sábado, 28 de mayo de 2016

Huella

Tal y como como el astrónomo solitario en su observatorio contempla cada noche a través de la diminuta rendija del telescopio las miríadas de estrellas, así  miramos desde nuestra lucha al otro universo de los días, que también gira constantemente y se transforma, a ese mundo más allá del nuestro. Todo lo extraordinario e indomable de nuestra existencia se plasma únicamente por la concentración interior, desde nuestra alma

A pesar de todo, seguimos. Aunque  el viento que sigue a nuestro zapato ya borra nuestra última huella.