viernes, 28 de septiembre de 2012

Vida

Al final todo se acaba rompiendo: La flor ya marchita sobre su tallo tronchado, las aguas del mar se rompen bajo las olas bravías y hasta la luz del día lo hace después de la tormenta abrupta. El rayo de sol se rompe agazapado entre las sombras, los sueños incompletos son sueños rotos, la esperanza que se pierde se rompe. La fe sin crédito deja de ser fe… Y eso es así porque todo debe romperse y. de hecho. se rompe con la vida. Incluso la propia vida con la muerte.
Finalmente… ¿Qué ha quedado atrapado en el tiempo? Nada. O quizás, solo vida…    

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Redes

Un grupo de empleados se reúne en torno a la máquina de café. Bromean, comentan, charlan, discuten. El juego ha comenzado y quien mejor maneje las fichas, con aprendizaje e inteligencia, tendrá el éxito mucho más a mano. Parece un programa de televisión, pero no lo es. Las Redes sociales que tejemos en nuestro entorno empresarial, interna y externamente, son miles de veces más útiles que nuestro currículum. Y ya no hablemos en cuanto a relaciones humanas, conocer a mucha gente sin moverte de casa. ¿Amistades falsas? Bueno, no juzguemos lo que es o no falso tan a granel, que si nos ponemos meticulosos con eso… las amistades presenciales no te garantizan fidelidad precisamente. (Sobre todo desde que se inventó la puñada trapera).

Las redes sociales hacen posible que a través de un blog, alguien tan normal como yo llegue a alguien tan normal como tú. Y que alguien tan especial como tú me haga sentir por unos segundos, los que se tarda en leer un post, especial a mí.

Pero no te dejes enredar por estas cosas, que la vida es mucho más que un montón de aplicaciones. Es el mar, la montaña, la familia, la música, las aficiones, los amigos… hummm… estamos conectados. ¡Qué lío!



viernes, 21 de septiembre de 2012

Atrapados

Muchas veces estamos atrapados en nosotros mismos, no nos permitimos hacer ciertas cosas porque estamos marcados por normas que nos coartan. Vamos, que nos puteamos a nosotros mismos. Claro que también nos marca el pasado. Incluso hay gente que todo lo mide demasiado.


Puestos a opinar, que para algo es un blog, yo creo que es mejor ser más emocional, eso te lleva a vivir más intensamente. Vale, sufres mucho, pero se siente más. Y sentir nos hace más intensos. Conforme te haces mayor, al principio, llevas contigo la maleta de toda tu vida, pero luego las vas vaciando para volverla a llenar con la realidad.

Y aprendes que la soledad puede ser la oportunidad de encontrarte cara a cara contigo mismo y asumir lo que eres, tus fuerzas y debilidades, para hacer de ellas una gran fortaleza donde vivir tú. Y quien quiera que te venga a ver, que tú estarás allí.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Materia

De regreso tras muchos años a tu lugar de origen, te encuentras con los utensilios domésticos y las viejas herramientas que se usaban en la niñez: El molinillo de café, la balanza romana, el molde de las magdalenas, el mortero, los trébedes, los fogones de carbón... Ya no gozan de su estatus como “utilitarios”, por lo que la mirada que uno posa en ellos los convierte en objetos puros. El tiempo se ha ido alejando de sus formas hasta dejarlas detenidas en un punto del pasado que se confunde con el espíritu. A esos utensilios caseros y cacharros varios, estuvieron pegados en su momento amor y el trabajo de unos seres en su mayoría desaparecidos, además de todos los flujos y aromas de alimentos, de perfumes, de momentos… Estos vapores se han esfumado dejando la materia venteada y desnuda.

Si le diese a alguien por desubicar estos objetos y los trasladara desde el espacio donde duermen bajo el polvo a la sala de un museo y los colocara bien iluminados sobre un estante, una nueva energía zen brotaría de su interior para transformarlos en obras de arte minimalista. Y tú podrías entrar ahora en ese bucle del tiempo cargado, por un “vaya usted a saber qué” nuevas fuerzas para la vida.

