miércoles, 8 de septiembre de 2010

El amor es eterno (En tanto dura)

Y ella le dijo sonriéndole:

"No te quiero por siempre. Te quiero ahora, no todo el tiempo, y sólo un poco: lo necesario.

Te quiero en los cafés de la máquina, en el bar de los viernes, en las charlas de pasillo, en los mensajes a media reunión del otro lado de la mesa, en mi cama a escondidas entre semana, en mis tobillos que se juntan con tus hombros y se secretean con tus oídos.

Te quiero nada más por no perdérmelo. Por no dejar. Te quiero como usufructo, como uso, como servidumbre de paso, y hasta como habitación.

Te quiero como cuento con final, como medalla de guerra, como experiencia de vida, como anecdotario a futuro.  Como debilidad permitida porque tiene caducidad."

Y siguió sonriéndole mientras se arreglaba coquétamente el cabello frente a él...

1 comentario:

  1. He rellegit aquests paràgrafs un munt de cops...són tant propers i mostren tal quantitat d'estats que a vegades em veig un una part, a vegades en una altre, arreglant-me davant al mirall o inerte damunt el llit. Però en qualsevol d'aquestes dues posicions em maravella com has sabut captar la immediatesa, fortalesa i fragilitat d'això que en diem estimar, una paraula que no hauria de sortir al diccionari perquè té tants significats com situacions l'hi has donat i descriure-la l'hi roba l'essència.

    Senzillament m'ha maravellat la imatge que desprèn aquest post..

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Traspasa tú también el muro y dime...