leí  los prólogos antes de terminar los libros a no ser que fuesen escritos por el propio autor; sigo sin hacerlo, pero eso no los convierte en epílogos, ni siquiera en ultílogos. Los convierte sencillamente en prólogos redactados por otro autor, leídos luego. Me pasa lo mismo con los trailers de las películas. Algunos te la cuentan de manera desordenada, otros te hacen un puzzle de trozos "que parece que pero luego resulta que" y me siento decepcionado.
Con el paso del tiempo no leo tanto pero leo mejor. Me he vuelto selectivo de narices. De hecho, en estos últimos diez años, he releído mucho de lo que ya había leído los anteriores veinte. Lo diré con menos palabras, o con sólo una: "Saboreo" . Bueno y con otra: "Lato".
Una paradoja de la vida me llevó, recientemente, a que una gran amiga y genial escritora me propusiste escribir un prólogo a su nuevo libro. Yo en ese instante me sentí cual Concha Velasco: "Agradecido y emocionadoooo..." (perdón, me disperso) y contesté que por supuesto. Eso sí, en mis adentros pensé que el prólogo no lo leería hasta después de haber leído por completo su libro. Y es que yo siempre he sido un tipo de principios y en eso, los prólogos deben marcar la pauta y cada libro precisa de su proceso: Como una incisión, su herida y su cicatriz.

* Nota* : Tenéis que leer a Elena Briones "Volantazos". Su primer libro "Aprovéchame de ti" y su segundo "Concédeme este latido" son dos joyas encuadernadas. Yo ni en cien años escribiré algo ni la mitad de bueno que ella. Ni la cuarta parte. Vamos, que ni de coña.

sábado, 8 de febrero de 2020

Yo

Os diré una cosa, en realidad  ni yunque ni martillo. Niebla sobre colina, viento y halcón, astro errante que surca la bóveda celeste. Ests vida es un poema, ligeramente remodelado con el paso de los años y en el que no dejamos de introducir argumentos. El amor verdadero no deja rastro. Esta afirmación puede parecer completamente a contrapelo de la experiencia del común de los mortales, pero que en mi manera de ver la vida, sentado mucho tiempo en una tala de surf mirando al mundo desde dentro hacia afuera, parec una sencilla verdad budista. Un manifiesto contra la rutina y la nostalgia. ¿Quién podría estar de acuerdo conmigo salvo yo mismo?

viernes, 31 de enero de 2020

En Llamas

Creo que todo surge desde una chispa, esa que enciende la llama de nuestra alma y que se aviva en el tiempo con hechos, personas, momentos... Creo que es importante estar preparados para morir. No ir a buscarlo, pero si estar listos. Llegado  cierto punto, y si todavía estás en tus cabales, tienes que aprovechar la oportunidad de dejarlo todo atado. Tal vez sea un cliché, pero se subestima su poder analgésico. Dejar todo en orden, si puedes hacerlo, es una de las actividades más reconfortantes, y los beneficios son incalculables. Se trata de mantener viva la llama del alma a base de vida, de una vida sin miedos. Y cuando toque la fase de oscuridad extinguir la llama sin dramatismos. Esto no es una oda a la resignación, ni mucho menos, es un canto a la vida, a esa vida que late por mucho que todos sepamos que tiene fecha de caducidad. Hasta ese momento, mantengamos el alma en llamas.

viernes, 24 de enero de 2020

La Historia

Vemos catástrofes en las noticias a diario y pensamos: “Joder, qué putada!!" y  esperamos que eso nunca nos pase. La tensión de esperar mientras luchamos por algo que deseamos merecería al menos el placer de recibir. Todo sucede tarde o temprano. Si no nos pusiésemos entre el tiempo, si no fuésemos tan impacientes, el tiempo no nos haría tanto daño. En una playa las olas se vencen mejor agachando la cabeza, dejando que la espuma nos supere. A veces se nos desploma el mundo a causa de la menor de las gotas que rebosa finalmente el vaso… Así se escribe la historia.  
Comprender la historia es incluirse en ella, no esquivar el peso de nuestras acciones. La inocencia es tan cara que no se podrá pagar tampoco en el mejor de los futuros, ese en el que tan arrogantemente nos incluimos. En ese otro mundo mejor que imaginamos, volveremos a ser culpables de lo nuestro. Pero no conviene envenenarse, porque el veneno es inútil y eso lo saben todas las serpientes, que cuando matan ya están muertas. O al menos tan cerca de la muerte como han decidido situarse. Al fin y al cabo, todos nos soñamos mejor de lo que somos, y por eso hay amor y por eso hay pasiones y canciones y amaneceres. Y por eso, supongo, ignoramos con tanta frecuencia que los demás somos nosotros.

viernes, 17 de enero de 2020

Bola

He tenido un sueño, en él soy un detective privado novato, un defensor de las causas perdidas. En el sueño, ayudo a  descubrir a un audífono inteligente que le mentía a una pobre anciana cada vez que iba de compras. Su familia se empezó a preocupar cuando volvió a su casa con un biquini tres tallas más pequeño, un curso de piloto de Boeing en Florida y una catana, pero el caso no estalló hasta que la buena señora se compró un Lamborghini de 650 CV, con un sonriente futbolista brasileño dentro. Ella no tenía carnet de conducir, ni tampoco era propietaria de un club de fútbol, además, la perla brasileña apenas era mayor de edad. En menos de dos horas interrogando al audífono, conseguí extraerle una declaración irrefutable de inocencia. Los abogados hicieron el resto. Así que nos caen medallas para todos. Menos para la pobre anciana, claro está. A la mujer la demandó entonces su propia familia, y la FIFA, pero eso ya no era asunto mío. En mi sueño todo parecia ir de lujo hasta que la cago. Sucede a menudo que en cualquier puesto de trabajo, o en cualquier asunto de esta vida, se siente uno preparado para más y luego resulta que no lo está. Pasa en el deporte, en el amor y en los fondos de inversiones. En inglés tienen una expresión perfecta para esto, “mordiste más de lo que puedes tragar”. En español tenemos otra que funciona igual: “Mamá, se me ha hecho bola”. Como a mi este inicio de año...

viernes, 10 de enero de 2020

Tesoros

En un inicio todo amor podríamos considerarlo como el asalto a un tesoro que no nos pertenece, y de lo que uno se lleva a escondidas, como un ladrón ni que sea de guante blanco, es mejor no darle cuentas a nadie. La cuestión es que para que ese asalto prospere, necesita de una historia más sólida que la simple voluntad de pretenderlo y ahí es donde comienza la vulnerabilidad del ladrón ya que para un enamorado, hablar sobre el amor es tan importante que incluso la realidad sobre la que se eirge ese amor termina desvaneciéndose. Aun así: esas razones podrá aceptarlas un enamorado, pero no necesariamente la vida y en ese galimatías Cupido dimitió de su cargo y se metió en política, allí donde las mentiras son casi siempre la manera de obtener notoriedad aún asaltando un tesoro que no les pertenece.

viernes, 3 de enero de 2020

Honesto

Algunos días me siento un poco como un caballero vencido en un libro anticuado.
Yo pienso que hay una diferencia entre lo que es honesto y lo que no es honesto. La noción de lo honesto y de lo no-honesto, hoy se llamarían vibraciones, un sentimiento que te indica dónde debes estar y dónde no debes estar. Pero como no siempre podemos estar en el mundo honesto, a veces tomamos el mundo no-honesto. El surf, la escritura, pueden ser un sistema de "purificación", una técnica que te permita pasar del mundo no-honesto al mundo honesto. Un sistema que te prepare para el mundo más digamos... Limpio y, una vez que estás ahí, otro sistema que te dé la fuerza necesaria para pasar otra vez al mundo no-limpio. Porque el hombre no puede estar siempre en un mundo honesto. Para mí, el surf es ese movimiento entre los dos mundos. Porque te permite sentarte a esperar y a observar, te deja estar solo con tus miedos. Como ese viejo caballero librando la que intuye puede ser su última batalla....

viernes, 27 de diciembre de 2019

Intentarlo

Juan Mari Arzak, un cocinero creativo y sensato, comentó hace algún tiempo que cualquier sabor debe saber que hubo antes otros sabores, y que la memoria es en el gusto parte fundamental del confort y el placer. Lo sorprendente puede ajustarse al cariño por lo ya conocido sin que se establezca conflicto alguno.  Creo que eso no está tan lejos de la labor de un escritor, a poco que uno lo piense. Supongo, ya que no soy un experto, que ésa es la labor del cocinero, sustituir algo, la memoria, por algo idéntico, la imaginación, sin que nadie pueda sentirse defraudado.

En esta época en la que vivimos, te das cuenta de que hay grandes dosis de tecnología punta asociadas al negocio de la sorpresa y la memoria. La misma que había en Verne, o en el mismísimo primer viaje real a la Luna. Aquel que puso el pie de un hombre donde ya había llegado antes la imaginación de otros muchos.

