martes, 31 de mayo de 2011

10 Segundos

A veces nos falla el sistema operativo. El nuestro, el de nuestra mente. Y necesitamos hacer un “reset”, sería cojonudo disponer de un botón gordo el cual al ser apretado unos diez segundos nos desconectase para volvernos a encender (Que no fuese en modo “error”).


Cuando los que tienen que hacer algo no hacen nada, los que no pueden hacer nada se ven en la necesidad de hacer algo. Y las plazas se llenan de personas "De Todas Las Edads" indignadas, se reclaman soluciones y se exigen ideas que aporten algo de entre la inmensa “nadez” que nos rodea. Y ya no se trata de estar o no de acuerdo con lo que se reclama, que son muchas cosas y algunas tan básicas que parece mentira que se deban reclamar, pero ya sea con toda o mucha o parte de razón, reclamemos ya el derecho a reclamar, a opinar y a querer hacer algo aunque no sepamos bien el qué.

Voy a apretar diez segundos el botón… Sería la hostia que al reiniciar la vida, los errores se hubiesen marchado de nuestro sistema operativo y todo pudiese funcionar bien. A este procese de diez segundos y a su posterior ansiado resultado le llamaremos quimera.

viernes, 27 de mayo de 2011

Lujuria

Y le llaman lujuria al deseo sexual desordenado e incontrolable. Para la Iglesia católica romana es un pecado capital, para el hinduismo es a su vez uno de los cinco males y el pobre término viene ancestralmente del latín “luxus”, es decir: Abundancia, exuberancia… ¿Lujo?. Vamos hombre, que es primavera, lo diga o no El Corte Inglés.


A lo largo de la historia, ha existido la perspectiva retrógrada e insatisfecha según la cual todo deseo sexual es lujurioso, independientemente de que éste sea o no incontrolable o esté o no dentro de los límites la obsesión o adicción. Esta perspectiva suele estar asociada a los límites que algunas religiones les imponen a sus practicantes, principalmente a los que cumplen funciones pastorales. Ahí pondríamos a algunos en los que todos estamos pensando y que durante años, muchos años negaban la evidencia de los hechos. El deseo sexual no tiene porque ser lujuria, es más bien un acto natural de casi todo bicho viviente. El abusar sexualmente de alguien, sea de la edad y condición que sea, si lo es. O debería serlo. Sea quien sea, QUIEN SEA. Dichoso latín, nos proporciona cada palabreja...

Disfrutad de un lujurioso fin de semana. Sin abusar, claro.

viernes, 20 de mayo de 2011

La Rabia

Mírale. Está como un motor pasado de vueltas, a punto de salirle fuego por todos los lados, si te acercas a menos de 100 metros puedes oler su olor a quemado y se ha quedado sordo de tanto gritar.


Tiene los ojos rojos, tan rojos que no pude ni llorar, la sangre le hierve, el corazón le late a doscientas pulsaciones por minuto. Tiene rabia. Está lleno de toda la rabia que le puede caber. Aúlla como un lobo, se hincha como un sapo, de la boca le salen toda clase de serpientes y de su cabeza huyen los pájaros. Pincha como un erizo, araña como un gato, se va poniendo de todos los colores, es una especie de enorme camaleón.

Y no le digas nada que no te escuchará, ni le hagas señales porque no te verá, si le tocas te quedarás electrificado para siempre. Y cuando ya no quieras verle, sal de delante del espejo, si no se te pasa la rabia al menos la verás menos. Ya se sabe que de los bichos vivos, el avestruz, es de los más espabilados en esto llamado La Creación.

jueves, 12 de mayo de 2011

Momento

La aventura de lo ilógico, la locura de lo mágico, un veneno sin antídoto, la amargura de lo efímero… En el ascensor ¿Subías o bajabas cuando te encontraste con ella? Si bajabas, esa sensación rara en el estómago podría ser hambre o simple vacío al descender, si subías y ya habías comido: Pídele una cita, queda con ella. Tal vez no era hambre sino la mágica locura del momento efímero en el que ningún veneno te podrá curar…

jueves, 5 de mayo de 2011

Al Final De La Escapada

“Au bout de soufflé”… Si lo lees rápido parece que se refiera a uno de esos platos de recargado nombre, amplio plato y escasa comida. Nada más lejos de la realidad. Se trata de el título de un peliculón que es uno de los films banderas de un tipo de hacer cine que se denominó “Nouvelle Vague” y que como el propio Jean Paul Belmondo (Todos en pie) vino de Francia.

Si no te gusta el cine, no pierdas ni un segundo más de tu tiempo y pasa a otro link o a You Tube o cierra el ordenador y oye algo de música, por ejemplo. Si te gusta el cine, no sólo sentarte a ver pelis, me refiero a  si te “GUSTA”, será un placer charlar un rato contigo. ¿Te apetece tomar algo? Lo suponía…

La enseñanza más grande que nos da ese tipo de cine auspiciado en Francia en los años sesenta, es que el cine se aprende viendo, viendo, viendo, viendo... y siendo uno mismo. Existen dos perfiles de profesionales del cine: los "Metteurs en scène" (Realizadores) y los "Auteurs" (Autores). Los primeros son por lo general excelentes profesionales, los segundos, excelentes profesionales y, además, portadores de una visión, de un punto de vista. No de una ideología, de un sistema cerrado e inamovible sino de una personalidad. Convierten las escenas importantes en una especie de asunto de moral. No existen de antemano los príncipes azules ni los finales felices en donde todos cantan y bailan siempre. Los puede llegar a haber pero ¿Es eso lo normal, lo lógico?  ¿Qué puede pasar al final? Las cosas son como son. Y ese criterio marca la diferencia entre un realizador y un autor. Dime. ¿No te dan ganas de ver esta noche esa peli?