sábado, 26 de septiembre de 2015

Soñando

Aprendemos para desaprender Es curioso porque en la infancia crees que puedes ser cualquier cosa que te propongas, ir a donde te venga en gana. No hay límites. Esperas lo inesperado, crees en la magia y un plato de plástico es el volante de un Ferrari. Te haces mayor y la inocencia se hace añicos. Las realidades de la vida se cruzan en tu camino y caes en la cuenta de que no puedes ser todo lo que querías ser, que quizá tengas que conformarte con un poco o un  mucho menos. Lo único malo de esto es que dejamos de creer en nosotros mismos ¿Por qué permitimos que los hechos y las cifras acaben dirigiendo nuestra vida en lugar de los sueños y de los retos? Llega un momento en la vida del adulto que la mente puede volver a cambiar. No hay nada imposible, Siempre lo has tenido a tu alcance. El problema es que no estirabas bastante el brazo, eso es todo. Sigue soñando...

jueves, 24 de septiembre de 2015

Número

Cuando estás en tu habitación, a solas por la noche, te asomas a la ventana y buscas con la mirada las estrellas, como cuando eras pequeña. A penas puedes verlas porque las luces de la ciudad de brillo artificial, apagan el brillo natural de allí arriba. Entonces piensas que muchas veces no nos damos cuenta de la belleza que hay en el mundo.
Marcas un número de teléfono y sabes que la señal viajará fuera de la atmósfera, llegará a un satélite y volverá a bajar a la Tierra. Sonarán unos tonos y alguien, al otro lado, responderá a tu llamada.
Pero tú nunca estás segura  de si has marcado el número correcto.

sábado, 19 de septiembre de 2015

De Traiciones y Libertades

La vida es tenaz. Es poderosa, sí y también es bella. Tanto que incluso desde los primeros momentos de la pena te permite gozar de otros instantes de alegría que los solapan, los destorotan y los empequeñecen: El deleite de una tarde preciosa, una risa, una música, la complicidad con una amiga o amigo, de los de verdad, no de los que te tienen a modo Kleenex o para unos revolcones con sexo al por mayor. La vida se abre paso con la misma testarudez con la que una plantita minúscula es capaz de rajar el puto suelo de hormigón para sacar la cabeza y gritar: Libreeee!!!