Tal vez no hay nada que nos acompañe de verdad que se aleje mucho de nosotros y  las intenciones del arte son al fin y al cabo caminar desde el pasado hasta el futuro sin destruir lo más valioso a su paso. Bien pudiera ser que la memoria no sea después de todo una condena, sino una posibilidad. Y puede que se pueda hacer camino sin venganza y sin vergüenza, y que se pueda ser algo nuevo sin renunciar a lo mejor de lo que ya ha sucedido. ¿Lo intentamos?

viernes, 13 de diciembre de 2019

Sábado

Siempre quise ser escritor. No novelista, escritor. De canciones, de anuncios, de obras de teatro escolares, de artículos de opinión, de la lista de regalos de Navidad, no sé, escribir. Traté de muy joven encarar mi futuro para realizar la carrera de periodismo, pero claudiqué, decidí improvisar mientras trabajaba y componía canciones sin ir a la Universidad. Tengo satisfecha mi cuota de errores y decisiones equivocadas, como todo el mundo, pero mi determinación de ser escritor, que sentí desde muy joven, me ha ido salvando durante todos estos años de muchos desastres, ha sido mi manera de refugiarme, mi válvula de escape, tener un norte y eso ha sido crucial en mi vida para no volverme más loco.

Reconozco, con todo, que es milagroso que tantos años después de mi elección, siga pensando en ganarme la vida con dignidad gracias a la literatura. Soñar con vivir de un oficio así en un país donde apenas se lee, aunque se publiquen muchos libros, es poco menos que un milagro, o una aspiración estúpida. Desconfío de la seguridad, pero me gusta tener una bala en la recámara siempre, una especie  de plan B.

Desde siempre he preferido los sábados a los domingos, a pesar de no haber tenido nunca un criterio de vida demasiado convencional que alimentara esa fobia al lunes que hace que resulte de regusto algo jodido el último día de la semana y el asueto. Estoy bastante de acuerdo con Bukowski en que los domingos matan más hombres que las bombas. De hecho, estoy bastante, de acuerdo con varias cosas de él.  Si estás perdiendo tu alma y lo sabes, entonces es que tienes otra alma para perder. Llámalo sábado.

viernes, 29 de noviembre de 2019

Silencio

La literatura es dos personas comunicándose en silencio, por eso no toda literatura es novela. Yo creo que una novela se escribe para que otros la lean, no para que su autor la cuente. Una de las cosa que más me gusta de la literatura es el comienzo de la palabra: “Litera”. La literatura como lugar donde se sueña. En ese sentido, la literatura a la que nos invita la poesía no es rima, no es decir cosas bonitas. La poesía es dar en el centro de la diana y hacernos soñar. No todo lo que se escribe es literatura. Miremos, por ejemplo, las noticias, para desmontarlas sólo se necesita contrastar, es fácil. Contrastando conseguimos ver el perfil a las mentiras. Las noticias se contrastan, como toda la información que nos llega. Es estúpido no hacerlo. Pero somos muy vagos y cómodos, no queremos leer y nos conformamos con lo primero que nos llega. Cada uno diferencia y contrasta su información, cada uno se rige a sí mismo y es culpable de los datos que le alcanzan y su interpretación. 
Yo entiendo el trabajo de un escritor como el de ponerse en la piel de otro. Verter una idea y desarrollarla en otra personalidad, imaginarse en otro. Siempre he deseado ser un escritor con un pulso, una voz constante. Pero no puedo, no soy capaz. Me aburro, cambio de idea, de costumbres… Pero me gusta escuchar y sobre todo me gusta que me cuenten cosas y eso lo logra la literatura, que junta dos silencios, es algo mágico. Por eso defiendo e incentivo al derecho a que dos personas puedan comunicarse en silencio.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Mi Tribu

No sé si va con ser de barrio, pero siempre me he movido en los extremos. He tenido en mi vida profesores que han dicho que he sido su mejor alumno y otros que han dicho lo contrario. Los últimos alegaban indisciplina. Y es cierto. Pero me temo que lo que para ellos era "indisciplina", para mí era simplemente la incapacidad de quedarme callado ante cualquier estupidez. Mi padre, contramaestre textil, no era un hombre de letras, pero sí un hombre de palabra. Y fue de él quien heredé el nombre y el valor de decir las cosas de frente. Mis padres, por su parte, siempre me defendían, por ejemplo, cuando en la escuela la maestra se quejaba de mi terrible caligrafía, parecía un médico de pluma y tintero, a lo que ellos respondían que no podían hacer nada pues sus letras también eran pintorescas, y sin embargo sabían que, a fin de cuentas, era el contenido lo que importaba.

De esa especie de rebeldía se nutren mis textos, así como de las enseñanzas de la gente que considero mi tribu: De los nómadas y sedentarios, de los guerreros nativos, de los artistas anónimos, de los danzantes, de los eruditos sentados en Cafés, y de los aventureros que desafían la gravedad, de los viejos, de los locos, de los enamorados, de los que arriesgaron todo por un sueño, de los traviesos de buen corazón. Y desde luego, de los innumerables libros y autores a los que en gran parte he llegado solo, como buen  autodidacta. Únicamente he asistido a un taller de literatura en mi vida. Era uno dedicado a Lorca, en Granada, hace años y que me ayudó a cerrar los ojos y ver a base de latidos, sintiendo. Como hacéis toda mi tribu.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Equilibrio

Cuando leemos, otro piensa por nosotros; repetimos, en esencia, su proceso mental. Algo así como el niño que está aprendiendo a escribir y con su lápiz repasas los caracteres del cuadernillo. La lectura nos libera, sentimos un gran alivio cuando dejamos la ocupación con nuestros propios pensamientos para entregarnos a la lectura. Mientras estamos leyendo, nuestra cabeza es, en realidad, un campo de juego de pensamientos ajenos. Y cuando éstos se retiran, ¿qué es lo que queda? Por esta razón, sucede que quien lee mucho, a un nivel extremo y en los intervalos se ocupa de actividades que no requieren reflexión, gradualmente pierde la capacidad de pensar por sí mismo, como quien siempre va en coche a todas partes y se olvida de caminar. Ese es el caso de que personas muy cultas acaben siendo poco menos que ermitaños.

Los pensamientos depositados en el papel no son más que las huellas de un caminante sobre la arena: podemos ver la ruta que siguió, pero, para saber lo que vio en su camino, tenemos que usar nuestros propios ojos. Leer es muy importante y, sin duda, puede resultar muy beneficioso. Leer también es sexy, sobre todo cuando lo hacemos con sentido y acompañando la lectura con las experiencias de nuestra propia vida. Cuestión de equilibrio, casi siempre todo es cuestión de equilibrio.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Principios

Escribir por vocación es como tocar música de oído. Gran parte del asunto para mi es la decisión de la estructura. Es como la nave de un barco en el que vas a navegar. Diseñar el casco y los 3 palos de ese barco. En el caso de una historia suelo tener la estructura muy clara. Me gusta que sean dos voces que funcionen como un narrador enfrentado, que cuenten básicamente lo mismo, pero con voz distinta y esa estructura creo que me acerca a la idea inicial desde el principio. Algunos relatos precisan una estructura en espiral, todo el tiempo es un bucle que va de un lugar a otro. Me gusta la idea de contar algo desde la memoria, pero que no implique que sean mis memorias. El lector es quien hace de memoria al narrador. El narrador no tiene memoria, el lector va acumulando más información conforme va pasando hojas. El narrador comienza a preguntarse ¿Qué hice ayer? ¿Qué pasó? Y finalmente es el lector el que tiene más memoria. Digamos que el peso de la propia narración la va llevando el propio lector. Son estructuras en las que pienso mucho y me planteo cual es el formato adecuado para que una historia tenga decorado propio.

Sin pretender pecar de presunción desmedida, todo lo que he escrito, en el formato que sea, no me impide que duerma tranquilo. De alguna manera, creo que nadie se queda completamente contento con lo que ha escrito. Se corrigen cosas o se piensan en otros desenlaces. Me gusta creer que lo que he escrito, se parece mucho a lo que he intentado transmitir en cada latido y si me salió una mierda, ¡Joder! Es mi mierda y así ha salido. No pretendo salvar al mundo, me vale con no fallarme a mi y con ello no fallarle a nadie que me crea y sin prejuicios. Cuestión de estructura, cuestión de principios.

lunes, 28 de octubre de 2019

Respeto

Cuesta captar la cantidad de cosas que influyen en las relaciones humanas, para intentarlo hay que entender a las personas. Y eso es como subir una montaña: Hay dos caminos: uno es largo y fácil, el otro es más corto y difícil. El camino corto es ponerse en el lugar de la otra persona. Esto es difícil, pero entrenando se llega. El otro, el largo, está al alcance de todos y consiste en seguir la anatomía: Tenemos dos oídos y una boca, así que, si queremos entender al otro, tenemos que escuchar el doble de lo que hablamos. Y con un oído hemos de escuchar lo que nos dicen y con el otro lo que no nos dicen, que es tanto o más importante. Lo que sucede es que no parece estar muy de moda escuchar, tampoco nadie nos ha enseñado a hacerlo. En las escuelas, Universidades, etc. hay cursos de cómo hablar en público, pero no de cómo escuchar. Hay conversaciones que consisten en que solo estamos esperando a que el otro acabe para soltar el rollo que ya teníamos preparado. Se establecen diálogos de besugos que hacen que la gente no se entienda y así se llenan los platós de las teles en los que se grita, se engaña, se insulta y se auto lamen heridas y sexos…. Para comprender las relaciones humanas hay que entender a las personas, aunque no compartas sus ideas. La base es el respeto.

