viernes, 23 de septiembre de 2011

Todavía

Era viernes. Habrían pasado dos o tres semanas. Tal vez más. A eso de las 9 de la noche, lo recuerda porque estaban a punto de cenar, su padre se acercó a él y sin motivo aparente le regaló una muestra de cariño después de todo ese tiempo. Fue solo un pequeño abrazo y una especie de maqueta de beso. “Al menos (pensó el crío) todavía me quiere”.


La verdadera patria del ser humano es su infancia. ¿Cuánto hace que no le das a esa personita especial un beso sin saber por qué?



viernes, 16 de septiembre de 2011

"Bang"!!!

Bang, bang!! Te dicen. Estás muerto… y tú vas y te mueres. Pues vaya.


A veces nos vamos cargando la conciencia de razones y de motivos. Intentas controlar de manera fría y ver la parte buena, la parte mala y la parte que menos se ve de las cosas. Digamos que te conviertes en un observador de ti mismo. Tu juez, tu testigo y tu fiscal, hasta que llega el momento en que dentro de tu cabeza notas que algo hace: “BAAANG”!!

Imagina un valle tranquilo, el sol que sale alumbra los tonos verdes y azules del entorno. Pongamos que los pajarillos van cantando, total, estamos imaginando y eso es como pintar la libertad. El murmullo de un pequeño salto de agua da tono al bucólico videoclip. De repente viene una excavadora, tres camiones y 20 trabajadores… bueno 15, que hay crisis y a 5 les afecta un E.R.E. temporal, con sus máquinas, palas, y demás. Entonces ese paisaje tranquilo ves como se va a la mierda. ¡¡Hey!! ¿Quién ha entrado en mi imaginación con toda esa cacharrería?

El constante vaivén de la vida nos mece de un lado a otro, nada es fijo, todo cambia, se mueve, se transforma, para mejor… o para peor. Y tú no puedes hacer nada, como esos pajarillos que se tienen que largar con la música a otra parte y empezar de nuevo. Muchas veces a las personas nos hacen: “Bang”. Y nuestro pequeño mundo se viene abajo.

Pero no te mueras hasta que te digan que estás muerto. Ni un segundo antes.

jueves, 8 de septiembre de 2011

"Beautiful Girls"

Existen algunas películas que nos ayudan a ver las cosas de otra manera e incomprensiblemente, esas películas, pasan como de “estrangis” por las carteleras y sus bandas sonoras no se tienen en cuenta. Voy a impartir mi cachito de justicia a una de ellas, una del año 1996:


Ti-ti-tiiit, ti-ti-tiiiit!!! El despertador suena y en mi cabeza aparece Portman patinando sobre hielo, Uma Thurman pescando en una cabaña,  Michael Rapaport quitando la nieve que horas antes había almacenado sobre la puerta de un garaje (una escena de lo más tierno, yo me entiendo. Mi cabeza sigue acogiendo a mis tempraneros visitantes: Una impresionante Lauren Holly, a Rosie O'Donnell dando lecciones magistrales mientras hace la compra. También veo un piano, nieve, un bar… ¡Hostias! Natalie Portman… vuelve una juvenil Natalie Portman.

Que se sepa, “Beautiful girls” es un peliculón enorme con un guión de mil pares de pelotas y una banda sonora para tirar cohetes, a saber: Billy Paul, Pete Droge, the Diamonds, Ottis Reading versionado por Roland Gift , etc, etc… No la busques, algún iluminado descatalogó esa banda sonora.

¿Y los actores? Uffff…. Brillantes todos, como tocados por una gran varita mágica. El rescate interpretativo de Timothy Hutton, que no podía despegarse de su papel de “Gente corriente” allá por 1980, es impresionante y su relación con la fabulosa Natalie Portman algo que quedará en los anales de la historia y para una libre interpretación de la misma. ¿Cómo? ¿Qué no la has visto?... A ti no te gusta mucho el cine, ¡eh!

viernes, 2 de septiembre de 2011

Póker

Existen tres máximas para cuando vas a jugar una partida de Póker en cualquiera de sus múltiples versiones:


1- Nunca juegues con alguien que tenga nombre de ciudad. Una manía.

2- Nunca juegues con alguien que diga que no sabe jugar. Te destrozará.

3- En toda partida hay un pringado, si llevas media docena de manos y aun no sabes quién es, ten por seguro que el resto de jugadores ya sabe que eres tú. Empieza a recordar si dan alguna buena película de cine cerca del local y… ve a verla. Si la dan lejos ve a verla igualmente.

La vida no funciona igual. Es una partida también, tiene multitud de opciones también y también te pueden desplomar, engañar, apalear, destrozar, ganar… Puedes ganar tú, pensarte que lo has hecho, retirarte, pasar, tomarte algo si andas aturdido… pero hay más elementos que en una mesa con tapete verde. El factor humano se mezcla con el destino, con el saber, con la suerte y con miles de pequeñas cosas que te pueden llevar del éxtasis a la catástrofe en tiempo record. Y si bien es cierto que en ocasiones la realidad supera a la ficción, es cuando ambas se conjugan que pasamos a jugar la partida con la vida.

Bien, las cartas ya están barajadas y el croupier las ha servido, eres mano así… que tú hablas. Suerte!!

(¡Ah! Y recuerda que a veces, cuando menos te lo espera, te puede aparecer un comodín).