jueves, 11 de abril de 2013

Avestruces

Si te ciñes a vivir sin hacerte preguntas, a tu vida la van guiando respuestas ajenas. ¡¡Mieeeeeeeeerrrrr-da!! Al hacer eso, renuncias a tu propio aire, y quedas a merced de otras brisas, vientos, huracanes o tornados. De esa tesitura acabas por perder tu propio rumbo y acabas por llegar hacia donde te quieran llevar. Mal sitio.


Deberíamos perder el temor o la vergüenza a hacernos preguntas, a nosotros y a nuestro entorno, por el simple hecho de saber, de poder tener una opinión propia y no la que nos fabrican desde otra cabeza.

Tal vez nuestra libertad pase por lograr encontrar las respuestas a nuestros verdaderos “ porqués” y así vivir de forma consecuente con ellos. O tal vez sea peor saber demasiado. A veces da la sensación de que el avestruz puede llegar a ser el bicho más listo de la creación. Pero no lo es, no le gusta la música ni tampoco el cine…

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Traspasa tú también el muro y dime...