viernes, 18 de octubre de 2019

Siniestro Total

No creo que solo sea cosa mía, pero, desde crío, en la infancia, adolescencia … cuando no sabía o no lograba entender algo y me lo explicaban, pensaba que llegaría el momento en el que lo sabría casi todo y no lo tendría que consultar a nadie. Al crecer te das cuenta de que no, que sigues siendo la misma persona, tal vez con otro carácter, con una suma de vivencias acumuladas que lo han forjado, con experiencias traumáticas o felices , en definitiva, con años de experiencia. Pero no lo sabes todo. Ni de coña. Ni lo sabrás. Es el mismo caso que el de mucha gente que está convencida de que al morir, de golpe será como erudita y trascendente que te cagas y que en ese momento en el que el “espíritu” abandone la carne, todos los misterios de la vida, el propósito del ser humano, el “qué somos, a dónde vamos y de dónde venimos”, les será revelado. Y no. Eso tampoco va a pasar. Eso solo pasaba en el estribillo de una canción de los Siniestro Total. Tal vez podría haber colgado este post de otra manera, “salvándome” a mí mismo como suele hacer la gente. Pero ¿qué puto sentido tendría?.

viernes, 11 de octubre de 2019

Metáforas

Las metáforas son en apariencia fértiles, de ahí su potencia, pero en honor a la verdad, con su rotundo punto final, son casi todas estériles. Me da una pereza supina entrar en ese juego de metáforas degradadas que empieza siendo eterna, con Cristo en la cruz, y acaba siendo un estúpido cesto de peras y manzanas, por ejemplo. No estaría de más preguntarse también qué grado de responsabilidad tienen algunas de sus metáforas menos hermosas, en el estado de las cosas. En un país en el que las mujeres son concienzudamente asesinadas a martillazos por sus muy legítimos y heterosexuales esposos, la creación de la metáfora más monstruosa para el futuro y el pasado de las mujeres, aquella que impone la intervención divina sobre la imposible ecuación madre y virgen, tal vez, y digo tal vez por pura cortesía, sea responsable de al menos una parte del dolor que arrastran quienes han tenido la desgracia de nacer con una herida en el mismo lugar donde el sexo opuesto carga precisamente un arma, ¿o es justo al revés?. En lugar de tratar de ordenar nuestros impulsos sexuales tal vez alguien debería ayudarnos a comprenderlos, estaríamos así en el camino de aceptarlos. No existe Libertad sin comprensión y empatía. Intuyo que Cristo, la mayor de las metáforas jamás contadas, nunca le gritó a la multitud la tiranía de su incertidumbre. Le habrían dejado hecho un Cristo (metafóricamente hablando)

viernes, 4 de octubre de 2019

Pura Vida 🤙🏽

Kafka, decía algo así como "Lo cruel de la muerte es que un final aparente provoca un dolor verdadero". Qué tajante. Tal vez la muerte no exista. ¿Puede haber una afirmación más estéril? ¿Dónde encontrar la vida que nos ha sido arrebatada? ¿Es la memoria suficiente? Si el paraíso es la memoria, no un lugar, sino una experiencia, tal vez nada puede sernos arrebatado. Pero eso es una mierda de consuelo. La idea del cielo, con angelitos gordos tocan el harpa o sin ellos, con alguien sentado a la derecha de alguien, con juicio o sin juicio, con puertas o sin ellas, no parece más que una proyección por parte de algunos de nuestros miedos, un aplazamiento de una decisión que nos negamos a tomar en vida, una última apuesta desesperada.

Toda la vida que conocemos está aquí, entre nosotros y tal vez, se quede aquí entre nosotros para siempre. ¿Por qué poner nuestra esperanza en manos de desconocidos? Si no es concebible que a la muerte le siga de inmediato la vida, tampoco parece razonable que a la vida le siga de inmediato la muerte. Tal vez es factible que la muerte no tenga nada que hacer entre nuestras cosas. O que vayamos viviendo de manera repetida pero con otras formas. No tengo ni puta idea.

El tiempo pasa como una niebla que oculta todo lo nuestro, pero bajo esa niebla todo lo nuestro es y no puede dejar de ser. No podemos enfrascar nuestra existencia en la esfera de un reloj. No son las horas las que nos cuentan a nosotros, sino nosotros quienes contamos las horas. No podemos depender del accidente o el crimen, no podemos entregar nuestro tesoro a cambio de nada. Por supuesto que no es posible detener ni acentuar el dolor de la ausencia y sin embargo, haber perdido algo no niega su existencia. Nos llevamos unos a otros en una cadena como esos collares hawaianos de flores y con algún capullo entre medio. En fin… Pura Vida!!!

viernes, 27 de septiembre de 2019

ELLA

Os hablaré de ella, cuyas piernas se asemejan a un gesto. La que se arroja desde lo alto de sus ojos y desde lo dulce de su cuerpo. La que me quiere con delirios, con escándalos y silencios. La que tiene palabras para todos y una sonrisa para nuestro momento. La que dispone de un minuto para el mediodía, de su vida para siempre, de mi amor para la eternidad. Ella que tiene la debilidad de esperarme y la manía de quererme. Ella en quien el error se hace acierto o belleza. Si. Ella que tiene la delicadeza de existir. 

viernes, 13 de septiembre de 2019

Estresados

Estoy estresado. Mierda. Ya está, lo he dicho. Al ritmo que van las cosas, que no es otro que el que marca el tambor de la necesidad, no sería sorprendente que acabáramos por reclamar la huida de manera masiva a islas semi desiertas que dejarían de serlo y volveríamos a estar igual…. Tchhh!

Nos revelamos contra nuestra situación actual, pero añoramos la causa de la misma. Extraña forma de mejorar. Difícilmente se puede culpar a un soldado por una guerra, su entrenamiento apenas dejaba opciones, difícil será por la misma razón que cambiemos las piezas rotas de lo nuestro si no concebimos un error de principio, un objetivo equivocado. ¿Cómo hemos llegado hasta esto? Alterar la razón de las funciones resulta más complicado que transformar las funciones mismas. Cuanto más se alargue esta debacle, más tiempo para pensar; cuanto más despacio se piense, más se alargará esta sombra. La historia del pensamiento está construida con paradojas.

Una vez más nos enfrentamos al conflicto eterno entre lo urgente y lo importante, sólo se sale de este enredo dándole a cada causa el aliento de la otra. Dejando que lo importante recuerde lo urgente, y viceversa. Cambiando poco a poco las armas (o las neuras) por otras razones. Fácil no es, qué duda cabe, pero es mejor que no hacer nada. Ya lo cantaba hace docenas de años Atahualpa Yupanqui: Es demasiado aburrido seguir y seguir la huella, demasiado largo el camino sin nada que te entretenga. Será por cosas maravillosas!!

viernes, 30 de agosto de 2019

Nunca

Estoy convencido de que uno viene a la vida para convertirse en una historia y que lo último que hace la conciencia antes de extinguirse es contarnos la historia de nuestra vida. Me gustaría poder grabarla y proyectarla para que la viese todo aquel que estuviese interesado. Sería una película sin derechos de autor. Todo el mundo podría grabarse una copia y guardarla en el disco duro. Me gusta pensar en el hecho de abandonar este mundo dejando un alma reproducible y freeware, con banda sonora de The Clash y de Bowie. Nunca uso taponcillos de silicona para nadar, no me dejan oír lo que me cuenta el mar. Nunca he entendido por qué la palabra dios había que escribirla con mayúscula. Nunca es una palabra llena de misterio. Nunca jamás es el mayor de los misterios, una expresión alrededor de la cual uno podría construir un apartamento con piscina y una bodeguilla para coleccionar buenos vinos. Allí, con los recuerdos de otra memoria me sentaría tranquilamente y dejaría que el tiempo me alcanzase.
Supongo que en realidad lo que buscas existe dentro de lo que encuentras. 

viernes, 23 de agosto de 2019

Vértigo

Trataré de explicarte ese sueño, aunque las cosas, desde luego, no sucedieron exactamente así, como las estoy contando: en rigor las cosas nunca suceden como se las cuenta, porque nunca se pueden contar como suceden ¿Cómo podemos saber ahora el contenido exacto de un sueño de hace una semana, un día o unas horas?. Estaba en la cumbre nevada de una montaña. El vértigo habitual había desaparecido. Sentí una embriaguez especial, una sensación no malsana de poder, y de dicha. Subía hasta alturas increíbles y luego me dejaba caer, planeando suavemente, con las alas extendidas y aunque cerrara los ojos no corría riesgo de estrellarme, y me dejaba guiar en mi vuelo por impulsos arbitrarios y extraños, y sentía, que de algún modo, estaba trazando en el cielo un dibujo coherente y estético. En mi último vuelo, al aterrizar suavemente me abracé muy fuerte a un enorme pino. Porque con los árboles siempre hay un diálogo posible...

