viernes, 27 de mayo de 2011

Lujuria

Y le llaman lujuria al deseo sexual desordenado e incontrolable. Para la Iglesia católica romana es un pecado capital, para el hinduismo es a su vez uno de los cinco males y el pobre término viene ancestralmente del latín “luxus”, es decir: Abundancia, exuberancia… ¿Lujo?. Vamos hombre, que es primavera, lo diga o no El Corte Inglés.


A lo largo de la historia, ha existido la perspectiva retrógrada e insatisfecha según la cual todo deseo sexual es lujurioso, independientemente de que éste sea o no incontrolable o esté o no dentro de los límites la obsesión o adicción. Esta perspectiva suele estar asociada a los límites que algunas religiones les imponen a sus practicantes, principalmente a los que cumplen funciones pastorales. Ahí pondríamos a algunos en los que todos estamos pensando y que durante años, muchos años negaban la evidencia de los hechos. El deseo sexual no tiene porque ser lujuria, es más bien un acto natural de casi todo bicho viviente. El abusar sexualmente de alguien, sea de la edad y condición que sea, si lo es. O debería serlo. Sea quien sea, QUIEN SEA. Dichoso latín, nos proporciona cada palabreja...

Disfrutad de un lujurioso fin de semana. Sin abusar, claro.

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