viernes, 16 de febrero de 2018

Códigos Binarios

A las siete de la mañana, metido en un vagón de metro, no hay nada más anodino que una conversación de informáticos, ya desde su versión universitaria, repleta de malditos códigos binarios. Que si 1 siempre es Si, que si 0 siempre es No... Con lo fácil que es entender que la corriente es la del mar y la del río, o que los puertos son esos lugares a los que nos vamos para tomar un barco... Debo ser el penúltimo trobador con la poesía urbana como arma, aunque reconozco que ya no me quedan casi balas. Tal vez si hago un reset...

viernes, 9 de febrero de 2018

Convivencia

Carecer de opinión frente a los temas cotidianos no es muy sensato, pero elevar una opinión por encima de nuestras capacidades tampoco lo es. En cualquier comunidad de vecinos se responde a un geranio fuera de lugar con una demanda muy precisa. Como si lo noble no fuese convivir, sino el protestar. Y se protesta constantemente, aunque no haya ganancia alguna de por medio, ni por otro lado agravio que considerar… En asuntos de ética, sería necesario pasar por el antidoping de nuestra propia fortaleza ética, nuestra destreza y en todos los asuntos, en general, no vendría mal cuestionar nuestra opinión bajo la inmisericorde sombra de nuestras capacidades, aquella que ya ha sido puesta en cuestión por la suma de nuestros errores. La convivencia pasa por llevarse bien con uno mismo, a partir de ahí sumamos.

viernes, 2 de febrero de 2018

Tristeza (La)

Las canciones tapan la tristeza igual que el ruido tapa el silencio, pero cuando las canciones se acaban vuelve la tristeza. La tristeza es ir sentado solo en elautobús por la noche. El sonido de los televisores en verano que baja hasta la calle desde las ventanas abiertas, la estupidez de los domingos por la tarde, organizar tu propia fiesta de cumpleaños, los regalos que no te gustan hechos con verdadera ilusión,dejar de sentirte maravilloso para sentirte normal… Las conversaciones del taxista, las máquinas de chicles del metro. Escribir en este blog aun sabiendo que es una mierda. La alegría siempre es mucho mejor, llena más y cura tristeza, pero eso ya es otro post. 

viernes, 26 de enero de 2018

Adrenalina

Él era un delito y ella estaba dispuesta a cometerlo. Bastó una noche para que las cosas se salieran de control. Lo único que recordaba eran fragmentos hasta que encontró los mensajes de la noche anterior... Cuando tu vida ha sido un caos constante uno más no parece relevante hasta que te das cuenta de que ese desastre te vino a cambiar la vida. Una vez le dijeron que era adicta a la adrenalina y a lo prohibido... lo está empezando a creer, las mentiras la han llevado lejos y ahora no puede parar.

viernes, 19 de enero de 2018

Vértigo

Vivimos los días a base de un ritmo de vértigo. Un vértigo inevitable. Inevitable por nuestra incapacidad de bajarnos y mirar nuestras vidas con los pies en elsuelo. No sé si eso es bueno. Solo sé que es increíble. Como cuando subes a lo alto de un edificio y ves toda la ciudad bajo tus pies. Te sientes tan vulnerable ante la inmensidad de la vida y a la vez sientes que eres parte de algo, y que ese algo forma parte de ti. Es un disparate, un jodido disparate. Como acariciar la cabeza peluda de un león.

viernes, 12 de enero de 2018

Muerte (La)

La muerte es algo tan idiota que no merecería mayor comentario. La ausencia es un sentimiento egoísta que presupone posesión y la sola idea de poseer a los tuyos es tan ridícula como necesaria. Morirse es la última tontería, la más grande, algo tan estúpido como que las cosas tengan que ser redondas para rodar. La muerte es innecesaria como todo lo inevitable. ¿Por qué escribimos sobre ella si no hace ninguna falta? La respuesta es sencilla, nos da miedo escribir acerca de lo que verdaderamente importa. Y en esto Bukowski, autor tan leído como incomprendido, era el puto amo: El amor o la falta de amor, el miedo a quedarte mirando las palmas de las manos cuando ya no queda nada. El miedo a los destinos que conocerán los trenes cuando uno ya no esté dentro…

viernes, 29 de diciembre de 2017

Luz

Abriremos paso a las personas que aportan su luz como si llevasen una antorcha, cada vez es más preciada la claridad en los caminos. Podríamos abrazarnos y sentirnos ramas entrelazadas de árboles que confunden sus copas. Eso es mil veces mejor que esperar a ser madera seca que se desmenuza y acaba ardiendo, esa luz no es la que interesa.