martes, 30 de noviembre de 2010

Al cine...

Hummm… ¡Cómo me huele a chuches! pero como me saturan, con una me basta, ¿Me das una? 
"Mete la mano y coge la que quieras" me dices.

Mmmmm ¡una fresa! intentaré que me duré toda la película. Tengo frío, me pondré mi jersey feo que me encanta y que me sienta como el culo.

Que raro... estoy justamente con quien quiero estar, pensé que, igual, echaría de menos que mi asiento izquierdo no estuviera vacío, y es que cuando veo una peli, veo una peli… Pero… estoy bien, a gusto, incluso excitado saboreando mi fresa que no sabe a fresa. ¡Guau!....ojala fuera así de guapo... bueno...¡Qué coño! ¡ También tengo la nariz torcida! Claro que si, he aprendido a aceptar que mi nariz torcida mola, ¡ja! A la mierda la puta perfección simétrica, que se la queden las columnas jónicas. ¿Jónicas? Creo que se llaman así. Bah!

Si esa mujer hermosa de la película sigue fumando así me empezará a despertar en mi un jodido deseo de fumar...¡Deja ya de fumar! Menos mal, ya terminó la escena… Me mola esta pelí, y es que éste festival nunca falla así que... voy a dejar de pensar. ¡Mierda! me comí la fresa....

Shhhhhhhh ¡calla! que seguro que pronto se besan.

Definitivamente eso de desgastar una fresa de “chuche” lentamente es uno de los grandes placeres de la vida. Lo tengo claro.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Soy Tierra

Las nubes las trae el viento, son nubes rellenas de luz, como esas nuevas chuches que te explotan en la boca cuando menos lo esperas, las que te hacen “Bangg!!”. Con ese viento vinieron y él se las llevará. Sin estridencias, como si nunca hubieran estado. Solo dejando la tierra algo más húmeda, preparada para el invierno que ya comenzamos a tener. Y a mi que me gusta esa humedad, me descalzo para sentir la naturaleza. Y caminando, no me doy cuenta de que el sol, cuando asoma, deja esquirlas al compactar las piedras y la tierra. Y ya no encuentro mis deportivas amarillas, esas que parecen un taxi de Nueva York, y sigo caminando descalzo, y la piel de los pies se me cuartea como la tierra. Y me congelo las plantas de los pies y me constipo...

Ok, ya soy tierra, y con ella y como ella me empapo cuando llueve, y corren arroyos sobre mí que arrasan cual torrentes que buscan su viejo paso y arreneteb con todo lo que encuentran. Pero, como un campo mal preparado, las treguas en forma de tibios rayos de sol me secan y me dejan yermo.

Llegará Navidad y con las nuevas tormentas, volverán a germinar pequeñas semillas de especies desconocidas que están escondidas en cada poro de mi piel. Y estaré frío aunque en casa haga calor. ¿Será por estar desnudo? Quizá si no estuviera desnudo no sería tan vulnerable, pero tampoco brotarían tan rápidas las nuevas sensaciones. Ni que una de ellas sea un gripazo. Vivamos…
(Siempre es una buena opción).


sábado, 20 de noviembre de 2010

Para Siempre


Finalmente respondió. Le aterraba ese vacío resultante entre dos personas que se han querido cuando ya no lo hacen. Las despedidas. Y sobretodo... sobretodo los "para siempre" porque le sonaban a efímero, si y eso le asustaba. Pero lo sabía disimular mirando a las estrellas, infinitas ellas…

viernes, 19 de noviembre de 2010

Porque si...

Me jode ese afán por explicarlo todo que tienen algunos críticos listillos del arte en cualquiera de sus manifestaciones. Por no hablar de algunos tertulianos (¡¡Uuffffffff!!)  impostados conocedores profundos de la NADA más absoluta en la que a veces es su verdad. No siempre cada cosa que se hace tiene una explicación lógica. Los humanos lo somos por movernos a base de impulsos… Porque quizás Lorca, aquel día, sólo quisiera aceitunas y una caña fría… vaya usted a saber.

