jueves, 28 de marzo de 2013

Aun

No somos nada, aun. Pero al mismo tiempo, desde nuestra humilde condición de humanos, tratamos de transformar agua, viento y olores en palabras, en instantes. Tratamos de hacer nuestro un mundo que no está destinado a ser nuestro, salvo que nos comprometamos a entenderlo, a compartirlo. No somos nada, aun y al mismo tiempo, somos los únicos capaces de pararnos frente al mar y pensar. Somos capaces de ver en el agua algo más que un conjunto de olas, de salitre y moléculas, también sabemos respirar por placer y no por necesidad.


Tal vez no somos nada, aun ahí afuera pero, créeme, aquí adentro podemos serlo todo y más. Y así, a campo abierto, somos inexpugnables…aun.

lunes, 25 de marzo de 2013

Sorbitos de Realidad

Con independencia del clima, cuando los tiempos cambian, nuestra forma de ser da un vuelco, nuestras sensaciones, emociones, sentires… todo muta. Nos intentamos adaptar cual camaleones intentando mantener más o menos altivo lo que queda de nuestro “yo” de siempre, que el poder y el querer se multiplican cuando los pasamos por la pócima del creer, del creer en nuestro esfuerzo, en nuestro trabajo, en nosotros mismos.


Y aprendemos a querernos en los sitios más insospechados, en un viejo café mientras nos tomamos a sorbo nuestra dignidad batida, mezclando las esperanzas rotas con el zumito de una naranja amarga y el tallo de un apio algo desabrido. Aterrizando una cucharada de realidad desde bien arriba para que la mezcla tenga su toque de verdad, ese sorbo que al principio resulta amargo pero que deriva en dulce… Y es que todo cambia, aunque todo siga igual.

viernes, 22 de marzo de 2013

Textos

Algunos entramos en la vida literaria como un meteoro, y salimos de ella como un rayo y es que la disciplina de la palabra escrita castiga tanto la estupidez como la falta de creatividad.


En definitiva, la profesión de escritor hace que los “top manta” parezcan negocios estables, no obstante nos empeñamos en seguir juntando letras, de manera impulsiva, sin esperar el ser leídos aunque aspirando a serlo, conscientes, en gran mayoría, que luego hay egos que comen a parte, que no podremos cambiar el mundo (Oye, ni tampoco estoy por la labor, francamente) pero que difícilmente la cosa irá mejor sin nuestros textos… Claro que eso no está aun demostrado.

domingo, 17 de marzo de 2013

Cambios



Que todo esté en su sitio no significa que todo esté donde estaba. A veces es necesario cambiar. Los cambios pueden ser buenos y de hecho, todo cambia: Un recuerdo que pasa a ser olvido es un cambio. Un pie que sigue al otro para caminar también. Mover la ceja, por poco que sea, es un cambio. Callar después de hablar es un cambio. Romper a llorar es un cambio y también que un corazón deje de latir. Ese beso que produce un cosquilleo en el estómago es un cambio. Así pues, en cada fracción de segundo hay millones de cambios. Muchos imperceptibles, sí, pero cambios.

Por eso el cambio forma parte de la vida. Hay que cambiar para crecer, para avanzar. Hay que cambiar y punto. El cambio no llega así sin más, forma parte de un proceso,  vas cambiando y sin darte cuenta llega. En otras ocasiones, te ves forzado a cambiar, pero es normal. Lo llaman evolución.

Existe una norma en los cambios, a caso la única: No cambies por complacer a alguien, si cambias que sea por ti. Y si quieres cambiar, lo haces, pero sin fingirlo; porque fingir ser quien no eres, no te llevará a ningún lado, excepto que cambiarás de ser alguien a ser nadie. Mal cambio.

sábado, 9 de marzo de 2013

Sus Sentidos



A ella los sentidos de la vida, le dan a la vida sentido y no son abstractos y también son cinco: El gusto por las palabras, olfato de lobo de mar, oído de cafés, tertulias y teatros, vista para penetrar los secretos que no alcanza a ver el ojo y tacto para agarrarse a valores cruciales, como el tarro de mermelada de su abuela. Física y metafísica. Cuerpo, memoria, conciencia de placer y sensación remota o presente podrían definir el mundo de esta persona que vive acorde con ellos.

En su mundo hay ruinas y cenizas, pero de ahí renace una belleza insondable y una búsqueda sin cuartel de los placeres prohibidos. Una sensación que le pone en guardia frente a nuestra pobre condición de mortales. Y es que en ella están presentes el juego entre la materia y la memoria, el deseo y la muerte. Están los sentidos de la vida, su vida.