lunes, 27 de mayo de 2013

"Ajedrez"

Una Teoría Física de Lugares sobre el espacio y el tiempo, una reflexión filosófica que cada cual concluye de la manera que puede para manejar conjuntamente estos conceptos. El tiempo no es ente físico pues no tiene realidad material. Es una memoria de sucesos con orden, a veces desordenado, de sucesión; pero la memoria es una potencia anímica interna al hombre y, en consecuencia, un tiempo sin elemento físico no logra curvar el universo.


La Transformación de Lorentz, asumida por la Teoría de la Relatividad. propone tiempos distintos según la velocidad de cada observador: “Relojes en reposo corren más rápido que relojes en movimiento”. Que cada observador tenga un tiempo propio en función de la velocidad que lleva, por ejemplo, su nave espacial; ha inspirado maravillosas películas y otras de infumables. Los propietarios del tiempo, conocedores del origen y fin de las cosas, dominan el mundo. El asunto del espacio y tiempo termina conformando el subconsciente colectivo y eso no es cosa de broma.

Tenía razón Antonio Vega cuando nos cantaba: “Espacio y tiempo, juegan al ajedrez. Ahora tú no dejes de hablar…”

lunes, 20 de mayo de 2013

Rumbo



Cuando ya había caído la noche, el viejo marinero avivó el fuego de la chimenea, sentó a su nieto sobre sus rodillas y le explicó con una sonrisa que nunca debería conformarse con algo que fuese  inferior a sus sueños, y que en algún sitio y momento, algún día, y de alguna manera los encontraría: 

“De pronto un día sentirás que el viento pasa por dentro de tu cuerpo antes de que llegue a la vela. Será en ese instante, al percibir esa sensación, que comprenderás que ya no habrá nadie que pueda indicarte el camino o el rumbo a seguir, y todo dependerá entonces de tu propia inspiración”

miércoles, 15 de mayo de 2013

Splash!!

A penas si el sol ha nacido todavía. Casi resulta imposible distinguir el mar del cielo, salvo por esos mil pliegues ligeros en forma de ondas que le asemejan a una camisa grisácea de lino arrugada.


De forma paulatina y al compás de una luz pálida se extiende por el cielo, una franja sombría divide en el horizonte al cielo del mar, la inmensa tela gris se raya con unas líneas que se mueven a lo ancho y por debajo de su superficie. Se siguen la una a la otra en una persecución casi frenética y con un ritmo sin fin.

Se acercan a la orilla, cada una de ellas adquiere una forma, se hinchan y se rompen, al hacerlo arrojan sobre la arena un delgado velo de blanca espuma. No es una maquinaria compleja pero es una maquinaria perfecta.

viernes, 10 de mayo de 2013

Doble Vida

Estamos condenados a llevar una doble vida, en el suelo reposa lo conocido y lo cotidiano; en el vuelo despega el sueño y la ambición. La rutina es un tremendo papel de lija que desgasta las ilusiones, es el hábito de renunciar a pensar. Y los hábitos pueden ser muy peligrosos… Mejor llevar una “doble vida”.  

viernes, 3 de mayo de 2013

West Side Story

Año 1961: Un silbido, antes de que veamos ninguna imagen, suena y se te engancha ¿Ves ese pie? Así es, se va moviendo al compás de ese silbido y la cosa no ha hecho más que empezar.


Y entramos de lleno en un film dual, casi contradictorio: Los bailes son peleas, las peleas son bailes, la inmensidad es íntima, las canciones son política, la oscuridad puede ser acogedora y la luz peligrosa, los nativos son inmigrantes, los inmigrantes americanos, el silencio también es música, tragedia y comedia… Un nudo argumental arrancado de Romeo y Julieta, donde los apellidos de las familias cambian por los nombres de las bandas: son los “Sharks” y los “Jets”.

Unas imágenes en picado de la ciudad de Nueva York avanzando hacia barrios más pobres, hasta que la cámara, que no volverá a alzar el vuelo, se queda a ras de tierra. Desde esa altura y con un empleo del cinemascope espectacular, va desgranando una historia donde la violencia sólo conduce al dolor, a la muerte y al odio. Las coreografías espectaculares, de esas que se te quedan grabadas por la vitalidad contagiosa que tienen; la música del maestro Bernstein; los actores... espléndidos, todos y una Rita Moreno encantadora de principio a fin.

Las dos caras de la moneda en la misma pantalla. Un film hermoso y duro. Sin duda imprescindible. Y pegadizo… Más de 50 años después aun suena el silbido…