Nos volvemos locos buscándonos y no nos damos cuenta de que siempre habíamos estado aquí. Una niño de seis años dibuja un cero alrededor de la toalla de su padre. Trabaja para la memoria del mundo. Como yo cuando vierto en un papelote los residuos de la experiencia que pueda tener. Como una mente, afortunada ella, que olvida los problemas pequeños...

La chica, que está en la taquilla del Metro de Sagrada Familia en el turno de noche los días entre semana, probablemente estudió Historia pero no tiene paciencia para la docencia. Sin embargo, tiene una sonrisa preciosa. Esas cosas pasan, no hay que tomárselas con dramatismo.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Zapatos de tacón

No siempre el ponerse unos zapatos de tacón le hacían sentir más alta. Sólo lo parecía. Pero ella se sentía crecer cuando caminaba descalza,  sintiendo piel con piel el roce de los latidos de la tierra empujándole con fuerza hacia la vida. Era entonces cuando realmente se sentía mucho más elevada…

martes, 16 de noviembre de 2010

Zasssss!!

Y digo yo ¿Por qué las canciones se nos cuelan en el cuerpo, en el corazón… en el alma? Así, ¡Zasssss! Por la cara, sin pedir permiso, atrevidas, seductoras, como las poesías de Lorca, Machado o Hernández que me tarareaba mi madre para acunarme cuando era un enano.

Tanta poesía musical te deja levitando, y uno se da cuenta que pese a la era del Blog, del Chat, de cualquier tipo de chantaje al contacto personal, la voz, la música que tienen las palabras, no mueren, son más dulces que cualquier “emoticón de mierda” que escribas y vivirán por siempre. Aunque como decía Manolo García “Ni una página en blanco más”… intente paliar la ausencia del sonido con la audacia de la inmediatez.




lunes, 15 de noviembre de 2010

Sin Agua en la que Flotar

Sé que jamás has estado en el desierto de Atacama, aun así, sé que podrías describirme hasta los árboles que allí nunca habitaron. Sé que has estado en cientos de desiertos como ése, y que no soportas la arena que se te mete en los ojos cuando se mueve en círculos por culpa del aire. Has visto ya cientos de cactus poblando los pies de tu cama y sé que sigues regándolos cada día creyendo que amanecerán eucaliptos y que serán ellos los que chuparán toda el agua del pantano. Te he visto todos los días probando a alzar la botella de agua creyendo que caerá una gota más y sólo has conseguido cegarte por el sol. No te rindas, recuerda que sólo se necesitan las alas para escapar de aquí. Y que las alas no son exclusivas para aviones, insectos y pájaros…  

jueves, 11 de noviembre de 2010

Mezclados (Como el revuelto en una tienda de "chuches")

Mezclo tu alma entre mis gestos y ya no sé si son míos, mi mirar en los objetos…. Tu latir en mis secretos. Y mezclo mi caminar en tus pasos, tu despertar en mis sueños...  Y se me mezclan las horas: El amanecer es noche, los crepúsculos son albas. Las tardes de domingo son la antesala del fin de semana y los lunes el sol brilla mientras la lluvia me seca. 

Tan revuelta está tu imagen con tus carcajadas, con mi sonrisa, tu boca, con mis palabras. Mis caminos, con tus pies… que vives, mientras me vivo. Y pienso, mientras te piensas. Te huelo con tus perfumes, veo tus soles en mis lunas.

Y si es que lloras… te beso. Sonríes cuando me miras, si no te busco, me pierdo. Y es que mezclar, que nadie lo dude, si puede ser bueno.



miércoles, 10 de noviembre de 2010

Igualdad viene de iguales

Dijo Marilyn Monroe:“No me importa vivir en un mundo de hombres, siempre y cuando pueda vivir en él como una mujer”. Vivir en un mundo de hombres, y continuar siendo una mujer implica, que puedes explorar tus cualidades y descollar por ti misma, por tu inteligencia, por tu capacidad, ser aceptada en el mismo plano de igualdad por los hombres, en todos los ámbitos de la vida, sin que esto signifique que por ello se te considere otro hombre en el cuerpo de una mujer, o se espere que te portes de manera masculina, porque eres competente e inteligente como pueda ser el más listo de ellos. Exactamente igual, y en eso constituye la igualdad.

