lunes, 27 de diciembre de 2010

Sentirse piedra

¿Entiendes a las piedras?  Casi todo lo de carácter copioso es poco fidedigno: coetáneas de las altísimas no vienen de las estrellas, su naturaleza no es alquímica sino música, pocas son palomas, casi todas son bailarinas, de ahí su encanto; por desfiguradas o selladas, pese a su fijeza no son andróginas, respiran por pulmones y antes de ser lo que son fueron máquinas de aire, consta en libros que entre ellas no hay Himalayas, ni rameras, no usan manto y su único vestido es el descollamiento, son más mar que el mar y han llorado,aun las más enormes vuelan de noche en todas direcciones y no enloquecen,son ciegas de nacimiento pero ven a Dios, a todos los que lo son.

La ventilación es su sustancia, no han leído discursos políticos pero saben que se equivocan, no entierran a sus muertos, la originalidad en materia de rosas les da asco, no creen en la inspiración ni comen luciérnagas, ni en la farsa del humor ajeno no hecho propio, les gusta la poesía con tal que no suene, no entran en teatros con aplausos, cumplen 70 años cada segundo y se ríen de los peces, los ejércitos gloriosos les parecen miserables, odian los aforismos y el derramamiento, son geométricas y en las orejas llevan aros de platino, viven del ocio sagrado. Y sienten como piedras...

lunes, 20 de diciembre de 2010

Así es

- Mira que eres… ¿Por qué sales conmigo?
- Porque te quiero.
- Ya, bueno, se te pasará.
- Eso espero.
- No lo dudes.

¡Aaay…! Así es el amor, te da un corazón de aviador y un miedo terrible a las alturas.

martes, 14 de diciembre de 2010

Despacito...

Despacito irá aprendiendo a descubrir el valor de cada vida… en un lento aprendizaje, lentamente va a ir aprendiendo a descubrir el valor que se encuentra en cada uno de nosotros. Valor, en ocasiones, olvidado por el propio rechazo, la falta de comprensión o por los prejucios a lo largo de la vida.


Despacito está aprendiendo a escuchar, con los sentidos, aquel mensaje que se esconde entre las palabras, los gestos, los silencios disfrazados, las inseguridades mascaradas o las soledades encubiertas.

Despacito aprende el dolor de un corazón que, al amar, acepta a las personas… a pesar de que éstas, puedan decepcionarle, herirle con la insensibilidad o con acciones impensables.

Despacito va aprendiendo a perdonar y a no alimentar rencores, ni cultivar ofensas. Y aprende que perdonar ayuda a olvidar y a curar.

Despacito irá aprendiendo lo que entregará el día de mañana. Sin prisas, con el paso del tiempo. Ya te digo, des-pa-ci-to…

sábado, 11 de diciembre de 2010

Supongamos...


Supongamos, por puro suponer, que puedieses regalarle un momento desprendido del mundo, sin un lugar eh… digamos, simplemente por decir, en la vida, sin medida ni tiempo… Ya sé, digamos que tal vez un amanecer pueda tenerte consigo, si, despojada de recuerdos y de viejos rencores…

Ahora supongamos y ya te digo que por puro suponer, que quizás quiera tenerte tan lejos que solo el recuerdo le pueda llevar a tu lado… A caso sea ya tarde o realmente nunca fue el momento, lo cierto es que no se si tu sientes también lo que cree que siente…

Quizás la distancia no alcance a uniros, ni el tiempo a separaros, tal vez y digo solo tal vez, nunca estuvisteis juntos, simplemente estabas a su lado. No sé, simplemente supongamos.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Hadas

Siempre mirando hacia fuera tratando de ver lo que hay adentro. Tratando de decir algo que es verdad, que es su verdad. Pero se da cuenta de que tal vez nada sea verdad de verdad, excepto lo que hay ahí afuera y lo que está afuera siempre está cambiando. Siempre, siempre...

Y uno piensa: Esto que hay, lo que vendrá, lo que hemos sido y en todo caso se irá. Todo se disolverá, en la apariencia y en lo real. En un supuesto reino astral o el reino físico. Como esas olas bravas que sobre los arrecifes se fijan que blanquean en la oscuridad. Menudo mundo éste, aun los hay que se entretienen tirando a dar: Lo de menos es morir, lo jodido es no vivir.

Si pudiésemos habitar en un relámpago, simplemente posarnos en su interior durante un breve espacio de tiempo, a muchos se nos quitarían las ganas e incluso las ansias de quejarnos, de compadecernos de nosotros mismos un día sí y otro también.

La potencia de lo desconocido, la grandeza de lo infinito, un viaje imprevisible atiborrado de vayvenes magentas y luces momentáneamente cegadoras que llenarían nuestro cerebro de oxígeno, que nos inundaría la mente, las ideas, de aire limpio y fresco.
Coge ticket y pide turno. Yo ya estoy guardando cola… Claro que no me extrañaría que tú, como quien no quiere la cosa, tengas ya tu localidad confirmada de hace tiempo. Las Hadas buenas sois así.