viernes, 16 de agosto de 2019

Trazos

En realidad es imposible estar completamente en un lugar o irse del todo. Los que se quedan siempre pudieron haberse ido o podrían hacerlo en cualquier momento, y los que se han marchado quizá pudieron quedarse o podrían volver. Casi todo el mundo vive así. Subimos por la montaña hasta dar con el origen del río. Hay un momento en que el agua es tan, pero tan helada que te llega a quemar las manos, sin más trazos, dando como una especie de pasos en falso, actuando como cuando ocurre el ocaso, ocupando falsas rimas, no más verdaderas que este puñado de letras. Algunos lugares parecen estar más lejos conforme crees que te acercas, algunas personas también pero ellas lo que te queman es el corazón a base de sangre fría.

viernes, 9 de agosto de 2019

Hábitos

Como deber y como placer tenemos que fomentar el hábito de la lectura. Y hacerlo a través del ejemplo y de la recomendación. No como castigo sino como premio. Para nuestros hijos es importante que así sea también. Leer les dará una mirada más abierta sobre las personas y sobre el mundo y les ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable. Esa negación, esa precisa rebeldía, es la grieta que abrimos sobre la opacidad del mundo. A través de ella puede filtrarse una novedad que aliente  su compromiso, su imaginación y su personalidad. Ah! Se lo pasarán "teta" y... Quién sabe, por qué no salir de ellos una fuente inagotable de ideas, literatura y compromiso. Leer y escribir es abrazar desde la distancia y los abrazos son buenos.

viernes, 2 de agosto de 2019

...

Solemos recordar con más intensidad aquellos sucesos de nuestra vida que se vieron interrumpidos. Es frecuente que cuando tenemos algo que acabar la urgencia de esa tarea sea capaz de sobrepasarnos. ¿Pasará lo mismo con aquellos escritores que nunca vieron publicadas sus obras o que, peor aún, nunca pusieron el último punto final? Así como a veces recordamos más los libros que no leímos completamente, ¿son significativas las obras que nunca se terminaron?

Antes de morir, Franz Kafka, reconocido por La metamorfosis, pidió que no salieran a la luz ninguno de sus textos aún no publicados. Afortunadamente, ni siquiera su amigo y editor Max Brod hizo puñetero caso de la advertencia y, haciendo honor a su trabajo, los publicó. Si bien los cuentos cortos del checo son los que más revuelo han originado, hay una novela en especial que resulta ser una de las más curiosas del autor: América, que también se tituló “El desaparecido” y cuyo nombre original era “El fogonero”. Publicada en 1927, esta novela termina de golpe, literalmente. Y dan ganas de seguir leyendo este interesante retrato del Estados Unidos de su tiempo para disfrutar de la capacidad del escritor para hablar, a veces seriamente, a veces en clave de humor, de la inmigración y de los albores de esa sociedad norteamericana que tantas excentricidades nos regala día a día. Tengo una muy buena amiga de República Checa quien siempre me dice que … 

viernes, 26 de julio de 2019

Gracias!

Gracias... Te quiero, te echo de menos, nos llamamos... Gracias??? El gracias se ha convertido en una palabra hueca, "su tabaco, gracias" te suelta la máquina. Gracias por dejarte una pasta en pos de tu cáncer de pulmón. Curioso ¿no? Esta sociedad que pretende llevarse por lo políticamente correcto y sin la más mínima originalidad. Así que dejemos de lado medias tintas. Dejemos de lado lo superficial y ahondemos en la zona abismal de las personas  que realmente nos importan. Sin falsos protocolos, diciendo las verdades y eso sí, manteniendo el respeto si la evidencia no nos conduce a lo contario. Dejemos que nos seduzca una cara, un cuerpo, cuando la mente que los rellena valga la pena conocer, admirar. Hagamos el amor y el humor con las mentes. Hay que follarse las mentes y no porque toca sino porque realmente apetece. Educación si, hipocresía no. Porque para mí, escribir este pequeño post, es mucho más que un gracias para todos aquellos que lo leáis. Para mi es como esos abrazos que te cortan la respiración porque sabes que son únicos y nunca más vas a recibir algo parecido. Llegados hasta aquí, de corazón... GRACIAS!!! y con tu dinero, salud y tabaco hazlo como mejor consideres pero, sobre todo, que exista una verdadera razón. Felices Vacaciones!

viernes, 19 de julio de 2019

Cohen

Como un mirlo en un cable, como un debutante en un grupo de animación en un estadio de fútbol abarrotado, siempre intentando ser libre a mi manera. Aunque a veces, me invadía la sensación de estar como un gusano en un anzuelo, como un caballero vencido en un libro viejo. Si no he sido sincero conmigo mismo siempre, es solo porque creí que cuando tienes responsabilidad sobre otras personas, es necesario dejarte a ti mismo de lado. Menudo error es eso, pretender ayudar a los demás sin poder ser tu mejor versión. Entonces conoces a una persona que te ayuda a ver las cosas de otra manera, una que en vez de anularte te potencia y que te hace brillar,  reir y pensar. Que te explica un montón de cosas tan variadas como que los medicamentos con círculo negro son muy fuertes y que para ir a las mejores playas sólo tienes que cerrar los ojos y entonces piensas que ojalá tuvieses la voz de Cohen para decirle a esa persona que no se marche nunca porque tú libertad pasa por compartir mundo con ella.

viernes, 12 de julio de 2019

Descartes

Para Descartes existía un único saber y así las distintas ciencias y los diversos conocimientos no eran más que expresiones parciales de ese único saber. Es decir, el saber es uno, pero se despliega en distintas ciencias. Mola. La unidad del saber permite a Descartes considerar que ciencias como la Matemática o la Física son saberes con la misma naturaleza que la Filosofía. Y, por tanto, si las ciencias progresan en el conocimiento, la Filosofía también lo puede hacer. El saber es único porque la Razón, facultad que posibilita el saber, es, a su vez, única. Interesante. Imaginamos a al joven Descartes recorriendo toda Europa en su uniforme militar, participando en las diversas batallas y guerras que la asolaban; también lo vemos en su cama, el sitio favorito para pensar. ¿Por qué Descartes quiso afincarse en los Países Bajos para desarrollar su teoría filosófica? ¿Por qué huía de Francia, su país natal? ¿Por qué a pesar de viajar a Italia ignoró el arte y la belleza del país? ¿Llegó a conocer a Galileo? ¿Alemania sólo fue un campo de batalla para él? ¿Por qué necesitaba encerrarse, dejar de un lado la sociedad, el paisaje, la cultura, para pensar con claridad y distinción? ¿Por qué necesitaba el frío para pensar, por qué la cama? Shakespeare y Cervantes muriendo el mismo día. En diferentes países ¿Acaso es que unos países propician el pensamiento en detrimento de otros?. A menudo los icebergs flotan invertido. No descartes teoría ninguna.

viernes, 5 de julio de 2019

A Veces Llueve

Creo que a la pasión por la literatura la empuja un poco el aburrimiento, por lo menos ese fue mi caso. Aquello que decía Machado: “La infancia es lluvia tras los cristales”. Cuando no podía salir a la calle a jugar, me gustaba mucho jugar al fútbol en la plaza de mi barrio. Algunas veces no podía estar afuera, porque estaba lloviendo, y me quedaba acostado, mirando las paredes. Y en las paredes había unos estantes. Y en los estantes hay libros. Y abres uno y están Los Cinco. Y ya no estoy en mi habitación sino en un colina de Inglaterra con mis amigos y un perro. Estoy en otro sitio, estoy en otro lugar, estoy en una aventura, estoy en otra persona parecida. Y por ahí empieza la literatura. Pero eso necesita de esas dosis de tiempo muerto, de“aburrimiento”. Y sobre todo en la infancia, que es cuando nace, en la infancia y la adolescencia, la pasión por la lectura, por la escritura. No me tengo por una persona aburrida, pero sí que me refiero a que la vida de un escritor puede ser bastante monótona y silenciosa. Es decir, estás todo el día sentado a la mesa, pensando, dándole vueltas a la cabeza a ver si sabe algo, lo corrige, lo vuelve a empezar. El clásico lector lo que hace es estar sentado a leer y el escrito le da a unas teclas. Es decir, no tiene una coreografía muy atractiva el ser escritor. Pero no es aburrido, en realidad es divertido en tu cabeza, tanto cuando escribes como cuando lees. Pero visto desde afuera no es nada espectacular, es mejor poder salir a jugar a futbol a la plaza. Pero a veces llueve, si bien nunca ha llovido sin que escampara.

viernes, 28 de junio de 2019

Notas

Decía Isak Dinesen, autora de "Memorias de África", que ella escribía un poco todos los días, sin esperanza y sin desesperación. Ese lema lo tengo plastificado en un rincón de mi cerebro. Tanto en la poesía como en la narración breve, es posible hablar de lugares comunes y de cosas usadas comúnmente con un lenguaje claro, y dotar a esos objetos: Una silla, la cortina de una ventana, un tenedor, una piedra, un pendiente de mujer… con los atributos de lo inmenso, con un poder renovado. Es posible escribir un diálogo aparentemente inocuo que, sin embargo, provoque un escalofrío en la espina dorsal de quien está leyendo, como bien lo demuestran las delicias de Nabokov. Esa es de entre los escritores, la clase que más me interesa. Odio, por el contrario, la escritura sucia o coyuntural que se disfraza con los hábitos de la experimentación o con la supuesta vulgaridad que se atribuye a un supuesto realismo. Ceo que en la escritura ningún hierro puede despedazar tan fuertemente el corazón como un punto puesto en el lugar que le corresponde. Eso también figura en una ficha plastificada en un rincón de mi cerebro. Así está mi cabeza, llena de notas… 

viernes, 21 de junio de 2019

Verano

El futuro funciona como motor de una esperanza aún no derrotada. Muchas personas dicen que se aman, pero desconfían, ninguno quiere ser un iluso en manos del amor. Hacen juramentos, se prometen futuros, se sacan fotos en la playa con el móvil, se retratan para una posteridad que tal vez no exista. Alargan los brazos, pero la cámara está irremediablemente cerca de sus miedos. A nadie le asustan los cambios, sólo nos preocupan los cambios que nos excluyen. Se llama revolucionario a todo aquello que podría desterrar nuestra presencia del control futuro de las cosas. Los conservadores se conservan a sí mismos, se guardan, se protegen, se escogen como eternos. Es la propia naturaleza del tiempo la que aloja y desaloja.