Y es que a fin de cuentas, la vida no es sino una sensación que se extiende sobre las formas de la materia que uno ha amado...

viernes, 14 de septiembre de 2012

Al Este Del Edén

El camino del este del Edén es la edad. A medida que con los años uno se aleja de la niñez, aquel lugar donde los días eran tan azules como el propio mar se va convirtiendo en un espacio natural para la literatura. Llega un momento en que el escritor tiene que volver a ese espacio para recuperar la virginidad. Siendo consciente, eso sí, que debajo de la belleza está la corrupción, debajo de la destrucción renace siempre la belleza.

Puede que a base de mentiras, esas historias inventadas, aparte de coraza, sean tal vez armas con su virtud: Primero mientes para defenderte, después para complacer al padre o la autoridad, luego para jugar con uno mismo a salvo dentro de la fortaleza. Tal vez sea este el origen de la literatura o la ficción. El final del camino a nuestro particular Edén. No lo sé.

Seguro que en ese lugar hay espacio para escalar montañas mágicas, o para la música de Ray Charles, The Beatles… O la ética de Pío Baroja y Neruda. También para los dioses clásicos, la huerta, el pan con tomate y las leyendas. A caso, éstas últimas por el mero hecho de encontrar placer en revertirlas con bajas pasiones. Con un punto de rebeldía como tenía James Dean en su película. Es una rebelión profunda. La rebeldía consistía en no resignarse nunca a vivir sin belleza y sin la libertad y también sin un placer exento de melancolía: Esa será la mejor arma contra los dioses.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Icebergs

Los humanos somos icebergs con sangre, mostramos al exterior una ínfima parte de nuestro verdadero volumen. Todos poseemos algún pequeño secreto inconfesable, todos ocultamos, evitamos y hasta mentimos. Todos. Ni que sea por “un buen fin”.


Aquel humano que se ha encontrado, aquel que coincide consigo mismo, con su auténtica forma de ser, es un ser humano libre, porque sabe quién es e incluso se divierte explotando lo que es. Esa felicidad que siente al vivir en buena armonía consigo mismo, le vuelve prácticamente eufórico. Mientras, los demás dejan pasar sus vidas entre los dedos sin llegar a cerrarlos jamás, procurando que las heridas cicatricen, y esperando a que el silencio se vuelva lo bastante intenso como para hacer soportables las preguntas sin respuesta. Justificando los propios silencios…como los icebergs.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Destino

Se le llama destino a ese poder sobrenatural inevitable e ineludible que, según se cree, guía la vida humana y la de cualquier ser a un fin no escogido de forma necesaria y fatal. Es justo lo contrario al libre albedrío por lo que tampoco parece llevarse muy bien con lo que todo ser humano precisa, la libertad.


Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado… lo que al parecer ya está determinado. Así las cosas, habiendo azar y habiendo destino ¿qué podemos hacer? Guiarnos por nuestro instinto y no rendirnos, no parar. A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo. Son, obviamente, cosas del destino y que si no te gusta solo tú puedes cambiar.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Igualdad


Existe un cierto machismo literario. Si una novela de sentimientos es escrita por un hombre se dice que ha hecho una obra de corte sicológico. Vale pero… si es escrita por una mujer va directamente al estante de novela romántica. Hay obras, como “El amor en los tiempos del cólera” que son gigantescos monumentos literarios al amor y a los sentimientos. ¿Qué demonios importas las preferencias sexuales de su autor?.

Es triste pero, a veces, es mejor escribir con seudónimo para intentar despistar a los catalogadores. Claro que resulta más triste aun tener que vivir con seudónimo, al ser la igualdad entre humanos un concepto virtual. ¿Todos somos iguales? Y una mierda… ¿O era un mierdo? Da igual…

martes, 4 de septiembre de 2012

Bah...!!

La gente anda metida en unos esquemas muy medidos, intenta no ser clasificada como rara. ¿Y si te dejas ir?... Obviamente buscarás mantener una línea, pero es bueno soltarse. Dejarse de cadenas. Ve al mar con la familia o con amigos, o con ambos y juega a ver quién da el grito más espeluznante. Tal vez os miren pensando que estáis locos, pero la verdad es que lo estaréis pasando bien. Romper algunas normas, te hace más libre: Ir descalzos por la calle, comer con las manos, gritar palabrotas... ¿Qué te miran raro? Bah, esa mirada tiene un nombre, se llama “envidia”.