Las mujeres tienen las mismas capacidades que el género masculino, mandemos a la mierda los estereotipos que confinaban a la mujer a tareas consideradas milenariamente, “femeninas”. Y por ello aunque los años 40/50, en que Monroe triunfaba en el cine interpretando los clásicos papeles de rubia tonta que los estudios le asignaban, están ya lejos, nada mejor que sentirte cómoda en tu propio cuerpo y personalidad, y al mismo tiempo satisfecha de tus logros personales y profesionales. Exactamente igual que un hombre.

Creo que lo dicho a ninguna mujer por muy curtida que esté, en los menesteres laborales y en el trato de tú a tú con los compañeros de trabajo, le molesta, al contrario, somos como somos y a uno/a le encanta ser tratada/o como lo que es. Una profesional exitosa y una mujer trabajadora que igual gusta de recibir flores en su cumpleaños, que le abran la puerta, que le den trato de mujer, y para nada que el trabajo la confine al rincón y ser tratado como un ser ambiguo que no saben como tratar, con rudeza o con amabilidad.

Lo dicho si se ha de vivir en un mundo de hombres, trabajar con muchos de ellos algunos verdaderos prehistóricos personajes, nada como sentir tu lugar como el sexo opuesto al mismo tiempo que se aceptan y valoran tus cualidades. Otra cosa podría ser susceptible de caer en el error de ser tan estrecho de mentes, de miras y de libertades como algunos (aun muchos, siempre son muchos) de los hombres que se jactan de ser los únicos que dominan y saben. Exactamente igual que un capullo. Y así vamos...



martes, 9 de noviembre de 2010

Desdén

“¿De veras crees que puedes engañarme con esa actitud tuya de no haber roto un jodido plato?. ¿Qué eras cuando yo te conocí? NADA. Yo te abrí al mundo. Maldito sea el día en que te traje a casa. Lo único que debías hacer es tener la cena lista y no sirves ni para eso…”

Una tremenda lluvia de golpes siguió a las palabras. Y cuando ella acabó con él, lanzó un suspiro y lo vió claro, el sábado se cambiaría de microondas.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Siempre queda algo

Lo supiste entender que es la primavera la que congela al invierno, que es ese hablar quedo cuando no hay calma, ese roce de sus manos, ese resplandor de su boca haciendo sonreír al mundo lo que estremece las ruinas. Es su belleza lo que a todo atenúa. La destrucción de las arboledas en un gesto, la infinidad del tiempo sucedido en los espacios es lo que abarca la palabra cansada e impenetrable...

Es esta memoria la que condena la existencia; el tiempo recobrado del llanto, de la caricia apagada, de la luz y el viento en una cinta de imposibles, donde cada paréntesis es una búsqueda futura, una asimilación para no olvidar, ni olvidarnos. Una música simultánea donde vivimos y rememoramos la fragilidad de nuestra libertad que nos canturrea en voz baja:

"Te quiero, te quise". Y todo suena a todavía. Un beso de ayer pudo ser hoy. Un momento pasado de hoy y que pudo no haber sido nunca.

Y entendiste que queda el espejo contrapuesto contra otro espejo; queda su voz resonando en los fragmentos, valiéndose de tu aire. Queda el inexorable recuerdo y tus pies descalzos recorriendo la nieve en polvo, blanca, limpia…
Queda tu abrazo desmedido y su mirada como la flor inmortal que nace. Y es que siempre queda algo por quedar.

sábado, 6 de noviembre de 2010

En los pliegues de la vida

De repente, sin saber bien por qué, les expulsaron los recuerdos desteñidos, arrugados, desvestidos. Y lograron, de alguna manera,  arrebatarles la forma,  doblegarlos...

Y fueron felices, muy felices, casi sin querer hasta que la vida volvío a inventar lo que alguien ya inventó y él se marchó sin ella. Y ella se quedó sin él, sentada, con los pies colgando, en los pliegues de la vida.