La palabra juventud se desprecia a menudo como si no encajase con la naturaleza de quien la enarbola, cuando lo cierto es que encaja forzosamente. ¿Qué otra cosa podría hacer lo nuevo sino mostrarse como alternativa? No se puede juzgar lo aún no sucedido con más dureza que lo ya terminado. Prohibir es una actividad que moriría invirtiendo más en educación. La educación de una comunidad siempre sale a la larga más barata que un sistema de control y castigo. Quien se cabrea por el mérito ajeno ha desestimado hace tiempo el propio. La solidaridad parece más una marca que un valor. ¿Por qué muchas de la personas que beben té se sienten íntima y secretamente superiores a quienes beben café? Vivimos deprisa, somos la luz en un flash. Relax, por favor, empieza el verano, ya es el futuro, que todo fluya.

viernes, 14 de junio de 2019

Adolescencia

Aterrizar al mundo adulto tiene un peaje. Es posible que no exista sentimiento de culpa cuando el “mentiroso” cree que todo el mundo miente. Eso es lo que dicen algunos preadolescentes. Aunque no me parece que existan pruebas científicas que lo confirmen, sospecho que ésta es una de las razones por las cuales los adolescentes tienen más éxito en sus mentiras, ni que sea un éxito fugaz, pues se les acaba pillando. Se sienten menos culpables por mentir a sus padres o profesores. El rechazarlos valores paternos, de hecho los del entorno en el que estén, es una manera de rebelión, el darse cuenta de los pies de barro de las figuras de autoridad, es algo común en muchos adolescentes. Para algunos, la mentira, la desobediencia, puede ser una forma de establecer su propia identidad, de separarse y de conseguir independencia, una fase necesaria de la adolescencia. Esa época de la vida de cada uno donde sus nuevos demonios luchan contra los viejos haciendo un ruido de mil pares de narices.

En la adolescencia, como en casi todo, hay cosas mejores y cosas bastante peores, y la única forma que uno tiene de aprender a asimilar la propia juventud consiste en aceptar las dos partes de la proposición. Y los que estamos alrededor tenemos que tener paciencia, comprensión y consistencia, sin olvidar que hubo un tiempo en el que también lo fuimos y aceptar que esa época de ídolos que éramos cuando nuestros hijos eran pequeños no era muy real, sin que tampoco por ello fuese mentira.

 

viernes, 7 de junio de 2019

Cinco Yemas


Por lo general se lee muy poco y se ve mucha tele, y dentro de ésta, mucha “basura”. La última tendencia literaria consiste en leer sólo los prospectos de las medicinas y los folletos de los herbolarios donde se explican las propiedades de las semillas y los minerales. Ahora parece que cualquier “famosill@” de habilidades desconocidas y tuneado llamativo es ejemplo o pauta de vete a saber qué. 

En las tertulias de antes, con amigos, familiares o en medios de comunicación, siempre había un erudito que lo sabía todo. Recordaba nombres, fechas y datos con absoluta precisión gracias a su privilegiada memoria alimentada por múltiples, diversas y a veces inútiles lecturas. Ante cualquier discusión se recurría a él en última estancia para que ejerciera de tribunal de casación. En la actualidad, el prestigio de esta clase de sabios ganado a pulso después de quemarse las pestañas leyendo montones de libros, ha desaparecido. La erudición ya no parece servir de mucho. Ahora en cualquier debate en que las partes se obstinan por tener razón, mientras la disputa se alarga y adquiere una elevada temperatura, tal vez el más tonto del grupo que ha permanecido callado picotea discretamente en el móvil y cuando la discusión alcanza un laberinto sin salida, exhibe el veredicto inapelable que dicta la pantalla del teléfono como si fuera el ojo de halcón en Wimbledon. He aquí la verdad sacada con la punta de los dedos del légamo digital. El prestigio está en manos de cualquier personaje que sepa manejar mejor y más rápidas las cinco yemas para extraer la razón del Google. Y que sepa leer, claro. 

viernes, 31 de mayo de 2019

Jose Cuervo

Me paso la vida escribiendo  notas y esbozos de pequeñas historias, incluso algunos poemas en el bloc de notas del móvil, en papeles, Keenex, servilletas de bar y palabras sueltas o mini frases en mi mano y que me indiquen una pauta de inicio ni que sean las cuatro de la madrugada, todos esos apuntes luego acaban por ir a parar a cualquier parte: Los bolsillos de mis pantalones, chaquetas, cajones medio olvidados y lugares más improbables. Hace media vida, un verano, estando de vacaciones con un grupo de amigos en unos apartamentos dentro de un camping en la Costa Brava, uno de ellos, del apartamento de al lado, me preguntó si teníamos una botella de tequila, le dije que mirara en la nevera, donde encontró un cuaderno mío de notas y de color negro, congelado. Al parecer Jose Cuervo me lo estaba cuidando. No es la mejor manera para que unas historias se conserven vigentes en el tiempo, al intentar abrir la libreta todas las hojas estaban enganchadas entre sí habiendo fusionado, mezclado y borrado todas las frases, se quedó literalmente destrozado al pretender desengancharlo. Sin embargo el tequila estaba perfecto y su ingesta ayudó a la creación de una historia llamada "Hombrecillos" y que años más tarde encontró cabida en uno de los primeros post de este blog. Para que luego digan que no podemos congelar el tiempo...

viernes, 24 de mayo de 2019

Risa

Todo lo que ocurre en nuestro cuerpo es el resultado de un complejo, maravilloso y perfecto proceso psicológico, fisiológico y neurológico. Nada se queda sin una explicación. Visto así llega a acojonar. Así como el llanto y la tristeza nos debilitan, nos baja el ánimo y nos hacen pensar que las cosas no tienen sentido, la risa hace todo lo contrario. Llega incluso a manejar una incidencia directa en nuestro sistema inmunitario. la risa es un proceso biológico que libera endorfinas (neurotransmisores que se encargan de hacernos sentir bienestar y felicidad) en nuestro cuerpo. Vaya, como un chute de alegría de forma natural. Parce que nuestro nivel de vida y el ritmo que llevamos cada día nos obliga a ser colegas del estrés y, en una menor medida, de la ira y agresividad. Toca cambiar de compañeros de viaje. No se trata de ocultar los problemas sino de buscar solucionarlos y no hacernos mala sangre por ellos o entraremos en una espiral trágica de autodestrucción y de daños colaterales a las personas de nuestro alrededor. De ahí la importancia de rodearnos de personas positivas, de confianza, capaces de entendernos sin juzgarnos y sin mediar palabra. Compartir risas y no solo penas. Estar a las duras y a las maduras. Yo creo que reír juntos es lo más parecido a hacer el amor.

