viernes, 30 de noviembre de 2012

"Tatus" (A Paula, por su inagotable luz)

Investigando un poco, descubro que la palabra “tatuaje” posiblemente proviene de la Polinesia, dicho así suena a dato vago, pero no, en concreto del samoano “tátau”, que significa marcar o golpear dos veces.


A lo largo de mi vida voy conociendo toda clase de personas, por fortuna, a varias de ellas las considero amigas. Varias de estar personas, llevan tatuajes. “Tatus”, ya sabes… Se los hacen por los motivos más diversos y por los criterios más sencillos o complejos que podamos imaginar. Tal vez, estas personas especiales, ignoran que son ellas las que me van tatuando a mí.

Un tatuaje es una modificación del color de la piel en el que se crea un dibujo, una figura o un texto con tinta o con algún otro pigmento bajo la epidermis de una persona. A veces no necesitamos acudir a ningún especialista para lucir alguno. El tiempo y lo que nos pasa en él nos los van insertando entre los pliegues de la piel. Yo estoy lleno de ellos. Y a ellas, a mis amistades que me los elaboran, les doy mi más sentidas gracias, podéis proceder, estáis en vuestra “piel”.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Trastero

¿A dónde vamos a parar cuando somos olvidados? Quiero decir, si estamos donde estamos y lo sabemos, ¿cómo sabemos que no estamos donde pensábamos que si? Debe haber algún enorme trastero por alguna parte recóndita del Universo en el que se amontonen calcetines extraviados en la lavadora, botones desaparecidos en el sofá y corazones que buscando un nuevo “Tic” se quedaron sin el último “Tac”. Y sería bueno conocer el lugar exacto de ese enorme trastero, porque seguro que todos tenemos algo perdido en él. Y muchas veces duele mucho perder algo que creíamos nuestro. Como un calcetín, un botón o un compartido corazón.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Muerte (La)



La muerte es un proceso natural, como lo es la vida. Acostumbran  a ser actos inconscientes que repercuten en uno mismo. En el caso de la muerte, entras en la nada  y te mezclas en ella para acabar disolviéndote… Sin más. Dicen que la naturaleza, que es sabia, buscando una fórmula de equilibrio que pudiera satisfacer a todo el mundo, escogió finalmente la muerte, la cual, como era de esperar, no ha acabado por satisfacer a casi nadie. Mira que pensar que todos íbamos a estar de acuerdo en algo…
Nos queda esperar que cuando llegue el momento, nos pille lejos.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Un Anuncio

Le llamó poderosamente la atención la lectura del anuncio que figuraba en el tablón de la biblioteca uniiversitaria. Parecía llevar un cierto tiempo colgado ya que ninguna de sus arrugadas cuatro puntas continuaba completa. No obstante, lo desenganchó y leyó con más calma. Decía:


Chica imperfecta busca chico imperfecto de entre 22 y 26 años, exige lectura de Ovidio”.

Ofrece:

Dos pechos de paloma. Toda su piel liviana para los besos que sean necesarios. Una mirada azul turquesa para desafiar el infortunio de las tormentas. Ni va a las casas, ni tiene teléfono, eso sí, acepta imantación por pensamiento.

Nota: No es Venus; pero tiene su voracidad.”

Volvió a colgar la nota en el tablón. No estaba preparado.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Zambullirse

Y por qué no zambullirnos en medio de la montaña. Dar un salto desde lo más profundo de nuestras ganas de vivir y lanzarnos al sistema que crea nuestro oxígeno, que nos da libertad y que nos pone de lleno en nuestra dimensión. ¿Qué nos acortan las horas de día por la tarde? Pues vamos a buscarlas porque en algún sitio deben estar.


Tomar el bosque, la naturaleza como fuente de vida. Retomar la sensación de caminar ente un puñado de organismos vivos que convergen con nosotros en un ecosistema que debemos cuidar. Pasear entre los árboles centenarios o no centenarios. Pisar la tierra, las piedras, contemplar de lejos a unas ardillas que nos miran o a unos pájaros que se asustan a nuestro paso. Y nuestro paso nos lleva a zambullirnos en medio de las hojas caídas en otoño, a comprender que volar no es solo para los pájaros ni nadar solo para los peces. Cerrar los ojos dando vueltas bajo el rayo de sol que se cuela entre las ramas de los árboles y dejarnos caer… El último en llegar al valle paga la ronda.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Horas



Es malo eso de estar sentado esperando en la consulta del dentista. Y no es que tenga nada contra ese colectivo, salvo lo doloroso de sus visitas tanto física como económicamente, sino que hablo de ponerte a ojear esas revistas científicas que tienen junto a otras de lectura más… ligera. Entonce lees que la media de vida son 76 años y empiezas a echar cuentas, a restar en vez de sumar, o agrupas por géneros: 3.952 semanas. (Aquí la calculadora del móvil se confabula con la maquinación).  Y de ellas, unas 1.300 las pasamos durmiendo, con lo cual tenemos de vida tan sólo 2.650 semanas, más o menos, o lo que es lo mismo, unas 64.000 horas. ¡¡Joder!!

¿Cuántos minutos has aprovechado realmente de tus últimas 24 horas?... Oye, te contaré un secreto: la felicidad no se busca. Se crea.