Escribo esto y pienso en la suerte que tengo de poder tener a personas que me regalan risas y endorfinas incluso desde la distancia, que no es el olvido sino una circunstancia “puntual”. Personas con las que poder compartir tanto una duda, como una batalla, como una cerveza, como un baño en la playa con remojones y ahogadillas. Así que voy a encargarme una medallita para llevar en el cuello, no sea que al irme haciendo viejo pierda mucha memoria y otras facultades, en la que indique, en caso de que me pierda por la calle: “Devolver a la Playa (con una sonrisa)”, seguro que allí habrá quien me abrace.

viernes, 17 de mayo de 2019

La Orilla

El pasado prolonga su sombra sobre lo que todavía estamos aprendiendo a ser mientras nosotros vamos andando, a veces de puntillas, sobre sus puntos suspensivos y  convertidos de pronto en un círculo de funambulistas que se tambalean sobre el mismo cable, a la espera de que el cable se alargue y nos muestre la orilla contraria. A veces me da la sensación de que somos un poco como los pilotos de rally quienes siguiendo instrucciones del copiloto, tenemos que lograr cambiar de marcha a tiempo, aunque la dirección sea la misma e incluso la velocidad también.
Se nos escapa la vida esperando a que algo bueno llegue cuando a veces resulta que ya nos hemos encontrado.  Yo tenía dieciocho años, estaba en la playa de la Illa Roja de Begur  para hacer surf con un grupo de amigos. Una persona muy especial para mi se me acercó y se sentó justo a mi lado, yo me puse tan rojo que sentí que me ardía el cogote y ella, al verme así, ladeó la cabeza y me abrazó  hundiendo la cara en mi cuello y bañándome en su olor. "No hay que hacer esperar nunca a lo bueno, cariño", me dijo al oído así, muy bajito. Ella tendría unos cinco años más que yo, ahora entiendo que ya había llegado a la otra orilla.

viernes, 10 de mayo de 2019

Tormentas

La vida huele a tormenta y a después de una tormenta. Sabe bien. Suena mejor. Viene y se va y mientras... está. No puedes evitar vivirla. La vida es riesgo. Es coger al toro por los cuernos. Agarrarte bien fuerte y no soltarte. Y si te caes, te jodes, sí, pero te  levantas ni que sea soltando alguna lágrima, algún reniego y por qué no, alguna risa. Y una vez arriba, dejas tranquilo al toro. Y si has de lidiar lo haces con tu futuro y hueles y oyes y sientes la tormenta. Al final acabas por saber convivir con todas ellas, sobre todo con las necesarias.

viernes, 3 de mayo de 2019

Madera

Haciendo la mudanza para que mi madre dejase su viejo piso sin ascensor por uno más pequeño pero que si lo tiene, vi mi primera guitarra, fabricada desde hará más de 40 años. La saqué de la funda, conservaba su raja astillada en la caja de un estúpido día mío de furia, parecía hecha de helio, muy ligera. Me la puse en la cara y la olí, era de cedro, sencilla pero muy bien diseñada, y mantenía esa fragancia de la madera viva. Sabemos que la madera nunca acaba de morir y por eso olía el cedro, tan fresco, como si fuera el primer día, cuando mis padres me la  regalaron hace un montón de años. Una voz parecía susurrarme: “Tío, ya te estás haciendo viejo y no has dado las gracias, no has devuelto tu gratitud a quien la merece: El suelo, la tierra, el cielo, el mar... " guardé la guitarra con cuidado en su funda y esta vez me la llevé a mi casa. A los pocos días me  abrí la cuenta en Instagram, desde ese instante cada día procuro dar las gracias al amanecer y al anochecer, a mi manera. Y si se tercia, tomar un chupito de Bourbon después de cenar, ese es mi particular tributo a la madera.

viernes, 26 de abril de 2019

Doce Monos

Hay algo redundante en volver a ver "Doce Monos" (film de 1995) pues es una película sobre recuerdos del pasado a los que volvemos una y otra vez, y es una película que también conforma mi propio pasado. El de muchos de nosotros que la vimos hace casi 25 años.
La película tenía fama de extraña y algunos de mis amigos y yo la descubrimos y adoramos sin entender muy bien por qué razones: sabíamos que Bruce Willis, de protagonista, no se parecía a sus otros papeles, sabíamos que había algo extraño y trágico en el final, nos fascinaba la historia y sus pistas sin respuesta.
Ciertamente, durante casi dos tercios, la pelicula es inventiva:  plano a plano, idea a idea. Pero Gilliam se parece, al mismo tiempo, al Fellini tardío:  encadenados de viñetas, sin un surrealismo lo suficiente potente en el todo para disculparlas. Probablemente por su estructura no lineal, porque su héroe es el más ambiguo y el más herido y porque su final resulta inteligente, finalmente dolorosa.
Hace unos días mi amiga Rosse la estuvo viendo con su hijo de 15 años, les encantó, si bien el chico no entendía del todo aquello que estaban viendo. Le pasó igual que a mi, solo que yo era  bastante más mayor que él cuando la vi por primera vez. El futuro siempre es historia, ¿Verdad Willis?

viernes, 12 de abril de 2019

Ensayos

Soy aficionado a leer ensayos, desde Benedetti a Jorge Luis Borges y por descontado de todo aquél que tenga a bien caer en mis manos. Aprecio el lado narrativo del ensayo clásico; el lado reflexivo de todas las grandes narraciones. Lo esencial del ensayo, para mí, consiste en proponer preguntas y en admitir respuestas diversas, coyunturales, conjeturales y hasta contradictorias. Recordemos que son ensayos, no son resultados. Esto es el arte del tema y las variaciones. Noadoctrinan, sugieren.

Mis pequeños textos se han infiltrado con desenfado, como con soltura de cuerpo, tomándose, lo sé, libertades no siempre solicitadas con la debida formalidad, entre los diferentes géneros del arte literario. Y han puesto el corazón de estehumilde ensayista al desnudo. Confieso que a veces, en la perversión de mi gusto, prefiero el relato íntimo por encima del magistral. La prosa desordenada, burlona, traviesa, donde lo humano es comedia, incertidumbre y tragedia. Supongo que tengo que pedirexcusas ante la cátedra, pero no lo haré. Simplemente argumentar que lo mío son ensayos en su más amplia esencia, de esos de “prueba-error” a la búsqueda de una primera frase certera que derive en un relato estructurado y no como esto.

viernes, 5 de abril de 2019

Redes ¿Sociales?

Instagram… Ufff!! La verdad es que no lo sé manejar, me pasa igual con Twitter, para mí son una gran incógnita, me deben haber pillado mayor. Y mira que tengo a una persona querida y de mi plena confianza que me intenta poner un poco al día de las cuestiones tecnológicas. Ella las sabe hacer servir como divertimento y cuando me lo explica lo veo claro, pero yo, todo esto de que la gente se construya una proyección de su ego... Nunca me he sentido atraído por ese tipo de pulsiones, más allá, claro, de que todos los días uno se levanta con los ojos semicerrados, se lava, se afeita (o no), se peina (o no) y se adecenta un poco ante el espejo (O debería). Pero no entiendo este esfuerzo por modelar tu propio mito, porque los mitos son construcciones del colectivo, no puedes controlar cómo te ven los demás y si crees que lo puedes hacer te vas a pegar una hostia que ni las Consagradas. Salvo que seas como mi amiga, que lejos de comerse la olla con estas cosas, las maneja como quien le pone el caramelo al flan, sin buscarle mayor sentido que pasar un rato agradable porque la vida no es en red, sino en piel.

viernes, 29 de marzo de 2019

Fotos

Ahora una foto es un “ya”, pero hay que recordar que las fotos son los ojos del narrador de un cuento, son una certeza sentimental de naturaleza imprecisa y precisamente por ello, exacta. Porque no se atrapan las cosas, ni los rostros,no se juzgan las conductas, ni las razones que llevan hasta aquí a los que han llegado hasta aquí, al momento exacto de la fotografía, ni se concluye al mirar, la vida de los otros. Al contrario, se propaga y se prolonga. Todos los grandes fotógrafos, dan un paso, en sus imágenes, que propone los pasos por venir, y que también imagina los pasos que ya han sido dados. Toda buena poesía, y no hay más poesía que la buena poesía, es, al mismo tiempo, una parada y una indicación para continuar, una señal y un camino. Y nosotros somos un espectador más, porque las fotografías nos dicen todo lo que necesitamos saber, que es seguramente todo lo que el fotógrafo pretende. A partir de ahí, sus dudas son también las nuestras, y si toda fotografía es en suma un espejo, quienes nos miran del otro lado de esos retratos no son nunca otros, somos, finalmente y desde el principio, nosotros.

viernes, 22 de marzo de 2019

Dos Acordes

Un genio de la música del siglo XX decía que para él “un acorde era suficiente, dos eran para empujarlo y tres ya eran jazz”. El tipo era Lou Reed y en realidad nunca le hicieron falta más de esos dos acordes y ese sonido horrible, para convertirse en una de las voces más influyentes de la música. Así de sencillo, dos acordes. Canciones como “Heroína”, con la que con una única nota repitiéndose durante más de siete minutos, era capaz de atraparnos en ese sucio viaje hacia las alcantarillas. Siete minutos desde ese primer ritmo tranquilo e hipnótico, hasta ese final frenético y ruidoso, con el que no resulta muy difícil hacerse a la idea de cómo eran aquellos viajes de caballo a los que tanto se aficionó en los años 80. Cuánto con tan poco. Cuánto  también con el susurro de “Walk on the wild side”. A mí, desde luego, me raptó en un primer álbum por el que algunos le dieron el apelativo de Padrino del Punk, una década antes de que Sex Pistols hicieran lo propio.
Desde aquel disco, y con aquella forma de tocar entre chunga y atractiva, Reed se adelantó siempre a su tiempo en todo lo que hizo. Primero con las performance junto a Wharhol y, después, con la fusión de la música callejera con elementos vanguardistas de la música europea. Siempre impredecible. Ahí iba él, por el lado salvaje de la vida, cambiando de piel cada poco tiempo. El glam, el rock o el punk de hoy en día son impensables sin su aportación ni sin aquellos dos Acordes. Cuánto con tan poco.

viernes, 15 de marzo de 2019

Un Cuento

Cuentan que una joven monja se tomó por error una Viagra y tuvo una erección fantasmal. Ignorando la advertencia de que cuando el miembro permanece en tensión más de cuatro horas seguidas hay que acudir a un servicio de urgencias para evitar daños irreparables en el tejido de la uretra, la joven, avergonzada, no fue al hospital hasta el tercer día, y ya con unos dolores insoportables en el pene hipotético aparecido tras la ingestión de la pastilla azul. Dado que los doctores no sabían cómo detener esa erección inexistente, pasaron unas horas antes de que al jefe de urología se le ocurriera proponer a la chica una eyaculación fantasmal para acabar con aquel caso tan extravagante. En el convento, se opusieron a que la joven se masturbara , no solo repudiaban el onanismo en general, sino que les parecía aún más condenable si se practicaba con un miembro inexistente. Un doctor intentó explicarles que el miembro masculino objeto de la masturbación es siempre imaginario, aun cuando se pueda tocar. Pero no hubo forma de sacar a las monjas de sus trece y el hospital tuvo que conseguir una autorización judicial para proceder a la descarga imaginaria y desapareciendo los dolores al instante así como el miembro falso, si hay alguno verdadero.

Se dice que congelaron el semen quimérico resultante de la eyaculación irreal y ahora pretenden fecundar con él un óvulo aparente para obtener un embrión fantasma. Si los fundamentos teóricos no fallan, podrían conseguir un ser invisible. A mí no me parece que eso no tenga un gran mérito. Lo difícil, en estos tiempos, sería fecundar a alguien real.

viernes, 8 de marzo de 2019

Respuesta

¿Qué pasa cuando regresamos a nuestro barrio de la infancia? Allí donde el portal olía a comida casera y a vecindad añeja, a humedad y a zaguán recién fregado. Donde se mezclaba le vino con la gaseosa y la radio era la compañera Los hilos que mueven los afectos son tan finos que a menudo no somos capaces de verlos. Pero están ahí, y pueden romperse en cualquier momento. Un gesto, una palabra, una sospecha, un pensamiento, bastan para tensarlos. Hasta que se quiebran y resulta difícil recomponerlos, por la misma fragilidad de su naturaleza. Pero, por alguna extraña razón, hay sentimientos que perduran y cariños que no se rompen por mucho que el tiempo o la distancia intenten desgastarlos.

Muchos venimos de una generación que creció viendo Barrio Sésamo, Verano Azul y las películas Disney. La misma que al llegar a la madurez se enfrentó a un abismo similar al de Holden Caulfield, el protagonista de la omnipresente novela de Salinger “El guardián en el centeno”, preguntándonos sin cesar, y encajando la falta de respuestas, qué hay más allá, dónde diablos está el que supuestamente vela por nosotros, a dónde van los patos de Central Park en invierno, cuando se hiela el lago.

viernes, 1 de marzo de 2019

"Poe"

Es raro, estábamos hablando un grupo de amigos y alguien dijo que Poe le recordaba a Kurt Cobain. Supongo que a partir de la cuarta Voll-Damm empiezas a enlazar temas por cualquier detalle. A mi esa idea se me quedó instalada en la cabeza. Poe representa algo particular y desafiante, intelectualmente rebelde y tan triste y trágico… Es casi un arquetipo de una sombra joven, vendría a ser el padrino del gótico. Poe es tan famoso que ha logrado mantenerse relevante todo este tiempo. Tuvo una vida excéntrica y triste; atormentada, pero representa una especie de tristeza colectiva. Poético y con una calidad luminosa, para cualquier persona que quiere ser un artista, un actor o un escritor, tratando de expresar el mundo de alguna forma, Poe representa esa alma explosiva, el huérfano perpetuo que alberga todos esos sentimientos. Él se ha convertido en eso. Creo que eso es lo que él representa de una forma colectiva. Y aunque publicó sus obras, él era pobre particularmente porque no existía el derecho de autor, le pagaron 6 dólares por “The Raven” y después se publicó en todo el mundo. Fue unas de las primeras personas que trató de vivir con sus obras. Era casi imposible. Escribía por centavos por cada palabra que publicaba. Era muy pobre y estaba luchandopara vivir. El tipo se alimentaba a base de ensaladas. Sus historias estaban muy bien hechas; él tenía que reconstruir sus propias historias para encontrar al asesino.

Siempre le quedó una duda: “¿Me estoy volviendo loco?”, un poco. El baile con el abismo, la locura y la enfermedad mental. Y así andamos unos cuantos, con todas esas cosas y tratando de crear una historia que es ficción y evitando a la vez que las personas se adentren en nuestra mente. Sí, creo que Poe era un tipo muy a lo Kurt Cobain.

viernes, 22 de febrero de 2019

Futuro

A veces el futuro está demasiado cerca pero aún así  es un interrogante demasiado grande y tratamos de anticiparlo. Fusionar futuro con presente y abandonar el pasado. Al final, quizá sea cierto aquello que dejó escrito Pavese: “Cuanto acontece a un hombre está condicionado por todo su pasado”. Quizá la muerte sí tenga pasado. No importa. A la larga, la verdad no importa, es incuestionable. Entra al Océano Atlántico un tarde de invierno. Hay un momento en que el agua es tan, pero tan helada que te llega a quemar las manos, sin más trazos, dando pasos en falso, actuando como cuando ocurre el ocaso ocupando falsas rimas, no más verdaderas que este puñado de letras… Alguno viernes llegan vacíos de ideas pero cargados de sueños. Soñemos, hemos aprendido a hacerlo y lo soñamos todo.

viernes, 15 de febrero de 2019

Los Recuerdos

Los recuerdos andan repartidos por habitaciones que el pensamiento visita cuando se le antoja, a un ritmo imprevisible, ajeno a nuestras riendas y sin cita previa. Pensar viene a ser como ir saltando de una en otra, y a esos saltos, a esas piruetas, no les podemos pedir unas razones cronológicas. Cada habitación, a su vez, tiene dentro otras cinco o seis, pasa como con las cajitas chinas, con la gran diferencia de que de una vez para otra, alguien a tus espaldas las revuelve y transfigura a su bola. Supongo que por eso es importante tener capaz de improvisar, de imaginar. La fantasía y la lógica tienen que ir cogidas de la mano como dos hermanas, para que el universo no se trague su barca. Siempre juntas, siempre de la mano, sin hacerse putadas.

Creo que es bueno que al final del día, sino antes, hagamos las paces con aquellas personas que nos importan y que nos hemos discutido por el motivo que sea. Decir las cosas puedes no decirlas y hasta parece que así has dejado de pensarlas, pero no, las piensas igual o más, te andan por dentro arañando, cavando surcos, y quién sabe si no dañarán al bazo o al páncreas esos surcos. O lo que es peor, esos recuerdos mandarán al cuerno una relación preciosa. Es muy importante mantener vivo al niño de nuestro interior, arrastran menos rémoras de recuerdos y saben muy bien cuándo alguien los está creyendo.

viernes, 8 de febrero de 2019

Nuestro Diario

Componer música sin saber de pentagramas, eso es escribir un diario de uno mismo. Al hacerlo me hablo de mí. Me conozco a mí mismo. En cada día que pasa voy más hacia abajo, más y más. Para conocerme mejor, me dirijo cada vez más al fondo del pozo. Metafóricamente. También me gusta romper muros. Traspasarlos. Ir hacia el otro lado y husmear. Luego vuelvo. Eso es escribir un diario. Acudir en busca de lo oscuro, de lo que no sabes de ti. Si lo intentas, puede salir bien. Si eres capaz de traspasar esas fronteras, puedes convertirte incluso en alguien que llegue a desarrollarse de una manera global, eso tan en auge ahora, y encontrar almas comunes en Asia, en África o en el rellano de la escalera. Si tienes la valentía de traspasar el muro, la frontera ante el que te sientes solo y desarmado. Atraviesas el muro y puedes convertirte en otro. Puedes ser más libre, además. A veces para escribir un diario no necesitas escribir undiario, sino cerrar los ojos y dejar que todo ocurra.

viernes, 1 de febrero de 2019

Todo

Sonaré a loco egoísta pero me parece que no debe haber muchas personas que les guste tanto todo como a mi;  ¿Qué es todo? Pues todo son las artes; la música, los libros... las personas cuando ejercen como tales, la ropa, los animales, el ruido, el silencio, la tristeza, la melancolía, la risa, el amor, el frío, el calor; todas las estaciones, todos los estados atmosféricos, las sabanas heladas de Praga y los montes soleados de La Toscana, la nieve en invierno, las lluvias de otoño, la alegría y las locuras de la primavera, los tranquilos días del verano y sus noches consteladas, todo eso lo admiro y lo adoro. Todo toma a mis ojos interesantes y sublimes aspectos, querría verlo, tenerlo, abrazarlo, besarlo todo, y con-fundido con todo, morir, no importa cuando, mejora tarde, dentro de treinta o de cincuenta años, morir de puro éxtasis para sentir el último misterio, el fin de todo o ese principio de todo. Saber apreciarlo todo, sí, el resto no me basta.

viernes, 25 de enero de 2019

El Enigma De La Sombra

En el trato con las personas, no siempre captamos bien sus luces y sus sombras y otorgándoles un papel que pudiera no ser el real o adecuado. Dicen que el papel es un invento de los chinos. Lo único que nos inspira el papel de Occidente es la impresión de estar ante un material estrictamente utilitario, mientras que sólo hay que ver la textura de un papel de Oriente, ya sea de China o de Japón, para sentir un calorcillo que nos reconforta el corazón. A igual blancura, la de un papel de aquí difiere por naturaleza de un papel blanco de China. Los rayos luminosos parecen rebotar en la superficie del papel occidental, mientras que la del de allí es similar a la aterciopelada superficie de la primera nieve, que absorbe a los rayos blandamente. Además, son agradables al tacto, se pliegan y arrugan sin ruido. Su contacto es suave y ligeramente húmedo como el de la hoja de un árbol. N mejor, ni peor, solo diferente luz, diferente sombra.
Soy profano en arquitectura pero creo recordar que en las catedrales góticas de Occidente la belleza reside en la altura de los tejados, en la audacia de las agujas que penetran en el cielo. Por el contrario, en los templos de Oriente, los edificios quedan aplastados bajo unas enormes tejas y su estructura desaparece por completo en la sombra profunda y vasta que proyectan los aleros. Visto desde fuera: Templos, Palacios y residencias comunes, lo que primero que nos llama la atención es el inmenso tejado, ya esté cubierto de tejas o de cañas, y la densa sombra que reina bajo el alero. En realidad, la belleza de una habitación japonesa, surge en esencia por un juego sobre el grado de intensidad de la sombra, no necesita ningún accesorio. A los occidentales nos sorprende esa desnudez y creemos estar tan sólo ante unos muros grises y desprovistos de cualquier belleza, interpretación muy legítima, pero que demuestra que, como conmuchas personas, como en la misma luna, no hemos captado en absoluto el enigma de la sombra.

viernes, 18 de enero de 2019

Sosa Cáustica

Me llamo Sergi. A los 21 años me dieron, por accidente, sosa cáustica en el bar al que iba a  almorzar al lado del trabajo. Yo había pedido una copa de "vino blanco de la casa". Sobreviví. Ahora trabajo en otro sitio, escribo, surfeo ya más por las olas de la vida que por las del mar y planeo una pequeña revolución interna diaria a través del compromiso y del cariño por y para mi gente. A veces la consigo y a veces la cago.
No sé cómo puede haber personas a las que no le gustan los animales. Será que nunca miran a los ojos. Tal vez  tendrían que tomar un poco de sosa cáustica y también tal vez, aprenderían a apreciar mejor lo bueno de la vida, aquí no estamos para tonterías sino para vivir y dejar vivir. Respeto, cariño y compromiso. Sin errores al servir lo que nos solicitan, sin truncar vidas ni oportunidades. Me llamo Sergi, a los 21 años volví a nacer por tercera vez, supongo que porque aún me quedaba mucho por hacer y descubrir.

viernes, 11 de enero de 2019

Portero

Siempre me gustó jugar de portero. De crío, de joven y de veterano. Creo que en buena parte por ese mito basado en realidad de estar medio locos, pero también por la de particularidad que da ser un especialista y un rebelde, todos corriendo y jugando con los pies y nosotros guardando la posición y jugando básicamente con las manos. Chillida lo explicaba mejor que yo: “Todo lo que he aprendido de escultura, de las distancias, las diferencias, las formas, lo aprendí en el espacio de la línea de una portería” Yo esto lo podría aplicar a la vida, a mi manera de verla y es que desde esa posición aprendes a observar porque ahí la distancia es esencial, porque es o dentro o fuera. Te das cuenta de la perspectiva y ves a todo el equipo, puedes tratar de organizarles, de avisar, de ofrecerles seguridad. El único que ve a todo el equipo es el portero. Los demás van jugando con vista parcial. También es verdad que un fallo tuyo les condena a todos… Ahora ya hace tiempo que no juego, tener la vista cansada me hacía calcular mal y distorsionar las distancias, por otro lado, los golpes al chocar contra el suelo también deben tener fecha de caducidad. Prefiero irme a contemplar el mar, esas macro distancias hasta el infinito enmarcadas entre el cielo y el horizonte; ese murmullo de las olas que nos recuerda que todo lo que llega también se va, y viene y se va…. ¿Dónde irá?

viernes, 4 de enero de 2019

Memoria

Debe haber memoria entre nosotros, ella nos hace saber de la infancia, del sabor de unos labios, esos que endulzaban la vida por la boca.  Tal vez por ella me entere del mundo que nos habita y que nos vive en las entrañas. Debe haber otra memoria entre nosotros y lo digo como quien contempla las hojas ya caídas, los versos escritos hace doscientos años, la calma y el sosiego del juego interminable. No podemos callar, somos la misma sal de hace siglos, tú llevas un océano en tus hombros, mil mares por tus pensamientos. Un buque de vapor ha cruzado tu mirada.
Debe haber memoria entre nosotros dormida en nuestra carne o nuestros besos...  Creo que ya estuvimos cien veces más aquí.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Fundido En Negro

En cine, el fundido en negro es el recurso más antiguo. Cuando cerramos los ojos, estamos haciendo un fundido a negro, mientras el cerebro funciona, hasta abrir de nuevo los ojos. Es un oscurecimiento de la pantalla al que seguirá una apertura para iniciar la fase siguiente. Muchas veces implica el paso de un periodo largo de tiempo. Elegí el mar en mi cabeza para que las olas de la memoria trajesen al puerto de los recuerdos perdidos en el naufragio. Elegí el refugio en el que poder hablar sin temor del miedo de la certeza del amor y sus tragicomedias. Y aprendí de la historia de las estrellas muertas que aun brillan en la soledad de la madrugada mientras nos observan y se ocultan tras la luna, ellas como nadie saben manejar el "fundido en negro". Último post del año. Feliz 2019🤙🏽🖤

viernes, 21 de diciembre de 2018

Eternidad Temporal

Llego con más de una hora de adelanto al aeropuerto y tras el control de seguridad me siento  a leer frente a mi puerta de embarque con ese sensación de eternidad temporal que a veces nos regala cualquier circunstancia poco programada, como la de decidir coger un vuelo para dar un paseo por ahí... Al rato miro las pantallas y anuncian que mi vuelo se ha cancelado. Un montón de gente con maletas, paquetes, regalos, hasta un sombrero mexicano trasegando errores, sueños, planes, negocios, descalabros, ligues, humores, agravios, desagravios, calzoncillos, visiones, libros, propuestas de matrimonio, decepciones, teléfonos, requerimientos notariales, intenciones de futuro, entierros... En medio de esa multitud se destaca una bellísima mujer con la mano escayolada e ipsofacto pienso que ella no puede acarrear nada de todo eso, y se me ocurre porque acaba de bostezar. Anuncian que ponen otro vuelo por la tarde...

viernes, 14 de diciembre de 2018

Frases

A lo largo del tiempo, nuestra memoria va formando una biblioteca popular dispar, hecha de libros, o de páginas, cuya lectura fue un placer para nosotros y que nos gustaría compartir. Los textos de esa biblioteca no son necesariamente famosos por una cuestión muy clara: Un libro, un relato es una cosa entre las cosas, unas frases perdidas entre millones de las que pueblan el indiferente universo, hasta que dan con su lector, con la persona adecuada a sus símbolos. Ocurre entonces la emoción singular llamada belleza, una emoción que no precisa explicación. La rosa es sin porqué. Ojalá seas la persona lectora que este post aguardaba. En cualquier caso: Gracias por haber llegado hasta aquí.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Cazando Olas

Una vez, hace algunos años, a mitad de temporada, el equipo de fútbol de benjamines en el que jugaba mi hijo se quedó sin entrenadora (le salió un trabajo mucho mejor pagado) así que sin tener título pero si afición y la experiencia de jugador, junto con otro padre, él si con licencia federativa, asumimos la dirección del equipo. Ganamos la liga y perdimos la final de copa. Estaba muy ajustada y creíamos que todos debían participar, eran críos de 7 y 8 años. Nos remontaron y pedíamos en la pròrroga. Conseguimos explicar a los críos y a los padres, que era mejor perder todos juntos que ganar solo algunos ya que era edad formativa y la competición ya vendría más tarde. Algunos padres no lo entendieron. Pero vino una madre de los "suplentes" y me dijo si yo era sicólogo, le dije que no. Que esa es una carrera muy complicada y yo no la tenía pero que salía a hacer surf muy temprano, me iba con la tabla mar adentro y me sentaba en ella a esperar una buena ola. Mientras tanto observaba el mundo como desde fuera y con las patas en remojo me sentía libre. Quería que todo el mundo supiera que si te paras a pensar un poco, todos necesitamos las mismas cosas al principio y hay que facilitarlas a quienes podemos. Luego cada uno ya las irá desarrollando o cambiando. No es psicología es equidad. La siguiente temporada no seguí de entrenador, necesitaba tiempo entre semana para esperar mi gran ola. Esa otra temporada, los críos ganaron liga y copa, al hacerlo, se acercaron a mi a la grada para dedicármela y yo, como buen Punk, lloré emocionado. 15 años después siguen saliendo juntos de fiesta y 3 de ellos aún juegan juntos a fútbol. Yo sigo cazando olas...

La Vida

La vida, ese viaje que a veces parece que no va a ninguna parte, así que optas que por lo menos que sea lo más llevadero posible. No nos eng...